Publicado 28/12/2021 07:29CET

Descubren nuevos detalles detrás de la inflamación que promueve la enfermedad cardíaca

Archivo - Enfermedad cardiaca, corazón, ataque
Archivo - Enfermedad cardiaca, corazón, ataque - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / IGOR STEVANOVIC

MADRID, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los glóbulos blancos desencadenan una inflamación que contribuye a la enfermedad cardíaca, según una nueva investigación que indica que la presión arterial alta, la aterosclerosis y la aparición de un ataque cardíaco pueden causar cambios en la médula ósea que aumentan la producción de glóbulos blancos, según publican los investigadores en la revista 'Nature Cardiovascular Research'.

El colesterol alto y la inflamación son factores clave de las enfermedades del corazón, y una acumulación inflamada de lípidos puede cortar el suministro de sangre a través de una arteria coronaria para causar un ataque al corazón. Como los glóbulos blancos, que suelen defenderse de las infecciones, desencadenan la inflamación en estas situaciones, un equipo dirigido por científicos del Hospital General de Massachusetts (MGH), en Estados Unidos, ha estudiado recientemente aspectos relacionados con la producción de estas células y sus hallazgos
podrían conducir a nuevas estrategias para proteger la salud cardiovascular.

"En los pacientes con enfermedades cardíacas, los glóbulos blancos son más numerosos --explica el autor principal, el doctor Matthias Nahrendorf, investigador del Centro de Biología de Sistemas del MGH y profesor de radiología de la Facultad de Medicina de Harvard--. Muchas de estas células pueden encontrarse en una placa -la acumulación de grasas, colesterol y otras sustancias en un vaso sanguíneo- a la que llegan tras nacer en la médula ósea y migrar por el torrente sanguíneo. Pero no está claro qué es lo que lleva a su aumento en la médula ósea".

Mediante experimentos realizados en médula ósea humana y en ratones, Nahrendorf y sus colegas descubrieron que la hipertensión arterial, la aterosclerosis y la aparición de un infarto pueden provocar cambios en el número de vasos sanguíneos de la médula ósea.

Estas características de las enfermedades cardiovasculares también modificaban la estructura y la función de los vasos de la médula ósea y afectaban a la liberación de factores que regulan la producción y la migración de los glóbulos blancos.

"Como consecuencia, había más glóbulos blancos disponibles en el organismo, y este aumento, denominado leucocitosis, impulsa la inflamación en todas partes, incluidas las arterias y el corazón --explica Nahrendorf--. Este estudio nos permitirá examinar ahora cómo reducir la producción de glóbulos blancos a valores normales, para así enfriar las placas inflamadas en cualquier parte del cuerpo".

"Este estudio aporta pruebas sólidas de que las enfermedades cardiovasculares afectan a la vasculatura de la médula ósea y, en consecuencia, a la actividad de las células madre de la sangre", resalta la doctora Michelle Olive, responsable del programa de la División de Ciencias Cardiovasculares del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos.

La experta subraya que "este trabajo arroja nueva luz sobre el importante papel que desempeña el nicho vascular de la médula ósea y cómo se produce la inflamación. Podría conducir a nuevos objetivos y tratamientos para las enfermedades del corazón, la principal causa de muerte", augura.

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