Publicado 07/02/2020 8:13:49CET

Dudas más frecuentes sobre el dolor de cabeza en niños

Niña con dolor de cabeza.
Niña con dolor de cabeza. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / OZGURDONMAZ - Archivo

   MADRID, 7 Feb. (EDIZIONES) -

   Aunque no lo creamos, el dolor de cabeza o cefalea es un síntoma relativamente común entre los niños. Si ya vemos que a nuestro hijo, aunque sea pequeño, le duele la cabeza, comenzamos a preocuparnos cuando no tiene por qué ser un síntoma de preocupación. A nosotros también nos duele la cabeza, ¿no?

   Desde la Academia Americana de Pediatría (APA) sostienen que "si bien la mayor parte de los dolores de cabeza son inofensivos y desaparecen en pocas horas", los dolores de cabeza recurrentes, de cualquier tipo, pueden causar problemas escolares, así como problemas de conducta o de depresión.

   "La cefalea tensional, también conocida como cefalea común, por estrés o cefalea esencial, es un tipo de dolor de cabeza frecuente en niños en edad escolar, y en la adolescencia, no asociado a otra enfermedad", asegura por su parte la Asociación Española de Pediatría (AEP).

   Aquí la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) precisa que la cefalea tensional es el tipo de dolor de cabeza más común en la infancia, presentándose en un 30% de los niños en etapa escolar. Su frecuencia aumenta con la edad, siendo más común en niños mayores o adolescentes, y con predominio en el sexo femenino.

   Ésta se caracteriza, según añade, por dolor en la zona de la frente, asociado a una sensación de presión continua, de intensidad leve a moderada, y que generalmente no impide al niño realizar sus actividades habituales, según puntualiza la sociedad científica española.

Los niños lo describen 'como si tuvieran un casco que les aprieta la cabeza', ya que es un dolor que ocupa toda la cabeza o preferentemente la zona de la frente, y que es continuo y opresivo. No asocian ni náuseas, ni vómitos. Generalmente aparece al final del día (por la tarde o noche) y suele aumentar en periodos de estrés, de cansancio o de problemas personales (colegio, familia, amigos), mejorando en periodos vacacionales. "Su duración es variable, desde 30 minutos a varios días, siendo un dolor que permite el descanso por la noche", agrega SENEP.

   Desde la AEP describen a su vez que, en ocasiones, aparece también dolor y contractura de los músculos del cuello. Sobre el diagnóstico, señala que es clínico, según los síntomas comentados anteriormente, y basado en una historia clínica, en la exploración física y en una exploración neurológica completas. "En la mayor parte de los casos no será necesario realizar pruebas complementarias. Suele ser recurrente, pero en algunos casos se pueden presentar episodios aislados", afirma la AEP.

TRATAMIENTO

   Mientras, la APA sugieren en primer lugar que todos los que hayan tenido un dolor de cabeza leve y ocasional saben que descansar y relajarse suelen ser el mejor tratamiento. Otras cosas, como las compresas frías, una ducha o baño tibios, las siestas en una habitación oscura, y los masajes en el cuello y en la cabeza también pueden ser de ayuda, según sugiere.

   Asimismo, se recomienda administrar analgésicos habituales (paracetamol o ibuprofeno) y favorecer la relajación y el reposo del niño en un ambiente tranquilo. "En la mayoría de los casos estas medidas son suficientes", asegura la Academia Americana de Pediatría.

   SENEP añade por su lado que es recomendable ofrecer un ambiente relajado al niño en estos casos y tratar de solucionar aquellos conflictos o factores estresantes que empeoran este tipo de cefalea. Aconseja a su vez mantener unas horas de sueño suficientes y un estilo de vida saludable.

   "Si el dolor es moderado o intenso, o limita las actividades habituales, se pueden administrar analgésicos como ibuprofeno o paracetamol, evitando el uso excesivo de medicación en la medida posible. Además, puede ser útil anotar los episodios de cefalea en un calendario para mantener un mejor control", agrega.

   Así con todo, reconoce que la cefalea tensional tiene un buen pronóstico y, por lo general, no requiere la realización de pruebas de imagen (TC o resonancia magnética). En cuanto a su evolución dice que suele ser recurrente, especialmente en niños inquietos o con alto nivel de exigencia, por lo que es importante reconocer sus síntomas y favorecer ambientes que disminuyan el nivel de estrés.

CUÁNDO ACUDIR AL ESPECIALISTA

    Eso sí, la Sociedad Española de Neurología Pediátrica aconseja consultar a un Pediatra ante la aparición de dolor de cabeza en niños menores de 5 años, o bien un dolor de cabeza de inicio brusco, que no cede con los fármacos analgésicos habituales, que despierta al niño por la noche, o que se acompaña de alteraciones de la visión, fuerza o sensibilidad, o ante episodios repetidos de dolor de intensidad creciente, la aparición de vómitos matutinos, o bien que asocia cambios en su comportamiento, pérdida de peso o cansancio.

   Finalmente, desde la Academia Americana de Pediatría advierten de que, a la hora de visitar al especialista, podría ser útil observar si se establece un patrón en el dolor de cabeza que incluya: Fecha y hora del dolor de cabeza, cuánto tiempo duró el dolor de cabeza, qué síntomas experimentó su hijo, qué ayudó a aliviar el dolor, qué empeoró el dolor, y saber si sucedió algo específico ese día (tenía una prueba en la escuela, tenía síntomas de infección, comió alguna cosa, le costó dormir, por ejemplo).

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