Publicado 05/05/2020 7:59:36 +02:00CET

Extinguir recuerdos de miedo depende del ADN

Miedo o fobia
Miedo o fobia - GETTY IMAGES / D-KEINE - Archivo

   MADRID, 5 May. (EUROPA PRESS) -

   El miedo es un mecanismo de supervivencia importante y también lo es la capacidad de inhibirlo cuando ya no es necesario. Para contrarrestar el miedo, el cerebro participa en la extinción del miedo. En este proceso, los recuerdos se forman durante experiencias no temerosas con elementos ambientales similares. Estos recuerdos no temerosos compiten con el recuerdo original del miedo.

   Una nueva investigación demuestran que la capacidad de borrar de la memoria recuerdos de miedo de esta manera depende de la flexibilidad del ADN, según un nuevo artículo publicado en la revista 'Nature Neuroscience' por el profesor Tim Bredy, de la Universidad de Queensland y sus colegas.

   "El ADN puede adoptar una variedad de estructuras diferentes --explica Paul Marshall, investigador del Queensland Brain Institute de la UQ y autor principal del estudio--. La forma más común y más ampliamente reconocida es la doble hélice 'B-DNA', que gira en el sentido de las agujas del reloj. Pero, con un ligero reordenamiento de cómo los pares de bases de ADN se conectan entre sí, el ADN puede formar otras estructuras helicoidales, como el Z-DNA".

   El Z-DNA es una versión retorcida en sentido contrario a las agujas del reloj del B-DNA, explica. "Imagine por un momento, que cada una de sus manos es una hebra de ADN, los pulgares las bases --ejemplifican los autores--. Si extiende ambas manos frente a usted, con las palmas hacia afuera de modo que sus pulgares se toquen, así es como dos bases se conectan en el ADN B".

   "Si ahora voltea sus muñecas para que sus palmas miren hacia adentro y sus meñiques se toquen, así es como las bases se despliegan durante la formación de Z-DNA. Si sigue girando la mano y ahora vuelve a unir los pulgares, esto es lo que sucede cuando el Z-DNA se estabiliza en un nuevo giro", añaden.

   El ADN-Z ocurre en regiones cortas y solo ciertas secuencias pueden volverse del revés de esta manera. Durante mucho tiempo, nadie sabía por qué existía en absoluto. "Ahora sabemos que el ADN-Z aparece donde se activan los genes --destaca el doctor Marshall--. Es un marcador de actividad genética".

   "Los científicos también han notado una conexión entre el ADN Z y ciertas enfermedades, incluido el cáncer, y se han encontrado altos niveles de ADN Z en los cerebros de las personas que tenían la enfermedad de Alzheimer", añade.

   Este posible vínculo con la memoria intrigó al doctor Marshall y al profesor Bredy, especialmente porque la formación de recuerdos de extinción del miedo implica cambios rápidos en la actividad génica.

   Para obtener más información, centraron su atención en una enzima llamada ADAR1, que reconoce y se adhiere al Z-DNA. Se sabe que ADAR1 desempeña un papel en la edición de ARN, que es importante para modificar las funciones de las proteínas en la célula. La evidencia también sugiere que ADAR1 puede convertir el Z-DNA nuevamente en B-DNA. "ADAR1 está haciendo muchas cosas a la vez, pero eso es lo que lo hace interesante", destaca.

   Él y sus colegas desactivaron el gen ADAR1 en ratones, específicamente en una parte del cerebro que desempeña un papel en la extinción del miedo. Como resultado, aunque los ratones aún podían formar recuerdos de miedo, no podían formar recuerdos sin miedo.

   En resumen, perdieron la capacidad de extinción del miedo. Los investigadores observaron un efecto similar cuando mutaron ADAR1, por lo que no funcionó muy bien. Los hallazgos sugieren que el ADN-Z se forma durante el miedo y luego, durante la extinción del miedo, ADAR1 se une a ese ADN-Z y lleva a cabo dos trabajos importantes: aumenta rápidamente la edición de ARN y luego voltea el ADN-Z a ADN-B.

   "Parece que cuanto más fácilmente puede cambiar entre las estructuras de ADN, más plástico es su memoria --dice el doctor Marshall--. Flexibilidad de la estructura del ADN, flexibilidad de la memoria".

   Esto permite una respuesta ágil a nuestro entorno, agrega. "Los recuerdos de miedo deben ser plásticos. Pueden ser muy útiles para la supervivencia, pero también pueden obstaculizar el funcionamiento normal", concluye.

   El equilibrio entre el miedo y la extinción del miedo es fundamental para la flexibilidad cognitiva, dice el profesor Bredy. De hecho, el deterioro de la extinción del miedo es una característica clave del TEPT y las fobias. Cuanto más comprendamos cómo funciona la extinción del miedo, más posibilidades tenemos de encontrar mejores tratamientos para esas afecciones.

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