Dientes de humanos extintos revelan que amamantaban un año tras el parto

Publicado 16/07/2019 7:33:38CET
Lactancia, amamantamiento, bebé, lactante
Lactancia, amamantamiento, bebé, lactanteFLICKR/AURIMAS MIKALAUSKAS - Archivo

   MADRID, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Los bebés de la especie humana extinta 'Australopithecus africanus' probablemente fueron amamantados hasta un año después del nacimiento, algo similar a los humanos modernos pero de menor duración que los grandes simios actuales, según un análisis de dientes fósiles de dos millones de años de antigüedad financiado en parte por los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos y publicado este lunes en 'Nature'.

   Los hallazgos, realizados por investigadores del Mount Sinai de Nueva York, como parte de un equipo internacional, proporcionan información sobre cómo evolucionó la lactancia materna entre los seres humanos y pueden aportar estrategias para mejorar las prácticas modernas de lactancia materna.

   Al igual que los árboles, los dientes contienen anillos de crecimiento que pueden contarse para estimar la edad. Los anillos de los dientes también incorporan minerales dietéticos a medida que crecen. La leche materna contiene bario, que se acumula en los dientes de un bebé y luego se cae después del destete.

   La autora del estudio Christine Austin, de la Escuela de Medicina Icahn de Nueva York, desarrolló un método para analizar los minerales traza en los dientes con fondos del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD) Eunice Kennedy Shriver de los NIH.

   En el estudio actual, los investigadores examinaron dos conjuntos de dientes de 'A. africanus' fosilizados de la Cueva Sterkfontein en las afueras de Johannesburgo, Sudáfrica. Encontraron patrones de acumulación de bario, lo que sugiere que los bebés de esta especie humana temprana probablemente fueron amamantados durante aproximadamente un año, un intervalo que podría haberlos ayudado a superar la escasez estacional de alimentos.

   El 'A. africanus' vivió en el sur de África hace más de 2 millones de años. La especie residía en sabanas con veranos húmedos, cuando la comida era probablemente abundante, y los inviernos secos, cuando la comida escaseaba. Las acumulaciones cíclicas de litio en los dientes de los especímenes sugieren que la especie sufrió una escasez de alimentos durante la estación seca, lo que pudo haber contribuido a su extinción final.

   La industrialización y la introducción de fórmulas infantiles cambiaron las prácticas de lactancia materna. El análisis del registro fósil y los restos de las sociedades preindustriales puede proporcionar información sobre la naturaleza de esos cambios y sus efectos en el desarrollo infantil.

   La subvención del NICHD a la doctora Austin financió un proyecto para identificar biomarcadores que identifican la transición de la lactancia materna a la alimentación con fórmula.

   Entre otros proyectos, el método que desarrolló se ha utilizado para identificar cambios en el metabolismo del zinc y el cobre que preceden a los síntomas del autismo en niños pequeños y vincula la exposición al manganeso en el útero con un tamaño mayor al nacer.

   "Por primera vez, hemos adquirido una nueva perspectiva sobre la forma en que nuestros antepasados criaron a sus crías, y cómo las madres pueden haberse adaptado a la escasez de alimentos estacional con la lactancia materna", concluye el primer autor del estudio, Renaud Joannes-Boyau, director del Grupo de Investigación en Geoarqueología y Arqueometría (GARG) de la Universidad Southern Cross en Australia.