Publicado 23/06/2021 07:16CET

Un estudio en ratones avanza en la curación de heridas sin dejar cicatrices

Archivo - Ratones de laboratorio
Archivo - Ratones de laboratorio - UNIGE - Archivo

   MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Los investigadores han determinado una forma de minimizar o eliminar potencialmente las cicatrices en la piel herida, al descifrar el papel promotor de las cicatrices de una clase específica de células de fibroblastos dérmicos, según un estudio en ratones que publican en la revista 'Science'.

   Al impedir que estas células expresen el factor de transcripción Engrailed-1 (En-1), Shamik Mascharak y sus colegas Escuela de Medicina de la Universidad Stanford, en Estados Unidos, reprogramaron estas células para que adoptaran una identidad diferente, capaz de regenerar la piel herida, incluida la restauración de estructuras como los folículos pilosos y las glándulas sudoríparas que están ausentes en el tejido cutáneo cicatrizado.

   Con un mayor desarrollo y pruebas, su descubrimiento podría conducir a terapias para reducir o evitar completamente las cicatrices en pacientes humanos.

   Las células de fibroblastos que expresan En-1 -denominadas fibroblastos de linaje positivo Engrailed-1 (EPF)- han estado implicadas en la formación de cicatrices, pero se desconocen los mecanismos subyacentes exactos.

   Los investigadores observaron que, si bien las células progenitoras de los EPF no expresan En-1 en ratones recién nacidos y bebés, los EPF plenamente funcionales son una característica conocida de las heridas cutáneas en mamíferos adultos. En consecuencia, se propusieron determinar si los EPF proliferan en los mamíferos a medida que envejecen, o si se expanden localmente en los sitios de las heridas en respuesta a nuevos daños.

   Mediante una serie de experimentos de trasplante celular y rastreo genético para explorar la expresión de En-1 en la piel de ratones heridos, Mascharak et al. hallaron pruebas de la existencia de un tipo de células estrechamente relacionadas, denominadas fibroblastos de linaje negativo Engrailed-1 (ENFs), que no expresan En-1.

   Las señales mecánicas activan la vía canónica de la proteína asociada al sí (YAP) en las células ENF, lo que a su vez hace que las células empiecen a expresar En-1, completando su transformación en células EPF promotoras de cicatrices.

   Al bloquear la vía de la YAP mediante la administración del compuesto inhibidor verteporfina o eliminando el gen YAP, Mascharak et al. animaron a estas células a conservar su identidad como ENF, lo que les permitió reconstruir la piel herida, con glándulas sudoríparas y folículos pilosos regenerados.

   "La cicatrización de los tejidos es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en todo el mundo --señalan Piotr Konieczny y Shruti Naik en un Focus relacionado--. Los hallazgos son, pues, muy prometedores no sólo para las terapias contra las cicatrices, sino también para la activación simultánea de las propiedades regenerativas de la piel".