Publicado 15/10/2021 08:31CET

¿El empleo de las mascarillas retrasa el habla y el lenguaje de los niños?

Archivo - Niña con mascarilla
Archivo - Niña con mascarilla - STOCKPLANETS/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Se ha visto en esta pandemia que el empleo de las mascarillas es fundamental a la hora de prevenir el contagio del SARS-CoV-2. Hoy en día es fundamental su uso, especialmente en los espacios cerrados o concurridos.

Pero su empleo puede conllevar consecuencias sobre las que quizá no nos hemos parado a pensar, como a la hora de que los pequeños desarrollen su habla, habiendo muchos que incluso han nacido viendo a las personas con mascarillas por todos lados, cuando es algo reciente.

   Entrevistamos por ello en Infosalus a Laura Castro Romero, logopeda pediátrica y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM), quien considera que el empleo de las mascarillas en los adultos sí puede afectar al desarrollo del habla de los más pequeños de la casa.

   "Al cubrir nuestras bocas con mascarilla estamos privando a los niños de uno de los sentidos más importantes que utilizan para aprender a hablar. Por este motivo es muy importante interactuar con nuestros niños en casa donde estamos sin mascarilla. Y cuando digo interactuar me refiero a hacerlo de una manera plena, prestándole toda nuestra atención al pequeño. Esto significa fuera móviles, ordenadores o televisión. Es el momento de hablar o de jugar con nuestro peque", aclara la especialista, aunque ve necesario la realización de estudios sobre cómo han afectado o afectan las mascarillas al desarrollo del habla y el lenguaje para tener datos científicos sobre el tema.

   A este respecto, Castro Romero advierte de que si se observan dificultades en el habla o en el desarrollo del lenguaje del niño es muy importante acudir al logopeda para que haga una valoración. "La detección temprana es muy importante en los tratamientos logopédicos", alerta.

   Así, la logopeda recuerda que de 0 a 4 años es el periodo de aprendizaje del lenguaje más intenso; desde los 4 a los 7 años el niño perfecciona su lenguaje hasta tener un dominio bastante bueno. No obstante, cree que el lenguaje en el ser humano evoluciona durante toda la vida (pronunciación, fluidez, ritmo, entonación).

   "Los bebes aprenden a comunicarse con todos sus sentidos. La comunicación es un concepto muy amplio, hay comunicación en una sonrisa, una caricia, un sonido, un abrazo y hasta en la colonia que nos dice que mamá o papá se va a trabajar", mantiene.

   Si nos centramos en la comunicación con palabras (lenguaje oral), la logopeda pediátrica y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM) sostiene que los bebés aprenden a comunicarse con palabras por imitación.

   "Observan muy atentos los movimientos de nuestra boca y a los sonidos que la acompañan, y tratan de imitarlos. La mejor forma de aprender es jugando, así que los bebés juegan a imitar lo que hacemos porque saben que eso nos gusta a los mayores y detrás de una pedorreta o de un 'pa-pa-pa-pa-pa' irá una sonrisa de papi o de mami", aclara.

   Al mismo tiempo, incide en que hay que destacar que el aprendizaje visual por imitación no es un factor imprescindible para aprender a hablar ya que los niños ciegos aprenden a hablar sin llegar nunca a ver los movimientos que acompañan a los sonidos del habla. "Estos bebés se apoyan en el resto de los sentidos para aprender", apostilla.

EL DESARROLLO DEL LENGUAJE

   En concreto, dice que entre los 7 y los 10 meses comienzan a jugar con los sonidos diciendo el típico 'pa-pa-pa-pa-pa' o 'ma-ma-ma-ma-ma' que los padres interpretan como su primer 'papá' y 'mamá', pero que en realidad lo dicen por imitación, sin saber que es así como deben llamarnos.

   Entre los 11 y los 16 meses empiezan a decir 'papá' y 'mamá' como palabras referenciales, es decir, refiriéndose a su papá y a su mamá. "Es aquí cuando aparecen otras palabras referenciales como agua, pan, tete, nene, por ejemplo", puntualiza la logopeda pediátrica.

   Ya entre los 21 meses y los 25 indica que su comunicación evoluciona un poquito más y comienzan a unir palabras imitando lo que el adulto dice ('Nene agua', 'coche papá'), y a los 2 años tienen un registro de unas 50 palabras. "De no ser así deberíamos acudir al logopeda para que valore el lenguaje del niño, ya que podría ser un hablante tardío y precisar tratamiento logopédico", remarca la experta.

CÓMO ESTIMULAR EL DESARROLLO DEL LENGUAJE

   Así con todo, la miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid subraya que puede ser muy útil a la hora de estimular el desarrollo del lenguaje de nuestros hijos el jugar con ellos desde los primeros meses.

   "Hacerle pedorretas, sonidos repetitivos 'pa-pa-pa-pa-pa', 'ta-ta-ta-ta-ta', 'ma-ma-ma-ma-ma'; que toquen nuestra boca mientras los decimos, que nos miren, que nos oigan; cantarles canciones, contarles cositas, ver cuentos con imágenes juntos y decirles cómo se llaman los objetos o animales que aparecen y los sonidos que hacen 'vaca, muuuuuuuu, ¡qué bonita la vaca!'", enumera Castro.

   Y muy importante en su opinión es también el no infantilizar nunca el lenguaje de los niños y, es decir, que aunque el niño diga 'ito' porque aún no esté preparado para decir 'patito' nosotros no debemos utilizar el sonido 'ito' para nombrar al patito, el adulto dirá 'patito' para darle el modelo correcto y que pueda seguir aprendiendo. (niño: 'ito', adulto: 'sí cariño, mira el patito, vamos a llamarle patito, patito'.)

   Asimismo, la logopeda pediátrica del CPLCM considera que pueden ser útiles a la hora de estimular a nuestros hijos los siguientes consejos:

   - Hablar alto para no confundir fonemas (sonidos) parecidos.

   - Hablar lo más claro posible para no confundir fonemas parecidos.

   - No hablar muy rápido para no confundir fonemas parecidos.

   - Evitar lugares con mucho ruido (para no confundir fonemas parecidos.

   - En casa, sin mascarilla, hablar o jugar con el niño realizando una atención plena (ya explicado anteriormente).

   - Cantar al niño o con el niño.

   - Contar cuentos, chistes, trabalenguas.

   - Ver cuentos con imágenes y nombrarlas.

   - Dibujar bocas que representen los sonidos y hacer los sonidos de forma oral.

   - Dibujar bocas y hacer la secuencia de los sonidos que forman la palabra.

   - Jugar a decir palabras que empiecen por un sonido.