Publicado 14/04/2022 09:00

¿Es eficaz la osteopatía contra el dolor musculoesquelético?

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Archivo - Osteópata - MINISERIES/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

Hay "pruebas prometedoras" de que la osteopatía, la manipulación física de los tejidos y los huesos del cuerpo, puede aliviar el dolor asociado a las afecciones musculoesqueléticas, según una revisión de la evidencia clínica publicada en la revista científica 'BMJ Open'.

Sin embargo, las pruebas que respaldan su uso en niños y para el tratamiento de la migraña o el síndrome del intestino irritable (SII) son escasas o poco concluyentes, según los resultados de este análisis, liderado por investigadores de la Escuela Superior de Osteopatía Italiana.

La osteopatía, desarrollada por primera vez a finales del siglo XIX en Estados Unidos, se basa en el principio de que la estructura (anatomía) y la función (fisiología) del cuerpo de una persona están interrelacionadas. Su objetivo es reparar los desequilibrios de esta relación.

Al igual que otras formas de medicina complementaria, la osteopatía ha ganado popularidad en la última década, sobre todo para el tratamiento de trastornos musculoesqueléticos. Las pruebas científicas hasta ahora sugieren que la osteopatía y otras terapias de manipulación de huesos y músculos son igual de eficaces para tratar el dolor de espalda que otros tratamientos como la fisioterapia o el ejercicio terapéutico. Pero no hay evidencias sólidas de que sirva para tratar otras dolencias no relacionadas con el sistema musculoesquelético.

Por ello, los investigadores querían evaluar su seguridad y eficacia para diferentes afecciones. Buscaron en las bases de datos de investigación revisiones sistemáticas y análisis de datos agrupados (metaanálisis) de ensayos clínicos controlados aleatorios relevantes, publicados hasta noviembre de 2021.

Sólo se incluyeron los ensayos realizados por médicos con formación osteopática u osteópatas. La búsqueda descubrió nueve revisiones sistemáticas o metaanálisis realizados entre 2013 y 2020, con 55 ensayos primarios y 3.740 participantes.

Estas revisiones sistemáticas analizaron el uso de la osteopatía en una amplia gama de condiciones, incluyendo el dolor lumbar agudo y crónico no específico, el dolor de cuello crónico no específico, el dolor crónico no canceroso, el dolor de cabeza primario y el SII.

Los análisis de datos agrupados concluyeron que la osteopatía es más efectiva que otros enfoques para reducir el dolor y mejorar la función física en el dolor lumbar y cervical inespecífico agudo/crónico y en el dolor crónico no asociado al cáncer.

Los otros enfoques comparativos incluyeron el tratamiento ficticio (placebo), la osteopatía simulada, la terapia de toque ligero, ningún tratamiento, la lista de espera, el tratamiento convencional, la fisioterapia u otras formas de medicina complementaria.

Pero el pequeño tamaño de la muestra, los hallazgos contradictorios y las amplias variaciones en el diseño de los estudios significaron que las pruebas sobre la efectividad de la osteopatía para su uso en niños con diversas afecciones, que van desde el trastorno por déficit de atención e hiperactividad hasta el asma y el cólico infantil, y el tratamiento de la migraña y el síndrome del intestino irritable, fueron limitadas o no concluyentes.

En las 7 revisiones sistemáticas que evaluaron la terapia no se registraron efectos secundarios graves asociados a ella, aunque sólo dos definieron cómo se midieron.

"Este resumen sugiere que la osteopatía podría ser eficaz en el tratamiento de los trastornos musculoesqueléticos, específicamente en lo que respecta al dolor lumbar crónico inespecífico y al dolor lumbar en mujeres embarazadas o que acaban de tener un bebé. Por el contrario, no se obtuvieron pruebas concluyentes de las revisiones sistemáticas que analizan la eficacia de la osteopatía en las afecciones pediátricas, el dolor de cabeza primario y el SII", explican los investigadores.

Ante el "escaso número" de estudios, algunos de los cuales son de "calidad moderada", los investigadores instan a "realizar más revisiones sistemáticas bien realizadas, así como ensayos clínicos (que tienen que seguir las directrices específicas para los tratamientos no farmacológicos) para confirmar y ampliar el posible uso de la osteopatía en algunas afecciones, así como su seguridad".