Descubren secretos sobre el sexo de los hongos que aportan nueva luz a la candidiasis

Candidiasis, candida
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Actualizado 15/12/2017 16:40:47 CET

BARCELONA, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio genético liderado por el Centro de Regulación Genómica (CRG) en Barcelona sobre infecciones fúngicas por candidiasis en todo el mundo ha revelado secretos sobre cómo estos microorganismos se reproducen y causan la enfermedad, ha informado el centro este viernes en un comunicado.

En el trabajo, que publica la revista 'Current Biology', los investigadores han leído el código genético de 33 cepas diferentes de la levadura Candida glabrata, que es la segunda causa más común de candidiasis.

Junto a científicos de la Université Paris-Sud en Francia y el University Medical Centre de Göttingen en Alemania, el profesor de investigación Icrea Toni Gabaldón y su equipo en el Centro de Regulación Genómica (CRG) en Barcelona han descubierto que todas las muestras eran muy distintas genéticamente.

Hasta el momento se creía que 'Candida glabrata' sólo se reproducía asexualmente por gemación, aunque el genoma de la levadura contiene los genes necesarios para la reproducción sexual.

Gabaldón y su equipo han encontrado evidencias genéticas que demostrarían que C. glabrata podría reproducirse sexualmente, es decir, que intercambiaría información genética.

Ello le permitiría obtener nuevas vías para evolucionar y mejorar, por ejemplo, su resistencia a tratamientos o incrementar su capacidad para infectar.

Los datos genómicos han permitido a los científicos reconstruir el "árbol genealógico" de todas las cepas analizadas, han explicado los investigadores, que demostraron que originalmente existían siete tipos diferentes de C. glabrata en diversos lugares del mundo que sólo habrían entrado en contacto recientemente y se habrían entremezclado presuntamente como resultado de un incremento en las vías migratorias humanas y los viajes.

ESTILO DE VIDA DEL HONGO

Sus resultados también abren un debate sobre el estilo de vida de C. glabrata, que hasta el momento, se creía que solamente podría vivir en el cuerpo humano.

"Hay muchos microorganismos con los que los humanos entramos en contacto, aunque la mayoría de ellos no nos causen ningún daño2, afirma Gabaldón.

"Nuestros resultados muestran que C. glabrata es un patógeno oportunista emergente y que hace relativamente poco tiempo que infecta a los humanos", ha añadido.

Para Gabaldón, descubrir que esta levadura tiene reproducción sexual ayuda a anticipar cómo es posible que evolucionen en el futuro y a prever si es probable que desarrollen resistencia a tratamientos mediante el intercambio de genes.