Publicado 24/03/2021 08:05CET

Ejercicios contra la presión arterial

Archivo - Young and senior sportswoman running
Archivo - Young and senior sportswoman running - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / DAVID PEREIRAS

MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo documento de consenso de la Sociedad Europea de Cardiología (SEC) ofrece el primer consejo personalizado sobre el ejercicio más eficaz para reducir la presión arterial, en el que recomienda actividades específicas de acuerdo con el nivel de presión arterial actual de un individuo, según publican en su revista, el 'European Journal of Preventive Cardiology'.

Uno de cada cuatro ataques cardíacos es causado por la presión arterial alta. Se estima que para 2025, alrededor del 60% de la población mundial tendrá hipertensión. Si bien está ampliamente aceptado que el ejercicio reduce la presión arterial, hasta ahora las recomendaciones se han centrado en la cantidad de ejercicio por semana, sin considerar el nivel inicial de presión arterial de un individuo.

Este documento de consenso, por primera vez, utilizó un análisis de evidencia de la más alta calidad para producir una guía detallada sobre cómo reducir la presión arterial en personas con hipertensión, presión arterial normal alta y presión arterial normal.

"El objetivo de las recomendaciones para los tres grupos es principalmente reducir la presión arterial --explica el primer autor, el profesor Henner Hanssen, de la Universidad de Basilea, en Suiza--. En última instancia, a través de la reducción de la presión arterial, podemos reducir el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y muerte por enfermedad cardiovascular, pasando así más años de vida con buena salud".

Para cada uno de los tres grupos, el documento describe la primera prioridad del ejercicio para reducir la presión arterial, seguida de alternativas que aún logran la reducción, pero en menor medida.

Para las personas con hipertensión (presión arterial de al menos 140/90 mmHg), el ejercicio aeróbico es el método más eficaz. Esto incluye actividades como caminar, correr, andar en bicicleta o nadar. "En las personas con hipertensión, la reducción de la presión arterial que se puede lograr con el ejercicio aeróbico es la misma, o incluso un poco más, que tomando un solo medicamento antihipertensivo", señala el profesor Hanssen.

En aquellos con presión arterial normal alta (130-139 / 85-89 mmHg), el entrenamiento de resistencia dinámica es la primera prioridad. Esto se refiere al entrenamiento de fuerza que generalmente involucra al menos seis grupos de músculos grandes donde la contracción muscular produce movimiento, por ejemplo, levantamiento de pesas, sentadillas y flexiones.

Las personas con presión arterial normal (menos de 130/84 mmHg) se benefician más del entrenamiento de resistencia isométrica. Esto implica la contracción estática de los músculos, por ejemplo, el ejercicio de agarre. "Las personas con presión arterial normal, pero que tienen un mayor riesgo de desarrollar hipertensión, pueden estar particularmente motivadas para mantener bajos sus niveles", añade el profesor.

Según añade, "las personas obesas son muy propensas a desarrollar hipertensión arterial si la obesidad persiste a lo largo de los años. Los individuos sanos con un progenitor hipertenso también corren el riesgo de desarrollar hipertensión, al igual que las mujeres que tuvieron hipertensión durante el embarazo. Las personas de estos grupos pueden posponer o incluso prevenir la hipertensión haciendo ejercicio", asegura.

El profesor Hanssen señala que se debe realizar actividad física con regularidad para mantener los beneficios. "Para la mayoría de los ejercicios, el efecto de disminución de la presión arterial dura aproximadamente 24 horas, similar a la medicación, por lo que es mejor estar activo todos los días si es posible", concluye.

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