Publicado 08/11/2021 11:26CET

Experto advierte de que las úlceras en las piernas pueden llegar a la amputación "en casos extremos"

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MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las úlceras vasculares en las piernas repercuten "enormemente" en la calidad de vida de las personas, limitan la movilidad y presentan un alto riesgo de infección, incluso en casos extremos "pueden llegar a la amputación", según ha advertido el jefe de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Ruber Internacional, doctor Pablo Gallo.

La prevalencia de las úlceras vasculares no es menospreciable y están presentes en un 3 por ciento de la población adulta, afectando mayoritariamente a pacientes mayores de 60 años. Las úlceras se producen por problemas de circulación sanguínea, producidas por enfermedades de las venas o de las arterias, y en algunos casos pueden ser mixtas.

"Las úlceras venosas representan entre el 80-85 por ciento de las úlceras vasculares, y son una de las complicaciones de la insuficiencia venosa crónica, es decir varices que no se han tratado de forma temprana", subraya el doctor Gallo.

Este especialista alerta de que la insuficiencia venosa crónica puede manifestarse con molestias en las piernas como la pesadez o dolor, sensación de calambres u hormigueo, también pueden presentar hinchazón, varices gruesas y/o finas, cambios de coloración de la piel, etc.

"Con el tiempo la piel también se debilita y se vuelve susceptible a producir heridas, heridas que no curan y pueden progresar hasta instaurarse una úlcera", asevera. Las molestias son más intensas en verano y al estar mucho tiempo de pie.

De acuerdo al doctor Gallo, las úlceras que no curan o que curan y vuelven a aparecer, puede deberse a un problema arterial. "Las úlceras arteriales representan el 10-25 por ciento, principalmente afectando a personas mayores de 50 años y es más frecuente en población masculina, en mujeres la prevalencia suele aumentar a los 65 años de edad. Por ello, la importancia de ser valoradas por una unidad de patología vascular, para identificar si la lesión es de origen venoso o arterial", indica el doctor.

El diagnóstico se obtiene al realizar una historia clínica completa para identificar factores de riesgo, acompañada de una exhaustiva exploración física de los miembros inferiores, identificando integridad de la piel, presencia de lesiones, valoración de la circulación y de la sensibilidad, temperatura, coloración entre otras.

El tratamiento debe ir orientado a la prevención. Por este motivo, el doctor Gallo recomienda realizar un tratamiento antes de que aparezca la úlcera en las piernas o en los pies. "Para prevenir las úlceras venosas se debe tratar la insuficiencia venosa (varices), y actualmente contamos con métodos mínimamente invasivos que se realizan sin hacer incisiones y se tratan de forma endovascular como es el caso de la radiofrecuencia", asegura.

Tal y como explica el doctor Zubicoa, cuando la enfermedad arterial periférica está instaurada, hay que hacer un estudio minucioso para determinar si el tratamiento debe ser conservador o si es necesario realizar tratamientos endovasculares para hacer llegar más sangre a las piernas.

"Un buen control de la glucosa en sangre, sumado a hábitos de vida saludable, cuidado de los pies y buena elección del calzado, son la clave para prevenir lesiones. En casos extremos donde no hay posibilidad de hacer llegar sangre o ante la existencia de osteomielitis (infección ósea), y/o necrosis de los dedos o de todo el pie, estará indicada la amputación", concluye Pablo Gallo.

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