Publicado 22/10/2020 17:02CET

Un estudio evidencia que el consumo de alcohol deteriora la función visual y afecta a la conducción

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Conducir, conducción, coche, accidentes de tráfico - CEDIDA / HOSPITAL VITHAS NISA VIRGEN DEL CONSUELO

MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado por investigadores del departamento de Óptica de la Universidad de Granada (UGR) ha revelado que el consumo de alcohol disminuye la sensibilidad al contraste (esto es, la habilidad de discriminar contrastes luminosos) y crea un velo luminoso sobre la escena observada, al aumentar la luz difusa que llega a retina (retinal straylight), lo que afecta a la conducción.

En este trabajo, publicado en la revista 'Scientific Reports', participaron 40 personas, con una edad media de 28 años, siendo la bebida alcohólica consumida en el experimento el vino tinto de la provincia de Granada (Pago de Almaraes, Benalúa de Guadix, Granada). Para medir la tasa de alcohol en aire espirado se usó un etilómetro, cedido por la Policía Local de Granada y Drager Iberia.

Cada uno de los participantes realizó tres sesiones en diferentes días: una sesión sin consumo de alcohol; otra en la que el participante consumió 300 mililitros de vino y una tercera con un consumo de 450 mililitros de vino.

Se establecieron dos grupos en función de la concentración de alcohol en aire espirado (o BrAC) alcanzada en la tercera sesión (consumo de 450ml de vino) con respecto al límite legal para la conducción en la mayoría de los países (BrAC de 0.25mg/l): un grupo de baja tasa de alcoholemia (bajo BrAC, aquellos que alcanzaron 0.25mg/l o menos); y un grupo de alta tasa de alcoholemia (alto BrAC, aquellos que superaron el límite legal para la conducción, es decir, una tasa mayor de 0.25mg/l)

En cada sesión se evaluaron dos funciones visuales: la sensibilidad al contraste y la luz difusa (straylight) que llega a la retina. Además, se llevó a cabo una sesión con un simulador de conducción, de donde se extrajo la información para caracterizar el rendimiento en la conducción. El itinerario con en el simulador de conducción contenía tres escenarios diferentes: autovía, carretera de montaña y recorrido en ciudad.

Este deterioro en el rendimiento de la conducción es mayor en el tramo de la carretera de montaña, debido a la complejidad del recorrido. Las variables de conducción que se vieron más afectadas fueron aquellas que determinan la posición del coche en la vía, y el tiempo de reacción en los eventos de frenada.

En este sentido, se demostró que el rendimiento en la conducción tras consumo de alcohol depende de la sensibilidad al contraste y de la luz difusa o straylight que llega a la retina, indicando que estas funciones visuales pueden parcialmente predecir el rendimiento en la conducción en esas condiciones.

"El consumo de alcohol se ha convertido en algo tan habitual y natural cuando socializamos, que a veces no nos paramos a reflexionar sobre las importantes consecuencias que puede tener sobre nuestra salud y nuestra seguridad. Es por ello que este trabajo, resulta de gran importancia bajo nuestro punto de vista, sobre todo teniendo en cuenta que los exámenes visuales que se realizan para la obtención y renovación del permiso de conducir no tienen en cuenta estos aspectos de la función visual", ha explicado la investigadora Miriam Casares López.