El ejercicio físico y la fortaleza muscular, claves para superar la fibromialgia

Mujer, fibromialgia
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Publicado 05/10/2018 15:00:57CET

MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

El director de la Unidad Funcional del Tratamiento del Dolor de HM Hospitales, Juan Pérez Cajaraville, ha señalado que el ejercicio físico y la fortaleza muscular son las claves para superar la fibromialgia, una enfermedad crónica que afecta sobre todo a mujeres, y cuyos primeros síntomas suelen aparecer entre los 35 y los 55 años de edad.

"Un tratamiento multidisciplinar e individualizado resulta esencial para hacerle frente y obtener resultados positivos. Este tipo de estrategia permite que la calidad de vida de los pacientes mejore,
sobre todo a medio y largo plazo. De todas las medidas que se han empleado en el tratamiento de la fibromialgia, el ejercicio físico orientado a conseguir una adecuada fortaleza muscular es la más eficaz", indica Pérez Cajaraville.

Continuando con sus recomendaciones, el experto asegura que los tratamientos farmacológicos resultan "más efectivos" cuando se asocian con otras modalidades terapéuticas, como la intervención cognitivo-conductual o la terapia ocupacional. Asimismo, señala que los masajes, estiramientos musculares, calor focal o electroterapia pueden ser "de gran ayuda".

"La fibromialgia tiene un origen desconocido. Sus síntomas son el dolor musculoesquelético generalizado y la sensación de fatiga. Además, también puede tener asociadas alteraciones cognitivas y del ánimo. El síntoma principal es el dolor crónico generalizado, pero también son frecuentes las parestesias (sensación de cosquilleo, calor o frío) en brazos y piernas. Además, entre un 30 y un 50 por ciento de las personas que la sufren también pueden presentar síntomas de depresión y ansiedad, así como cefaleas", detalla.

CALIDAD Y ESPERANZA DE VIDA

Para diagnosticar la fibromialgia, el especialista expone que se debe realizar una exploración completa, haciendo especial hincapié en el
apartado neurológico y del aparato locomotor. "No existe un tratamiento estándar para todos los pacientes que sufren esta patología y, por
lo tanto, este debe ser individualizado", añade.

En cualquier caso, Pérez Cajaraville remarca que la fibromialgia no afecta a la esperanza de vida, pero sí que tiene un "grave impacto" sobre la calidad de vida de las personas que la padecen. Además de la
fatiga o el dolor crónico generalizado, resume que la patología puede presentar "gran variedad de síntomas", como dolores abdominales, torácicos o pélvicos, trastornos de la micción, palpitaciones, sequedad ocular, disnea (ahogo o dificultad de respiración), vulvodinia, dismenorrea, disfagia, cambios de peso o bruxismo.

Por otra parte, afirma que también puede haber un componente genético, "ya que los familiares de primer grado tienen hasta ocho veces más de probabilidades de presentar la enfermedad que la población general".