Publicado 06/11/2020 14:31CET

La gripe, el VRS y la pandemia de Covid pueden poner en situación crítica a la atención pediátrica hospitalaria

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Termómetro - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SIAM PUKKATO - Archivo

MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

"Si bien es cierto que el SARS-CoV-2 no ha tenido una incidencia notable en niños y adolescentes, desconocemos cómo esta pandemia puede interactuar con los virus otoñales que sí tienen una gran incidencia en la infancia como son la gripe o el virus respiratorio sincitial (VRS)", asegura el doctor Juan José García, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Hospitalaria (SEPHO), quien ha advertido de la crítica situación en la que se puede encontrar la atención pediátrica hospitalaria.

En este sentido, cabe destacar que el VRS es la segunda causa de muerte en lactantes menores de 12 meses en todo el mundo, si bien el 95% de las muertes se da en países de renta baja. En relación a la morbilidad, tres millones de lactantes ingresan al año en el mundo con bronquiolitis por VRS, el 50% menores de dos años.

"En nuestro país la incidencia de ingresos hospitalarios en niños menores de un año por el VRS es de 40,2 casos por 1.000 niños al año, lo que sumado a la carga asistencial que ya sufren nuestros hospitales por la pandemia, sitúa a la Pediatría Interna Hospitalaria en una dura situación", explica el doctor García, con motivo de la 5ª reunión nacional de la sociedad en el marco del I Congreso Digital de la Asociación Española de Pediatría.

"Otra de las cuestiones a tener en cuenta en relación con el VRS es que no existe un tratamiento eficaz frente al virus, del que solo pueden tratarse sus síntomas y realizar una profilaxis preventiva a base de lavados de manos y desinfección de superficies", explica el presidente de SHEPO.

Durante el encuentro científico, han destacado además que es fundamental que los profesionales pediátricos presten especial atención no solo a los síntomas provocados por la COVID-19, sino también a aquellas patologías y virus que coexisten con él, así como a las posibles complicaciones que, derivadas del mismo, puedan sufrir las enfermedades crónicas o de base existentes en el paciente.

"Esta situación creada por la pandemia del COVID-19 nos ha demostrado que los pediatras podemos trabajar de otras maneras y ser igualmente eficaces. Con la reordenación de la asistencia sanitaria ha tomado un protagonismo especial la consulta domiciliaria, o incluso la hospitalización domiciliaria de los pacientes crónicos, siendo una oportunidad que no debemos desaprovechar y que, sin duda, beneficia a los pacientes y sus familias, evitando que los niños de mayor riesgo acudan al hospital cuando sea posible", advierte García.

ATENCIÓN AL RECIÉN NACIDO Y SU FAMILIA

Otras de las cuestiones puestas sobre la mesa durante esta reunión profesional han girado en torno a cómo la atención al recién nacido supone una importante carga en la atención pediátrica hospitalaria. "El motivo fundamental por el cual se ingresa a un recién nacido suele ser la ictericia, seguido del distrés respiratorio neonatal", explica.

Así, se ha recordado que la tendencia actual es la humanización de los cuidados, la asistencia centrada en el paciente y su familia, la calidad en la atención y la seguridad del paciente. "Hoy existen evidencias científicas que apoyan de forma firme y clara que un entorno adaptado a las necesidades de estos pacientes pediátricos es capaz de influir muy positivamente en el proceso y la evolución de su enfermedad", asegura el experto.

En este sentido, el doctor García recuerda que, para que cualquier modelo de asistencia centrado en el paciente pediátrico funcione, el propio niño y su familia deben tener un papel participativo en la estrategia terapéutica y médica que se determine.

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