Publicado 30/06/2021 16:24CET

Un estudio revela los mecanismos del aumento de la infectividad de las variantes del SARS-CoV-2

Recreación artística del virus SARS-CoV-2
Recreación artística del virus SARS-CoV-2 - PIXABAY/CSIC

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigadores dirigido por la Universidad de Duke (Estados Unidos) ha identificado cómo múltiples mutaciones en la proteína pico del SARS-CoV-2 crean variantes más transmisibles y potencialmente resistentes a los anticuerpos.

Al adquirir mutaciones en la proteína pico, una de estas variantes adquirió la capacidad de saltar de los humanos a los visones y de vuelta a los humanos. Otras variantes (como la Alfa, que apareció por primera vez en el Reino Unido; la Beta, que apareció en Sudáfrica; y la Gamma, identificada por primera vez en Brasil) desarrollaron de forma independiente mutaciones en la proteína de pico que mejoraron su capacidad de propagarse rápidamente en las poblaciones humanas y de resistir algunos anticuerpos.

"La espiga de la superficie del virus ayuda a que el SARS-CoV-2 entre en las células del huésped. Los cambios en la proteína de pico determinan la transmisibilidad del virus, es decir, lo lejos y rápido que se propaga. Algunas variaciones de pico del SARS-CoV-2 se producen en distintos momentos y lugares del mundo, pero tienen resultados similares, y es importante entender la mecánica de estas mutaciones de la espiga mientras trabajamos para combatir esta pandemia", explica la doctora Priyamvada Acharya, autora principal del trabajo, que se ha publicado en la revista 'Science'.

En su trabajo, desarrollaron modelos estructurales para identificar los cambios en la proteína de pico del virus. La criomicroscopía electrónica permitió la visualización a nivel atómico, mientras que los ensayos de unión permitieron al equipo crear imitaciones del virus vivo que se correlacionaban directamente con su función en las células huésped. A partir de ahí, el equipo utilizó el análisis computacional para construir modelos que mostraran los mecanismos estructurales en funcionamiento.

Todas las variantes mostraron una mayor capacidad para unirse al huésped, sobre todo a través del receptor ACE2. Los cambios también crearon virus menos susceptibles a los anticuerpos, lo que hace temer que la acumulación continuada de mutaciones de pico pueda reducir la eficacia de las vacunas actuales.