Publicado 27/07/2020 17:11CET

Descubren una huella epigenómica del cáncer de hígado infantil que podría mejorar el diagnóstico

Descubren una huella epigenómica del cáncer de hígado infantil que podría mejorar el diagnóstico
Descubren una huella epigenómica del cáncer de hígado infantil que podría mejorar el diagnóstico - ISCIII

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El grupo de investigación en Oncología Hepática Infantil (c-LOG) de la Fundación Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol, liderado por la jefa de grupo del CIBERONC, Carolina Armengol, ha publicado
resultados, en el contexto del proyecto europeo 'ChiLTERN para la mejora clínica del tratamiento del hepatoblastoma pediátrico (HB), que muestran una huelle epigenómica de esta enfermedad minoritaria que podría mejorar el diagnóstico.

En base a estos rasgos epigenéticos, el grupo de investigadores, cuyo trabajo ha sido publicado en el 'Journal of Hepatology', propone una nueva herramienta molecular, llamada estratificación del riesgo molecular del HB (MRS-HB por sus siglas en inglés), que complementa las herramientas clínicas actuales. El uso de esta herramienta, junto con los datos clínicos, permite estratificar mejor los pacientes según su pronóstico, hecho que nos acerca a una medicina más precisa.

Además, los investigadores han identificado una nueva diana terapéutica prometedora para la enfermedad. Todos estos descubrimientos se están validando dentro del proyecto 'ChiLTERN', a través de la cohorte de pacientes registrados en este ensayo clínico internacional, el primero centrado en este tipo de tumores.

Los pacientes que superan la enfermedad pueden tener efectos secundarios durante tiempo, relacionados con la quimioterapia, y no hay un tratamiento alternativo para los pacientes que ofrecen resistencia a los actuales. "Aunque no en todos los casos el hepatoblastoma tiene mal pronóstico, es una enfermedad devastadora para pacientes y familiar. Es por ello que es esencial conocer mejor este cáncer minoritario a nivel molecular, para la búsqueda de nuevas terapias", ha explicado el uno de los principales investigadores del estudio, Juan Carrillo-Reixach.

Existen 1,8 casos de cáncer de hígado infantil para cada millón de niños cada año, lo que le vale la consideración de enfermedad rara, y la hace muy difícil de estudiar porque hay pocos pacientes y están muy dispersos. "Nuestro grupo trabaja para superar estas dificultades y poder dar respuestas a los médicos que tratan la enfermedad", explica Càrol Armengol, que ha liderado y diseñado el estudio. "Nuestros resultados muestran por primera vez que la epigenética es importante en el HB y hemos identificado nuevas terapias que han resultado eficaces en tumores humanos en modelo de ratón", ha dicho el experto.

Esta investigación incluye un gran número de muestras y ha sido posible gracias al establecimiento de una red estable de colaboradores de los principales hospitales pediátricos europeos, con el apoyo de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (SEHOP) y del International Childhood Liver Tumour Strategy Group (SIOPEL).

El grupo cuenta con la financiación de los gobiernos catalán y español, además de los proyectos europeos 'ChiLTERN' e iPC, en el marco del programa de investigación e innovación 'Horizon 2020' de la Unión Europea (grant agreements 668596 y 826121). "Este tipo de proyectos solo son posibles cuando hay una inversión importante en investigación, junto con la coordinación de grandes redes", ha apuntado Armengol.

Se sabe que el hepatoblastoma es un tumor con pocas mutaciones. Utilizando distintas técnicas y tecnologías de alto rendimiento, el grupo ha encontrado distintos rasgos epigenéticos que consisten en marcas químicas en el material genético, que pueden alterar el comportamiento de la célula tumoral de este cáncer infantil.

Primero, estudiando un gen con funciones antitumorales (BLCAP), los investigadores han encontrado alteraciones en su secuencia de ARN pero no en el ADN, mecanismo conocido como edición. Después han identificado una pequeña región del genoma, en el cromosoma 14, que se encuentra fuertemente alterada cuando se compara con muestras de hígados sanos.

"Lo que es más importante, esta región contiene genes que se sabe que están implicados en el desarrollo del cáncer de hígado", ha enfatizado Armengol. En este sentido, con más estudios centrados en conocer la marca epigenética (metilación) los investigadores han podido distinguir dos grupos diferentes de tumores que se parecían a distintos estadios del desarrollo del hígado.

Para probar el valor de estos descubrimientos, los investigadores han comparado la información epigenética de los tumores con los datos clínicos de los mismos pacientes y han encontrado que los resultados moleculares estaban asociados a distintas prognosis.

Además, han dividido los pacientes en grupos de pronóstico según riesgo bajo, medio o alto, dependiendo del número de biomarcadores epigenéticos encontrados en las muestras. El análisis estadístico posterior ha mostrado que el diagnóstico clínico y los métodos de diagnóstico molecular son independientes, de forma que se podrían utilizar conjuntamente y ofrecer información más completa a los médicos.

Un análisis global ha encontrado otro gen (CHKA), que es de los que se expresa más ampliamente en tumores de riesgo medio y alto. Estudios en laboratorio implantando fragmentos de tumos de pacientes en ratones han mostrado que es posible inhibir este gen y frenar el crecimiento celular, y reducir el tamaño del tumor.

"Estos resultados muestran la gran importancia de integrar la información molecular para ayudar a mejorar diagnósticos y aplicar los mejores tratamientos para cada caso", ha recalcado Carrillo-Reixach. Con el uso de toda esta información, junto con los datos clínicos, los médicos podrán ser más concretos en el diagnóstico de cada paciente y recomendar el mejor tratamiento disponible para cada caso.

"La principal limitación de este estudio es que las muestras provienen de pacientes que han recibido quimioterapia. Nuestro objetivo ahora es validar estos descubrimientos con muestras de antes y después del tratamiento, obtenidas de pacientes incluidos en el PHITT, el ensayo internacional. También estamos analizando todos los datos moleculares que hemos generado durante este estudio, más en profundidad, utilizando herramientas de inteligencia artificial; gracias a la participación de nuestro grupo en el proyecto europeo iPC. Con todos estos proyectos en marcha, esperamos poder mejorar la supervivencia y calidad de vida de los pacientes con este tipo de cáncer", ha zanjado Armengol.

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