Publicado 20/05/2021 08:31CET

Diferenciar la alergia de la Covid-19 es posible con estas pautas

Archivo - Mujer estornudando con mascarillla. Alergia. Primavera
Archivo - Mujer estornudando con mascarillla. Alergia. Primavera - DAMIRCUDIC/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 20 May. (EDIZIONES) -

   Nos encontramos por fin en plena primavera, con la llegada del buen tiempo y del calor, pero con ello, con la explosión de alérgenos, especialmente pólenes. Este año, además, la previsión es que viene 'cargadita', no obstante tenemos una aliada, la mascarilla, que en cierta medida puede ayudarnos frente a la exposición a los alérgenos.

   Dado que estamos en pandemia es fundamental también el saber distinguir los síntomas de infección por coronavirus SARS-CoV-2 o COVID-19, de lo que es una alergia en sí.

   En una entrevista con Infosalus, la doctora Ana Pérez Montero, una de las mejores alergólogas de España según Forbes, y jefa del servicio de Alergología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid detalla que los síntomas principales que produce la COVID son fiebre, tos, dolor de cabeza y dificultad para respirar.

   "Nuestros pacientes alérgicos a pólenes suelen tener estornudos, mucosidad nasal líquida, tos y, en ocasiones, sensación de falta de aire. Estos síntomas son más acusados cuando están en la calle y mejoran en el interior de los domicilios y con la medicación que les pautamos: antihistamínicos e inhaladores. La alergia normalmente no da fiebre, ni tampoco un deterioro general", afirma la experta.

   Aquí la doctora Pérez Montero quiere dejar claro que ser alérgico "no conlleva un mayor riesgo de infección por coronavirus", y por ser alérgico, el sistema inmunológico no funciona diferente que el de una persona no alérgica, a la hora de defenderse de las infecciones.

   "Con los pacientes que tenemos que tener más cuidado son con los pacientes asmáticos. Estos pacientes tienen su bronquio inflamado y cualquier infección puede empeorar su clínica. Por eso es tan importante que no dejen de ponerse los inhaladores que les hemos pautado", asegura la jefa del servicio de Alergología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

   En esta línea, y en otra entrevista con Infosalus, el presidente del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología (SEAIC) el doctor Ángel Moral de Gregorio, especialista en Alergología Complejo Hospitalario de Toledo hace mención de las diferencias que existen entre los síntomas propios de una alergia al pólen y de la COVID-19: "Los síntomas más característicos de una alergia al polen son el picor de ojos y de nariz, el lagrimeo, los estornudos y la mucosidad líquida transparente. La duración de los mismos puede ser prolongada y la intensidad variable, coincidiendo la reducción de los síntomas con los días de lluvia y la utilización de antihistamínicos".

   En cambio, apunta que los síntomas producidos por la infección de coronavirus SARS-CoV-2 se caracterizan por: fiebre, tos y dificultad para respirar. "Estos dos últimos pueden aparecer en pacientes con asma por alergia a pólenes, pero no la fiebre. En el asma los pacientes se autoescuchan sibilancias y en la infección por coronavirus no. La mucosidad nasal en la COVID-19 suele ser amarillenta o verdosa. Además, se asociarán otros síntomas como malestar general, dolores musculares, diarrea y pérdida de gusto y de olfato en la infección por coronavirus", remacha el especialista.

SÍNTOMAS COMUNES Y CÓMO DIFERENCIARLOS

   Es más, desde la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha mantienen que los síntomas que pueden compartir cierta similitud entre la alergia por pólenes y la infección por coronavirus COVID-19 son "escasos" y, básicamente, se corresponderían con tos, disnea, dolor de cabeza y mucosidad nasal.

   Entonces, ¿cómo podemos diferenciarlos? "La tos y la sensación de falta de aire pueden aparecer en pacientes con asma por alergia a pólenes o con COVID-19; sin embargo, en los asmáticos se va a caracterizar por la existencia de sibilancias. Otro síntoma común podría ser el dolor de cabeza, que únicamente va a aparecer en personas alérgicas cuando los problemas derivados de la reacción alérgica se compliquen con sinusitis", agrega.

   A su vez, sostienen que el taponamiento y la mucosidad nasal transparente suelen ser típicos de quienes tienen una reacción alérgica al polen, pero en el caso de infección por coronavirus la secreción nasal cambiará de color, a más oscuro, lo que indicaría que hay infección.

   Por otro lado, la Sociedad Gallega de Alergia e Inmunología Clínica hace un llamamiento a la calma en los pacientes alérgicos: "En este momento estamos viendo que los pacientes alérgicos al polen están comenzando a tener síntomas de rinitis, de conjuntivitis, y de asma. Para distinguir estos síntomas de los de la COVID-19 cabe destacar que en la alergia predomina el picor nasal y ocular, los estornudos y la rinorrea acuosa (moco transparente), mientras que en la COVID-19 no se describe el picor o los estornudos, ni la sintomatología ocular típica de la alergia primaveral".

   Con respecto al asma, reitera que los pacientes alérgicos deben cumplir su tratamiento de manera adecuada y así evitar asistencias a Urgencias innecesarias; pero en caso de empeoramiento franco y/o fiebre asociada considera que deben llamar a los números disponibles para descartar COVID-19.

   "La tos es uno de los síntomas comunes que pueden ocurrir tanto en el asma alérgica como en la COVID-19 y para distinguir ambas entidades debemos observar el resto de la sintomatología que la acompaña", según aclara la Sociedad Gallega de Alergología.

   De este modo, precisa que en la alergia la tos generalmente se acompaña de síntomas nasales típicos como picazón, estornudos y rinorrea, que es acuosa; al mismo tiempo que subraya que los pacientes alérgicos responden adecuadamente a los antihistamínicos. Mientras tanto, indica que en la COVID-19 no hay picazón, estornudos, ni síntomas oculares, y "difícilmente se puede controlar con antihistamínicos".

   Además de la utilización de las mascarillas, otras medidas que deben adoptar los alérgicos a pólenes esta primavera para disminuir su exposición a los mismo, en opinión del doctor Moral de Gregorio (SEAIC) son:

   - Consultar los niveles de polen a través de la web www.polenes.com o de aplicaciones móviles avaladas por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), como Polen Control o Alerta Pólenes.

   - Evitar las salidas al campo y las actividades al aire libre en días de alta polinización.

   - Cerrar las ventanas de la casa. Ventilar la vivienda en las primeras horas del día o por la noche y por poco tiempo, ya que las horas de mayor incidencia de pólenes suelen ser entre las 12 de la mañana y las 5 de la tarde. Los pólenes salen de las flores entre las 12 de la mañana y las 5 de la tarde coincidiendo con las horas de más luz y calor.

   - En el exterior, utilizar gafas de sol y mascarilla que cubra nariz y boca en días de alta polinización. También se pueden utilizar tapones nasales.

   - Ducharse y cambiar de ropa al llegar a casa, porque podemos llevar los pólenes en la ropa o en el cabello.

   - No tender la ropa en el exterior los días de viento porque va a recoger pólenes.

   - Viajar con las ventillas del coche subidas y usar filtro antipolen en los vehículos.

   -Un problema añadido es que en espacios públicos cerrados para aumentar la ventilación, como medida contra la COVID-19, se recomienda tener puertas y ventanas abiertas, facilitando la entrada de pólenes en el interior de los edificios.