Publicado 10/08/2021 14:17CET

¿Cómo hacer frente a la próxima ola de calor?

Archivo - Ola de calor, hidratación, hidratarse, beber agua
Archivo - Ola de calor, hidratación, hidratarse, beber agua - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / FERENC CEGLEDI

MADRID, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

El gerente médico de Aegon, el doctor Alvar Ocano, advierte de que el riesgo mayor de la próxima "ola de calor", episodio de temperaturas extremas muy altas, es el golpe de calor, aunque también avisa de que existen otras situaciones de agotamiento por altas temperaturas y/o aparición de calambres que requieren también de cuidados de rehidratación.

"En el caso de los golpes de calor, el cuerpo no es capaz de controlar la temperatura y podemos llegar a perder la conciencia, por lo que una medida inmediata es acudir a urgencias", afirma. En este sentido, avisa de que, en cuanto aparece una gran sudoración junto con sensación de debilidad o mareo, e incluso aparecen calambres musculares, dolor de cabeza, náuseas, entre otros síntomas, se debe cesar toda actividad, beber líquidos y refrescar el cuerpo.

Así, el experto recuerda que se debe tener especial cuidado con la población más susceptible a los golpes de calor: niños menores de un año dado, cuyo su cuerpo aún no ha adquirido suficiente destreza para regular su temperatura; niños obesos o desnutridos, o aquellos con fiebre o diarrea; personas con enfermedades crónicas cardiacas, renales o neurológicas; personas mayores; personas con la piel muy quemada, o
tras el consumo de alcohol o drogas.

Para hacer que estos episodios de calor sean más llevaderos y menos dañinos para la salud, los expertos de Aegon ofrecen una serie de recomendaciones para prevenir los efectos del calor.

En primer lugar, recomiendan beber agua antes de tener sed. "Quizás el consejo más importante en este tipo de situaciones sea ingerir líquido con frecuencia", aseguran desde Aegon. Estas bebidas, recalcan, no deben estar nunca demasiado frías, siempre es mejor tomarlas a temperatura ambiente y lo ideal sería ingerir una cantidad de más de 2 litros de líquidos al día.

Asimismo, no abusar de bebidas alcohólicas, con mucha cafeína o muy azucaradas es "primordial", según los expertos, ya que pueden provocar una pérdida excesiva de líquido corporal. El alcohol, recuerdan, es un vasodilatador que provoca que el calor corporal ascienda hasta la superficie de la piel, provocando mayor sensación de calor del que realmente hace.

Otra recomendación es hacer comidas ligeras y evitar comidas copiosas y calientes ayuda en gran medida a reponer las sales minerales que se pierden con el sudor. Alimentos como verduras, hortalizas, ensaladas y gazpachos, así como futas de verano como el melón y la sandía son altamente recomendables por su alto contenido en agua y sales minerales. Alimentos más tradicionales como el jamón también aportan una valiosa dosis de sal que perdemos con el sudor.

También es aconsejable evitar las radiaciones solares. En casa, hay que procurar abrir las ventanas para ventilar antes de las 08.30 horas. Después de esta hora, es preciso oscurecer la habitación con persianas o cortinas para bloquear el sol será la mejor opción. En el exterior, es recomendable protegerse del sol y evitar salir a la calle en las horas más calurosas del día, entre las 12 del mediodía y las 3 de la tarde. En el caso del deporte al aire libre aumenta más esta franja, siendo lo ideal evitar las horas entre las 11 del mediodía y las 4 de la tarde.

Además, en verano y otros periodos de alta radiación solar, es importante ser muy cauteloso con la exposición al sol para evitar sus efectos perjudiciales como el envejecimiento prematuro de la piel, quemaduras, insolación, manchas solares, lesiones cancerosas y cataratas.

REGULACIÓN DE LA TEMPERATURA CORPORAL

Asimismo, para regular la temperatura corporal, recomiendan utilizar ropa transpirable, holgada y ligera, de colores claros ayudará a regular la temperatura corporal, así como prendas de lino y algodón que aporten mayor frescura. Además, las duchas cortas y templadas antes de dormir también ayudan para este propósito. Los paños de agua fría también son muy aconsejables, aplicándolos en las partes más sensibles del cuerpo antes de irnos a dormir. Otra buena opción es mojarse la nuca y dormir con el pelo algo húmedo, para tener sensación de frescor. En los niños pequeños, se aconseja bañarlos y remojar su cuerpo con frecuencia.

Por último, los expertos resaltan que, en el caso de tener posibles signos de problemas en el cuerpo derivados del calor, es recomendable alejarse del sol, beber agua y tomar algo salado. Si la situación no mejora en 30 minutos, es necesario la consulta con un profesional médico.