Publicado 12/04/2021 18:28CET

El ejercicio físico mejora el estado de salud de las personas con hígado graso no alcohólico

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MADRID, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ejercicio mejora el estado de salud de las personas con hígado graso no alcohólico, según ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Tsukuba (Japón) y que ha sido publicado en el 'International Journal of Environmental Research and Public Health'.

Estos investigadores han evidenciado que el ejercicio beneficia a estos pacientes al reducir la grasa, la inflamación y las cicatrices en el hígado; así como mejorar la respuesta del hígado y la eliminación de la endotoxina; y reducir la enfermedad de las encías.

De hecho, los investigadores llevaron a cabo análisis bioquímicos y genéticos de la saliva de hombres con sobrepeso con hígado graso no alcohólico y enfermedad de las encías antes y después de programas de dieta o ejercicio de 12 semanas.

Así, los expertos observaron que los hombres de ambos grupos pudieron perder masa grasa, pero los que siguieron restricciones dietéticas también perdieron masa muscular, mientras que los que siguieron el programa de ejercicio ganaron masa muscular.

"Más importante aún, descubrimos que las reducciones en las concentraciones de lactoferrina, lipopolisacárido e IgA solo eran evidentes en los hombres que seguían el régimen de ejercicio, lo que sugiere que el ejercicio ha alterado significativamente el entorno oral", han señalado los expertos.

Las muestras del grupo de ejercicio también mostraron una mayor diversidad bacteriana y cambios en las poblaciones bacterianas constituyentes relativas. En la población general, más bacterias expresaron genes relacionados con el procesamiento de la información ambiental y menos bacterias expresaron genes relacionados con el procesamiento y el metabolismo de la información genética. De hecho, las bacterias expresaron menos genes para producir lipopolisacáridos.

"Por tanto, parece que, en personas con enfermedad hepática no alcohólica y enfermedad de las encías, el ejercicio provoca un cambio bioquímico en el entorno de la boca que favorece la supervivencia de bacterias menos dañinas", han zanjado los investigadores.

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