Publicado 01/03/2020 7:59:37CET

Dolor pélvico en ambos sexos: no lo sufras en silencio

Mujer tumada con dolor abdominal.
Mujer tumada con dolor abdominal. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / VERTIGO3D - Archivo

   MADRID, 1 Mar. (EDIZIONES) -

   El dolor pélvico se define como aquel dolor localizado en la región inferior del abdomen, por debajo del ombligo, entre ambas crestas iliacas. Lo consideramos crónico cuando persiste más allá de 6 meses.

   "Este dolor puede presentar diferentes características, puede aparecer como un dolor continuo o tipo cólico, puede ser intenso o leve, se puede presentar como calambres, o bien como una sensación de presión", subraya en una entrevista con Infosalus la doctora Ana Vegas Carrillo de Albornoz.

   Además, según indica la especialista, el dolor pélvico se ha asociado con distintos factores desencadenantes como las relaciones sexuales, el ciclo menstrual, las varices pélvicas, las infecciones, los movimientos intestinales, la micción, los movimientos corporales, o determinadas posturas.

   Aunque no se conoce la prevalencia exacta del dolor pélvico, según afirma la también experta del Equipo de Ginecología y Obstetricia del doctor Jiménez Magyc del Hospital Ruber Internacional de Madrid, algunos estudios estiman que se encuentra en torno a un 15%, siendo algo más frecuente en mujeres que en hombres.

   En el caso de las mujeres señala que el dolor pélvico es un motivo de consulta muy frecuente en Ginecología, ya que todos los órganos del aparato reproductor femenino se encuentran en la pelvis. "Es importante tener en cuenta que el origen del dolor pélvico no siempre es ginecológico. En la pelvis, además del útero y de los ovarios, tenemos estructuras vasculares, nerviosas y osteomusculares, y otros órganos como la vejiga o el intestino", advierte la experta de Quirónsalud.

   Por tanto, y ante un paciente con dolor pélvico, ve fundamental un abordaje multidisciplinar, que puede requerir la participación del gastroenterólogo, del ginecólogo, del urólogo, del anestesiólogo, o incluso del neurólogo para realizar los estudios necesarios que permitan identificar la causa de este dolor y determinar el tratamiento.

   En el caso concreto de las mujeres, y entre las posibles causas de dolor pélvico, la más frecuente es la dismenorrea, o dolor asociado a la menstruación. "Este tipo de dolor se caracteriza por ser cíclico, comienza con la menstruación, es más intenso al inicio y va desapareciendo con el paso de los días", apostilla la doctora Vegas Carrillo de Albornoz.

   También sostiene que pueden encontrarse otras causas ginecológicas como la endometriosis, que puede producir dolor asociado al ciclo menstrual o independiente de él, la enfermedad inflamatoria pélvica, que suele aparecer secundariamente a un proceso infeccioso y tumoraciones ováricas o uterinas, ya sean benignas o malignas, que por compresión pueden producir dolor.

   Otra posible causa de dolor pélvico, que es importante descartar, es el origen vascular, ya que la presencia de varices pélvicas en torno al útero y los ovarios puede producir dolor, asociado o no al ciclo menstrual.

   Además de descartar un posible origen ginecológico, la experta considera importante estudiar también posibles causas gastrointestinales como el síndrome del colon irritable, la diverticulosis, enfermedades inflamatorias intestinales o intolerancias alimentarias. "Por lo general, el dolor pélvico de origen gastrointestinal suele ir acompañado de alteraciones en el hábito intestinal", matiza.

   Es también frecuente, según valora, que el dolor pélvico tenga su origen en alteraciones urológicas y las principales causas son las cistitis, la uretritis, o la prostatitis en los varones. "En estos casos es frecuente que lo encontremos asociado con alteraciones en la micción, como aumento de la frecuencia o sensación de urgencia", aprecia la doctora.

   La presencia de adherencias entre los órganos pélvicos, ya sean de origen postquirúrgico o infeccioso también constituye una posible causa de dolor pélvico, según argumenta, a la vez que recuerda que el dolor pélvico también puede tener un origen neurológico y aparecer como consecuencia del atrapamiento o la inflamación de algún nervio, o bien un origen osteomuscular y desencadenarse secundariamente a un traumatismo, o como consecuencia de malos hábitos posturales, o de falta de ejercicio físico.

   Según explica el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano estadounidense, si usted es mujer, puede sentir este dolor pélvico durante el periodo menstrual, o bien cuando se tienen relaciones sexuales. "El dolor pélvico puede ser un signo de que existe un problema con uno de los órganos de la región pélvica, como el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino, o la vagina", aprecia.

   Si se es hombre puede deberse a un problema de la próstata. En hombres y mujeres puede ser asimismo un síntoma de infección, o de problemas en las vías urinarias, el intestino, el recto, los músculos, o los huesos. De hecho, alerta de que algunas mujeres pueden presentar más de una causa de dolor pélvico al mismo tiempo. "Quizá deba someterse a exámenes de laboratorio, de imagen u otras pruebas médicas para encontrar la causa del dolor. El tratamiento dependerá de la causa, la intensidad y frecuencia del dolor", remarca la entidad científica.

QUÉ HACER EN CADA CASO

   Mientras, la experta del Equipo de Ginecología y Obstetricia del doctor Jiménez Magyc del Hospital Ruber Internacional de Madrid mantiene por tanto que son "múltiples" las causas que pueden producir un cuadro de dolor pélvico, y para identificarlas es fundamental la realización de una buena historia clínica, la descripción adecuada de las características de este dolor y de su clínica acompañante. "Todo esto nos va a facilitar determinar el origen y nos va a ayudar a establecer el tratamiento", precisa la doctora Vegas Carrillo de Albornoz.

   En función de la causa subyacente, esta ginecóloga destaca que el dolor puede ser agudo y autolimitado en el tiempo, o si la causa persiste puede considerarse crónico hasta que se resuelva la patología. "Ante un dolor pélvico intenso de inicio agudo que asocie otra sintomatología, como fiebre o vómitos, es importante consultar al médico para descartar posibles causas urgentes, que requieran de un tratamiento a corto plazo, como puede ser una apendicitis o una torsión ovárica", apostilla.

   Cuando nos hallamos ante un dolor pélvico crónico de varias semanas de evolución se recomienda consultar ante la persistencia de los síntomas, o en caso de que aparezca otra clínica asociada. "En el caso del dolor pélvico en mujeres, la principal causa es de origen ginecológico, por lo que se recomienda acudir en primer lugar a la consulta de ginecología, donde realizaremos una historia clínica y una anamnesis completa, una exploración exhaustiva y pruebas complementarias como una ecografía ginecológica y en caso de considerarse necesario se solicitarán otros estudios como una resonancia magnética. Si se descarta el origen ginecológico se remitirá a otros especialistas para el estudio de otras posibles causas", sentencia.

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