Publicado 19/07/2022 07:25

El electroencefalograma detecta conciencia oculta que predice la recuperación de pacientes que no responden

Archivo - Concepto de electroencefalograma, cerebro
Archivo - Concepto de electroencefalograma, cerebro - THITAREESARMKASAT/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio ha detectado que los signos de conciencia encubierta --sutiles ondas cerebrales detectables con electroencefalograma (EEG)-- son el más fuerte predictor de la eventual recuperación de los pacientes con lesiones cerebrales que de otro modo parecen completamente insensibles.

Los resultados, publicados en línea en la revista 'Lancet Neurology', sugieren que el análisis de las ondas cerebrales puede cambiar por completo la forma de tratar a los pacientes con lesiones cerebrales agudas que no responden.

"Uno de los retos más difíciles en la atención en la UCI es determinar si un paciente con una lesión cerebral que no responde tiene probabilidades de recuperarse e identificar a aquellos que pueden beneficiarse más de la rehabilitación", afirma el líder del estudio, Jan Claassen, profesor asociado de neurología y jefe de cuidados críticos y neurología hospitalaria en el Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Columbia (Estados Unidos).

Las evaluaciones estándar junto a la cama no siempre predicen los resultados clínicos. En la unidad de cuidados intensivos, los médicos evalúan habitualmente el pronóstico de los pacientes con lesiones cerebrales pidiéndoles que respondan a una simple orden verbal, como "mueva la mano" o "saque la lengua". Los que no responden a estas órdenes se consideran inconscientes.

A falta de otras explicaciones para esta falta de respuesta, las lesiones pueden considerarse tan graves que es poco probable que los pacientes recuperen la conciencia.

"Pero en algunos casos raros, los pacientes que no responden acaban recuperando la conciencia y pueden hacer progresos significativos hacia la recuperación de muchas funciones cotidianas muchos meses después --recuerda Claassen, que también es neurólogo adjunto en el Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia/Nueva York--. Simplemente no tenemos una forma fiable de predecir quiénes son esos pacientes".

En un estudio anterior, Claassen y sus colegas descubrieron que, aunque muchos pacientes con lesiones cerebrales no pueden responder físicamente a órdenes verbales, unos pocos generan actividad de ondas cerebrales en respuesta a esas órdenes, lo que sugiere que tienen algún nivel de conciencia.

"Descubrimos que la conciencia encubierta es un factor independiente de predicción de la recuperación, más fuerte que cualquier otro factor establecido que observamos, incluyendo la edad del paciente, la puntuación inicial de la Escala de Coma de Glasgow (una medida estándar del grado de lesión neurológica) o la causa de la lesión cerebral --apunta Claassen--. En el futuro, la disociación cognitivo-motora puede ser otro factor a tener en cuenta a la hora de evaluar el pronóstico de un paciente".

En la actualidad, sólo unos pocos centros selectos utilizan el EEG para estudiar la conciencia encubierta, y se requiere una cantidad significativa de conocimientos biomédicos para buscarla. El equipo de Claassen está trabajando para perfeccionar el software de inteligencia artificial y el enfoque para que el EEG pueda utilizarse en las UCI de todo el mundo para diagnosticar la conciencia encubierta.

Los investigadores están estudiando los mecanismos subyacentes de la conciencia encubierta para entender mejor por qué un paciente que tiene actividad de ondas cerebrales en respuesta a diferentes órdenes motoras y no está paralizado no puede actuar físicamente con estas órdenes. También están interesados en estudiar cómo los grados de conciencia encubierta están relacionados con los resultados clínicos.

Este estado se denomina disociación cognitivo-motora, o conciencia encubierta, y puede detectarse con un software de inteligencia artificial personalizado que se aplica a señales de EEG estándar grabadas mientras los pacientes escuchan órdenes motoras.

El estudio anterior descubrió que los pacientes con conciencia encubierta tenían más probabilidades de recuperarse, pero el estudio era demasiado pequeño para determinar la utilidad del EEG, junto con otros predictores conocidos, para predecir los resultados de los pacientes.

En el nuevo estudio, en el que participó un grupo más amplio de pacientes, los investigadores se preguntaron si la presencia de conciencia encubierta puede predecir de forma fiable qué pacientes tendrán una recuperación significativa en los siguientes 12 meses.

De 193 pacientes, se detectó conciencia encubierta en 27 (14%). Aquellos con conciencia encubierta tuvieron tasas de recuperación consistentemente más altas y rápidas que aquellos sin conciencia encubierta. En el plazo de un año, el 41% de los pacientes con conciencia encubierta se recuperaron completamente, en comparación con el 10% de los pacientes sin conciencia encubierta.

La mayoría de los pacientes con conciencia encubierta comenzaron a mejorar a los tres meses, mientras que los pacientes sin conciencia encubierta que se recuperaron tardaron mucho más en mostrar signos de mejora.

Contador