Publicado 19/04/2020 7:59:53 +02:00CET

Desencadenantes de las cefaleas y migrañas: Al dolor de cabeza, ¿el comer lo endereza?

Joven desayunando con dolor de cabeza, migraña, cefalea.
Joven desayunando con dolor de cabeza, migraña, cefalea. - AARONAMAT/GETTY - Archivo

   MADRID, 19 Abr. (EDIZIONES) -

   Prácticamente todo el mundo ha sufrido alguna vez una cefalea o dolor de cabeza, la expresión más frecuente de dolor en el ser humano, según revela la Sociedad Española de Neurología (SEN).

   Además, más de la mitad de la población sufre algún tipo de cefalea, una persona de cada siete sufre migraña, y una persona de cada 20 o 25 sufre cefalea crónica diaria o casi diaria. A su vez, resalta que en una persona pueden coexistir mas de un tipo de cefalea, como por ejemplo migraña y cefalea tensión, o migraña y neuralgia.

   En concreto, los dolores de cabeza podemos clasificarlos en dos grupos, según la SEN:

.- Cefaleas primarias: El dolor de cabeza es el único o principal síntoma de la enfermedad. Es decir, el dolor de cabeza no forma parte de otra enfermedad. Aquí se concentran el 90% de los dolores de cabeza entre los que se encuentran la migraña, la cefalea tensional, la cefalea en acúmulos, cefalea crónica diaria y la neuralgia trigeminal.

   .- Cefaleas secundarias: El dolor de cabeza es un síntoma de otra enfermedad como una infección, una sinusitis, una meningitis, un tumor o una hemorragia cerebral, por ejemplo. Suponen tan solo un 10% de las cefaleas, y también pueden estar causadas por un uso excesivo de medicación analgésica.

   Según la OMS, la migraña es la octava enfermedad más discapacitante de la humanidad en días de capacidad por años vividos. AEMICE, la Asociación española de migrañas y cefalea, describe la migraña como un desorden neurológico que se manifiesta en un dolor de cabeza intenso o grave.

   "Es una enfermedad extremadamente incapacitante y puede acompañarse de vómitos, intolerancia a la luz y al sonido", según matiza.

   Así, la vida diaria nos suele proporcionar una gran cantidad de oportunidades para que algo desencadene una ataque de dolor de cabeza: Cómo decir que no a un vaso de vino o una cerveza, el irse a dormir a la misma hora siempre o irse más tarde por ver una película, o el estrés que puede suponer el teletrabajar o permanecer en casa encerrado estos días por ejemplo.

   Y es que, tal y como reconoce en una entrevista con Infosalus la doctora Sonia Santos, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, los ataques de migraña pueden ser precipitados por ciertos eventos, alimentos, o cambios en el cuerpo.

   "Estos eventos son conocidos como precipitantes o desencadenantes. Aunque los precipitantes no causen realmente migraña, pueden hacer más vulnerable al cerebro migrañoso. Sin embargo, estos desencadenantes no son los mismos en todos los pacientes y no siempre la exposición a ellos desencadena una crisis", agrega.

   Según indica la neuróloga, los más frecuentes son: El ciclo menstrual en la mujer, la alteración del ritmo de sueño, factores psicológicos (el estrés y sobre todo el periodo post-estrés), factores alimentarios (sobre todo el ayuno prolongado) y factores ambientales (estímulos visuales, olores, ruidos fuertes, cambios atmosféricos, altitud elevada).

   Preguntada por el dicho común que dice que 'el dolor de cabeza el comer lo endereza', la coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología recuerda que el ayuno prolongado en pacientes con migraña puede desencadenar o empeorar un ataque. "Por ello, el principal consejo que podemos dar en relación a su alimentación es que mantener hábitos alimenticios regulares y evitar ayunos prolongados; es más beneficioso para controlar la migraña que cualquier dieta específica o eliminación de alimentos de su dieta", aprecia la experta.

   Así, mantiene que el abordaje correcto de un ataque de migraña se basa en el tratamiento con anti-inflamatorios no esteroideos cuando la intensidad del dolor es leve o moderada, y con triptanes cuando el dolor es moderado-intenso. A su juicio, es fundamental iniciar el tratamiento de forma precoz y evitar combinaciones de analgésicos, codeína y opiáceos.

   "De hecho, los triptanes tienen la denominada ventana terapéutica (aproximadamente los primeros 45 minutos tras el inicio de la crisis). Si el paciente los consume superada esta primera etapa, la eficacia de este tipo de medicamentos es claramente inferior", advierte la miembro de la Sociedad Española de Neurología.

   Sobre la mejor medicación para paliar el dolor de cabeza, Santos precisa que la medicación sintomática se clasifica en inespecífica, específica y coadyuvante. "En la primera incluimos a los anti-inflamatorios no esteroideos, que utilizamos para tratar crisis de intensidad leve o moderada. Cuando el paciente no responde, o las crisis son de intensidad grave, los triptanes son la medicación más adecuada. La medicación coadyuvante nos ayuda a tratar los síntomas asociados, fundamentalmente las náuseas y los vómitos", explica la especialista.

   En cuanto al momento en el que debemos consultar con un médico de atención primaria por un dolor de cabeza, la coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología sostiene que desde la Atención Primaria deberían remitirse a Neurología aquellos pacientes que cumplan criterios de migraña episódica de alta frecuencia (entre 8 y 14 días de migraña al mes), y migraña crónica (más de 15 días de cefalea al mes y al menos 8 crisis de migraña) o cuando los ataques de migraña son prolongados y no responden al tratamiento habitual.