Publicado 21/03/2022 07:15

Establecen pautas para que la intensidad de iluminación favorezca ritmos corporales saludables

Archivo - Mujer protegiéndose del sol en la playa.
Archivo - Mujer protegiéndose del sol en la playa. - ANDREY ZHURAVLEV/ISTOCK - Archivo

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

La luz que experimentamos a lo largo de nuestra vida diaria tiene una gran influencia en nuestros ritmos corporales. El estilo de vida moderno, con un acceso a la luz eléctrica las 24 horas del día y una exposición reducida a la luz natural, puede alterar el sueño y afectar negativamente a la salud, el bienestar y la productividad.

Un nuevo estudio, publicado en la revista de acceso abierto 'PLOS Biology', aborda la cuestión de la intensidad exacta de la luz durante el día y la noche para favorecer los ritmos corporales saludables, el sueño reparador y el estado de alerta diurno.

Los profesores Timothy Brown, de la Universidad de Manchester (Reino Unido), y Kenneth Wright, de la Universidad de Colorado Boulder (Estados Unidos), reunieron a un grupo internacional de expertos científicos de primera fila para acordar las primeras recomendaciones consensuadas y basadas en pruebas sobre la exposición saludable a la luz durante el día, la tarde y la noche.

Estas recomendaciones proporcionan una orientación muy necesaria a las industrias de la iluminación y la electrónica para ayudar a diseñar entornos más saludables y mejorar la forma en que iluminamos nuestros lugares de trabajo, edificios públicos y hogares.

Una de las cuestiones clave que aborda el nuevo informe es cómo medir adecuadamente la medida en que los distintos tipos de iluminación pueden influir en nuestros ritmos corporales y en los patrones diarios de sueño y vigilia.

La luz afecta a estos patrones a través de un tipo especializado de célula en el ojo que utiliza una proteína sensible a la luz, la melanopsina, que es distinta de las proteínas de los bastones y conos que sustentan la visión (y en las que se basan las formas tradicionales de medir la "luminosidad").

Dado que la melanopsina es más sensible a la luz en una parte específica del espectro visual (luz azul-ciana), las nuevas recomendaciones utilizaron un estándar de medición de la luz recién desarrollado y adaptado a esta propiedad única, la iluminancia diurna equivalente a la melanópica.

El análisis de los datos de una serie de estudios de laboratorio y de campo demostró que este nuevo enfoque de medición podía proporcionar una forma fiable de predecir los efectos de la luz sobre la fisiología humana y los ritmos corporales y, por lo tanto, podría constituir la base de recomendaciones ampliamente aplicables y significativas.

Un próximo paso importante será la integración de las recomendaciones en las directrices formales de iluminación, que actualmente se centran en los requisitos visuales más que en los efectos sobre la salud y el bienestar, señalan.

Además, se espera que la creciente sofisticación de la tecnología de iluminación LED y la disponibilidad de sensores de luz de bajo coste aumenten la facilidad con la que las personas pueden optimizar su exposición personal a la luz para apoyar mejor sus propios ritmos corporales en línea con las nuevas recomendaciones.

Brown añade que "estas recomendaciones proporcionan la primera orientación cuantitativa y consensuada sobre los patrones diarios adecuados de exposición a la luz para favorecer los ritmos corporales saludables, el sueño nocturno y el estado de alerta diurno".

"Esto proporciona ahora un marco claro para informar sobre cómo iluminamos cualquier espacio interior, desde los lugares de trabajo, los centros educativos y las instalaciones sanitarias hasta nuestros propios hogares", destaca.