Cómo enfrentarse en positivo a la vuelta al trabajo

Publicado 20/08/2019 13:53:22CET
Estrés en el trabajo
Estrés en el trabajo CAIO_TRIANA/PIXABAY - Archivo

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

Cambiar la mirada y la forma de enfrentarse emocionalmente a la realidad, así como ser consciente de los propios pensamientos y reconducirlos son las principales recomendaciones de la psicóloga Pilar Conde para alejar el estrés y la ansiedad de la vuelta al trabajo.

La vuelta al trabajo puede llegar a provocar ansiedad y depresión en algunos trabajadores. Los motivos, afirma la psicóloga, son muy variados, desde un mal ambiente en la oficina, un gran descontento con las atribuciones y competencias profesionales hasta el sencillo aborrecimiento de la labor desempeñada.

El tener que enfrentarse de nuevo a esta situación y proyectarse en ella otro año entero produce un gran estrés a la persona, ha explicado la psicóloga Pilar Conde, para quien, o bien es necesario replantearse el trabajo o bien hay que modificar la manera en la que se afronta.

Para solucionarlo es necesario "cambiar la mirada y el discurso", y como explica la directora técnica de Clínicas Origen, "es necesario asumir la responsabilidad sobre la propia vida, quererse más a uno mismo, y cambiar lo de 'no puedo, no voy a ser capaz' por 'va a ser difícil, me tendré que esforzar".

No se trata, aclara la terapeuta de Origen, de verlo todo de color de rosa, sino de abordar la realidad de manera racional "y que nos sintamos responsables de nuestras emociones y con nuestro entorno. Eso no significa no sentir emociones negativas, sino aprender y gestionar las diferentes vivencias con ellas y seguir hacia adelante", ha explicado.

Este cambio de enfoque hacia una realidad más racional y menos pesimista requiere de un trabajo mental y un esfuerzo considerables en función de la persona. "Se empieza -explica Pilar Conde- tomando conciencia de como nos hablamos, como interpretamos, que pensamos cuando nos sentimos de una manera u otra. A partir de ahí, debemos detectar que interpretación se esconde tras nuestras emociones".

En casos de depresión y cuando el planteamiento personal no basta, es necesario recurrir a la ayuda profesional.

La manera de observar la realidad depende de las propias creencias y la forma en la que el individuo ha aprendido a enfrentarse a las diferentes experiencias en la vida. En este sentido, la psicóloga diferencia distintos perfiles: el hipersensible, el realista y el tóxico.

Las personas sensibles y las hipersensibles pueden tener "reacciones afectivas bruscas e intensas". Para estas personas la manera de no dejarse llevar por estas reacciones radica en aprender a identificarlas para evitar que guíen el día a día, ya que suelen generar reacciones impulsivas. "Una vez que comprendamos este proceso, el siguiente paso es manejar esas emociones con el fin de transformarlas en algo útil para nuestros objetivos", ha añadido la experta.

Por otro lado, el realista es más objetivo a la hora de interpretar las situaciones, tiende a buscar la utilidad y maneja mejor sus estados emocionales. Su forma de ver la vida es "más adecuada para la interacciones sociales, familiares, profesionales".

"Por el contrario, cuando el bienestar depende de la mirada de otro, lo que se llama en literatura un elemento tóxico, la manera de ayudarle y ayudarnos, es ser asertivo con este compañero, diciéndole que es posible que no estemos de acuerdo con su manera de ver las cosas, pero la respetamos. Es mejor no entrar en discusión y pedirle que nos gustaría que dejase de trasladarnos su visión", ha explicado Conde.

No se trata, subraya la psicóloga, de conformarse con la realidad, sino de "tomar las riendas de nuestra propia responsabilidad". Para ello, puede ser útil buscar el lado positivo a la situación "centrando nuestra mirada en aquello que nos aporte satisfacción y motivación", ya sea intrínseca, como "la autorrealización de nuestra funciones", o extrínseca, como "la económica, que luego nos permite alcanzar otros aspectos que son importante para nosotros", ha concluido la experta.