Publicado 12/07/2022 08:34

¿Es frecuente que enfermedades de animales pasen al ser humano como el sars-cov-2 o la viruela del mono?

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Archivo - Murcielago, mano - STOCKNINJA/ ISTOCK - Archivo

   MADRID, 12 Jul. (EDIZIONES) -

   En poco tiempo hemos visto cómo supuestamente, porque aún no está 100% probado, el SARS-CoV-2 llegó a nosotros a través de un animal, y ahora es la viruela del mono la que ha venido a 'visitarnos' también desde un mamífero, aunque esperemos que de forma puntual, no para quedarse.

¿Es habitual que enfermedades de animales pasen al ser humano? Sí, esto es más frecuente de lo que pensamos y no hay que olvidar que, al fin y al cabo, somos también animales, según asegura en una entrevista con Infosalus el doctor Fernando de la Calle, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

   "Nos sigue faltando mucho de humildad como especie. Al final somos un mamífero más, un animal más. Los mosquitos y garrapatas (vectores de muchas enfermedades) nos ven como un mamífero más y podemos compartir virus con otros animales, que estos salten entre especies, y de otras especies a nosotros", subraya el médico especialista en enfermedades infecciosas.

   A su juicio, el detonante que ha favorecido este traspaso ha sido la capacidad de viajar, muy diferente a la de hace 50 años. "Antes no era tan común que se hicieran tantos viajes y de las características actuales. Podemos hacer viajes de aventuras donde, por ejemplo, visitar o incluso dormir en la selva profunda", añade.

   Otro factor en su opinión pueden ser las agresiones que se realizan sobre el medio ambiente, con la construcción de ciudades dentro del terreno de los animales. "Esto significa que el ser humano cada vez se mete más en el medio ambiente, en el terreno de los animales, en la convivencia con otros animales y vectores; todo ello favoreciendo el contacto con otros virus", aclara este experto.

   En otra entrevista con Infosalus, el investigador español, epidemiólogo y catedrático de la Universidad de Zaragoza Juan José Badiola y experto en zoonosis emergentes coincide con el doctor De la Calle en estos argumentos, y afirma que estos problemas se derivan de las agresiones medioambientales que el ser humano está haciendo, y que a su vez son cada vez más habituales.

   Explica que, por ejemplo, cuando los ecosistemas de una zona determinada se ven alterados, con una gran tala de árboles por ejemplo, o ante la construcción de grandes pantanos o de autovías y autopistas, estas acciones afectan totalmente al ecosistema de los animales, de forma que ven reducido su espacio para vivir, y se ven obligados a trasladarse a otro emplazamiento; incrementándose en consecuencia el contacto con el ser humano.

   "Al final ocurren los llamados 'saltos de barrera de especie', esto es patógenos que tienen presencia en los animales y que pueden saltar a los humanos por estas circunstancias y adaptarse. Es lo que ha ocurrido con el SARS-CoV-2, aunque todavía no está del todo aclarado", agrega.

SU RESERVORIO ERAN RATONES

   Aquí advierte de que la viruela del mono se encontraba en ciertas especies de roedores (ardillas, ratas, lirones, ratones), que eran reservorio de este virus, hasta que un día saltó a los humanos. "Debería llamarse la viruela de los roedores, especie donde reside habitualmente este virus", bromea el experto.

   Con ello, hace hincapié en que la movilidad de las personas, y el tráfico aéreo, son también principales responsables de las zoonosis, así como la comunidad de alimentos, la movilidad, y el acercamiento de personas.

EL CAMBIO CLIMÁTICO TAMBIÉN INFLUYE

   En su opinión es un fenómeno complejo y el cambio climático también influye y hace que determinados vectores, sobre todo mosquitos o garrapatas, que antes estaban en un territorio determinado, al haber cambio climático se trasladen y adapten a otros lugares. "En España ha pasado con el mosquito tigre, que no estaba aquí, y ahora se encuentra en toda la costa mediterránea", pone de ejemplo.

   El catedrático de la Universidad de Zaragoza subraya igualmente que es previsible que cada vez sean más frecuentes las zoonosis, ese paso de enfermedades de animales a seres humanos, y que la situación sea cada vez más proclive a ello, con las agresiones medioambientales como base.

ZOONOSIS HA HABIDO SIEMPRE

   Por su parte, y en otra entrevista con Infosalus, el catedrático del Departamento de Sanidad y Anatomía Animal de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), y miembro del grupo de trabajo sobre modelos animales de COVID-19 de la OMS, Joaquim Segalés recuerda que una zoonosis es una enfermedad que el agente causal de la misma es transmitido de animal a personas, por tanto es una enfermedad de origen animal, y resalta que estas patologías se han dado históricamente, de forma que "desde tiempos inmemoriables hay evidencias de transmisión en este sentido".

   El también investigador del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) destaca así que ahora "no es que haya habido un incremento especialmente significativo" en los últimos años, pero sí se han comentado o han llegado más a la opinión pública los casos que se han descrito de zoonosis.

   Según resalta, aproximadamente el 75% de las enfermedades emergentes proceden de origen animal o bien son transmitidas por vectores, es decir, en las que pueden participar otros animales invertebrados como los mosquitos, por ejemplo, "jugando un papel muy importante en muchas de estas nuevas enfermedades".

   Coincide con los dos anteriores investigadores en que ese mayor contacto de los animales con las personas, que favorecería las zoonosis, tiene una serie explicaciones que se pueden asociar al cambio climático, "cada vez es más fácil tener vectores de enfermedad en zonas que antes no estaban"; al igual que al tráfico ilegal con especies salvajes; o la deforestación, que acerca la civilización a los animales salvajes.

   "Por eso, junto con otros factores, esto hace que sea cada vez más probable el que se dé esa trasmisión de enfermedades de los animales a las personas. Lógicamente, la globalización, el hecho de que una persona pueda trasladarse en apenas horas y cruzar el globo terráqueo hace que efectivamente una infectada pueda mover también estos virus o bacterias a distintas partes del mundo en poco tiempo", sentencia el investigador Joaquim Segalés.

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