Publicado 19/01/2021 11:56CET

El grupo de investigación en Mecanobiología del I3A trabaja para crear soportes que faciliten la recuperación del hueso

Pilar Alamán (en el I3A)
Pilar Alamán (en el I3A) - I3A

MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza el grupo de Multiescala en Ingeniería Mecánica y Biológica (M2BE) trabaja para crear soportes que faciliten la recuperación del hueso.

En concreto, el grupo se ocupa desde la ingeniería de tejidos en el desarrollo de nuevas metodologías y tecnologías numéricas, hasta simulación por ordenador y experimentación in-vitro para dar respuesta a esas necesidades y que un paciente con un problema óseo pueda recuperarse a partir de la regeneración de sus propias células.

Su labor ha sido reconocida recientemente en las 'Jornadas de Doctorado del grupo G-9 de Universidades', donde Pilar Alamán, una de las jóvenes investigadoras del I3A, recibió un accésit del jurado por su trabajo, centrado en recrear el micro entorno del hueso, crear un modelo de tejido de hueso a escala micrométrica con células humanas.

"Consiguiendo esto, el modelo se puede usar para estudiar diferentes estrategias que potencien la formación y regeneración de hueso. Por ejemplo, se sabe que la estimulación mecánica favorece la formación de hueso y se están probando diferentes estímulos que excitan mecánicamente a los cultivos, así podremos ver su efecto", ha explicado Alamán.

Para ello, trabaja con un dispositivo donde se crea el modelo óseo en el que se siembran las células embebidas en matriz de colágeno, que es la proteína que está presente en mayor cantidad en el hueso, que ayuda a recrear de forma más exacta las condiciones fisiológicas. De esta forma, se estudia el proceso de transformación de las células inmaduras (osteoblastos) en células maduras (osteocito).

A partir de aquí, de este modelo en micro, desde el grupo de investigación M2BE se quieren llevar a cabo experimentos a mayor escala, utilizando andamios de materiales biocompatibles (scaffolds) que sirven de soporte a las células y facilitar así que se pueda rellenar el defecto del hueso, se podrá recrear el flujo sanguíneo con el uso de biorreactores, al final el hueso es un tejido altamente vascularizado y un parámetro que en estudios tradicionales no se tiene en cuenta.

"A más largo plazo, se podrían utilizar estos modelos para estudiar terapias de regeneración como un paso previo a la sustitución de los ensayos animales", ha zanjado la investigadora.