Publicado 19/07/2021 13:42CET

Expertos alertan de que los atletas profesionales son un grupo de riesgo propenso a sufrir tromboembolismo venoso

Archivo - Flato, dolor, deportista, atleta
Archivo - Flato, dolor, deportista, atleta - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ANNA BIZON

MADRID, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

El doctor José A. Páramo Fernández, especialista en hematología de la Clínica Universidad de Navarra, ha advertido de que el ejercicio físico "también comporta riesgos para la salud cardiovascular de los atletas profesionales, sobre todo entre los considerados de élite, convirtiéndolos en un grupo de riesgo por la aparición de complicaciones trombóticas, como el tromboembolismo venoso (TEV)".

En palabras del hematólogo, el TEV es una patología clínica frecuente con elevada morbimortalidad y su incidencia anual en la población general se estima en 1 o 2 casos por cada 1.000 habitantes cada año. Además, el doctor Páramo detalla que "su aparición se relaciona con la edad, ya que la incidencia aumenta el doble en sujetos mayores de 60 años, así como con otros factores de riesgo, como el cáncer, la cirugía o la inmovilidad".

Sin embargo, también puede estar presente en personas que no presenten estos factores predisponentes y, en este sentido, los atletas pueden estar expuestos a la 'triada de Virchow', tres factores específicos que favorecen y aumentan el riesgo de sufrir TEV. "Puede estar en relación con su historia personal o familiar, así como en el tipo, intensidad y duración del ejercicio realizado y en su estilo de vida y alimentación", aclara el experto en hematología.

Por su elevada actividad física, los atletas pueden estar expuestos a situaciones de riesgo de trombosis relacionadas con el impacto del ejercicio y sus hábitos o estilos de vida. "Por ejemplo, se puede producir compresión venosa a nivel de venas poplíteas y musculares como consecuencia de la hipertrofia muscular en ciclistas, o la aparición del síndrome de May-Turner asociado con compresión de la vena iliaca izquierda en estos deportistas", enumera el doctor Páramo.

Por otra parte, prosigue el experto, los atletas pueden estar expuestos a periodos de inmovilización prolongada durante largos vuelos, cuya asociación con el TEV se conoce como el 'síndrome de la clase turista', ya que puede predisponer a una activación del mecanismo de coagulación.

Una causa importante de lesión vascular la constituye la cirugía, especialmente en extremidades inferiores, indicada para la reparación de tendones y ligamentos, según detalla el especialista en hematología.
Al igual que para la población general, este riesgo aumenta en el caso de intervenciones prolongadas o asociadas con una importante inmovilización postoperatoria. Una patología específica en la que se combina el estasis y la lesión vascular.

De igual modo, "este cuadro afecta a deportistas jóvenes que realizan actividades como remo, balonmano o baloncesto, entre otras, es decir, deportes en los que existe una importante participación de los músculos de las extremidades superiores", según el especialista. "El mecanismo es una microtrombosis repetida a nivel de las venas axilar y subclavia, con inflamación y depósitos de fibrina, a lo que se añade la compresión venosa asociada a la hipertrofia muscular del miembro superior: escaleno anterior, pectoral, o subescapular", especifica el doctor Páramo.