Actualizado 25/10/2010 16:34 CET

La única forma de frenar el brote de cólera es garantizar el suministro de agua potable a la población

Se debe concienciar a los haitianos para que, bajo ningún concepto, beban agua de los ríos y riachuelos infectados

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

La única manera de frenar la epidemia de cólera que se ha registrado en Haití en los últimos días es "evitar que, bajo ningún concepto, la población beba agua de los ríos y riachuelos contaminados y garantizar el suministro de agua potable, tanto en las grandes ciudades como en las zonas rurales", según afirma el jefe del Servicio de Medicina Tropical del Hospital Clinic de Barcelona, el doctor Joaquín Gascón.

En declaraciones a Europa Press, este experto, miembro de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), ha explicado que la bacteria del cólera, la 'vibrio cholerae', "se transmite principalmente a través de aguas contaminadas por las heces de las personas infectadas".

"La bacteria --comenta-- puede sobrevivir durante mucho tiempo en el agua, por lo que se recomienda aislar a las personas infectadas de forma estricta, además de evitar que las personas que las atienden entren en contacto con otros pacientes, más vulnerables a la infección, al igual que embarazadas, niños y ancianos".

Según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad haitiano, se han confirmado ya más de 3.000 casos de cólera y un total de 253 muertes, la mayoría de ellas en el norte del país. En esta línea, el doctor Gascón señala que "es muy importante comenzar a tratar al afectado antes de que se produzca un daño renal o una reducción importante de los electrolitos".

Por lo general, continua, "el cólera suele diferenciarse de otras enfermedades por la fuerte diarrea --que en otros casos afecta más a niños pero que con el cólera no hace distinción de edades--, vómitos y signos muy importantes de deshidratación". Una vez detectada, "lo fundamental es rehidratar al paciente, con esta acción solamente se puede curar la enfermedad", asevera.

No obstante, "también es conveniente utilizar antibióticos para acortar la duración de los síntomas, aunque lo primordial sigue siendo hidratar al paciente", insiste este especialista.

LA INFECCIÓN SUELE DURAR ENTRE 7 Y 10 DÍAS

"Una vez desaparece la diarrea (entre 7 y 10 días, dependiendo de la cepa) y se recuperan los niveles de hidratación --dice el doctor Gascón-- se considera que el paciente ya no es capaz de infectar a su entorno; sin embargo, si pasados esos días no se ha recuperado, el resultado suele ser fatal".

A diferencia de la fiebre tifoidea, otra de las enfermedades más comunes en países en vías de desarrollo como Haití, "el cólera no se cronifica", afirma. Sin embargo, "es importante que la población adopte una serie de medidas de higiene (lavado de manos, cocinado de los alimentos, etc.) para evitar nuevos contagios mediante los alimentos, por ejemplo, que también pueden ser transmisores de la enfermedad".