Actualizado 25/04/2011 19:37 CET

Descubren por qué las Islas Seychelles están libres del mosquito de la malaria

Mosquito de la malaria
WIKIMEDIA COMMONS

La clave estaría en la ausencia de mamíferos terrestres en este archipiélago, pues han demostrado por primera vez que este mosquito sólo se alimenta de su sangre

MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de científicos del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD, por sus siglas en francés) ha desvelado el misterio de por qué las islas Seychelles están libres de malaria, a pesar de que este archipiélago parece tener todos los factores apropiados para que el mosquito que la transmite esté presente. La clave podría estar en la ausencia de mamíferos terrestres en este territorio, un hallazgo que podría ser importante para el control de la transmisión de la malaria.

El mosquito 'Anopheles', parásito transmisor de la malaria, está presente casi en todo el mundo. Sólo cinco áreas son la excepción: la región Antártica e Islandia, donde no vive ningún mosquito; Nueva Caledonia, las islas del Pacífico Central, como la Polinesia francesa, y las Islas Seychelles, en el Océano Indico.

El caso de las Seychelles ha sido problemático durante varias décadas. Este archipiélago parece reunir todos los factores adecuados para que este mosquito esté presente y la mayoría de las islas de su área --como Madagascar, Comores o La Reunión-- están afectadas por esta enfermedad.

Incluso las condiciones climáticas son favorables para sus vectores. El clima es oceánico tropical, con temperaturas que oscilan entre los 24 grados centígrados entre julio y agosto y los 30 grados de abril a mayo.

Además, teniendo en cuenta la historia de las Seychelles, este mosquito podría haber vivido allí de forma endémica en los tiempos de la formación geológica del territorio. Las islas graníticas situadas en el norte del archipiélago estaban antes unidas al supercontinente Gondwana, antes de que las placas tectónicas las separaran del resto de África y la Península hace unos 65 millones de años.

Esta circunstancia es incluso más desconcertante dado que las Seychelles son conocidas en todo el mundo por su gran biodiversidad.

Los científicos del IRD han descubierto que lo que tienen en común diversas partes del mundo libres de malaria es la ausencia de mamíferos nativos, al margen de los murciélagos. Así, han concluido diciendo que la presencia del mosquito 'Anopheles' depende, directamente, de la presencia de mamíferos terrestres.

Por primera vez, estos investigadores han demostrado que estos mosquitos se alimentan exclusivamente de sangre de mamífero. Si no existen mamíferos terrestres, el vector de la malaria no acude a otras fuentes sustitutivas de nutrición, como los pájaros, los reptiles o los murciélagos. Esta nueva observación podría ser importante para controlar la transmisión de la malaria.

DIFICULTADES PARA SOBREVIVIR EN LAS SEYCHELLES

Sin embargo, a finales del siglo XVIII, cabezas de ganado, perros, gatos, ratas, ratones y otros mamíferos llegaron a las Seychelles con humanos. A partir de entonces, el mosquito de la malaria podría haber conquistado el archipiélago, como lo hicieron otros mosquitos del género 'Aedes'.

Sin embargo, fuera de las seis islas investigadas a conciencia en diciembre de 2008, los científicos no encontraron una sóla larva o adulto de 'Anopheles', incluidas las islas de Mahé, Praslin y La Digue, donde vive el 99 por ciento de la población de las Seychelles.

A pesar de los grandes volúmenes de aire y tráfico marítimo generado por el intenso turismo que visita estas islas, unos 150.000 viajeros cada año, el mosquito no ha sido importado a este territorio. No obstante, enfatizan los investigadores, los vuelos y cruceros internacionales llegan sobre todo de Europa y Oriente Medio, lugares donde la malaria está erradicada.

Además, las autoridades de Seychelles han impuesto medidas de prevención draconianas, entre las que se incluye fumigar con insecticida cada cabina de avión de forma sistemática e inspeccionar cada barco que llega a las islas.

En el pasado, el mosquito de la malaria se introdujo en las Seychelles, probablemente a través de un barco procedente de Madagascar. Sin embargo, la especie desapareció de forma espontánea. Una segunda epidemia apareció en 1930 y el último caso fue registrado en 1931 y desde entonces, las Islas Seychelles han estado completamente libres de esta enfermedad.

La dificultad que encuentra este mosquito para sobrevivir en las Seychelles parece estar relacionada con la larga estación seca en los atolones coralinos, situados en el oeste del archipiélago, y a la topografía de las islas graníticas, en el noreste. Ambos factores evitan la reproducción del mosquito, pues sus larvas necesitan lugares con agua estancada para su desarrollo.

Sin embargo, en Madagascar, como también observa este estudio, existen lugares donde la topografía, la altitud y la ecología son similares y el mosquito de la malaria está presente. Por estos motivos, y como conclusión del trabajo, los investigadores piden a las autoridades de estas islas que se mantengan extremadamente vigilantes para mantener al archipiélago libre de esta pandemia.