Publicado 15/06/2020 07:36CET

Descubren células inmunes que pueden reducir el riesgo de alergia en asma

El factor hereditario aumenta el riesgo de padecer asma junto al tabaquismo, la obesidad o el estrés.
El factor hereditario aumenta el riesgo de padecer asma junto al tabaquismo, la obesidad o el estrés. - QUIRONSALUD - Archivo

   MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Científicos del Instituto de Inmunología de La Jolla (LJI), en Estados Unidos, han descubierto una pista de por qué las personas no alérgicas no tienen una reacción fuerte a los ácaros del polvo doméstico, según un nuevo estudio que publican en la revista 'Science Immunology'.

   Han descubierto un subconjunto previamente desconocido de células T que pueden controlar las reacciones inmunes alérgicas y el asma que se desarrolla en respuesta a los ácaros del polvo doméstico y otros posibles alérgenos.

   "Descubrimos nuevos subconjuntos de células inmunes y nuevas oportunidades terapéuticas --explica Grégory Seumois, instructor y director de Sequencing Core de LJI y co-líder del estudio--. Esta nueva población de células podría ser una de muchos mecanismos desconocidos, que explica por qué las personas sanas no desarrollan inflamación cuando respiran alérgenos".

   "El estudio resalta el poder de los enfoques imparciales de genómica unicelular para descubrir una nueva biología", añade el profesor de LJI Pandurangan Vijayanand, autor principal del estudio.

   La investigación se basa en la experiencia del laboratorio de Vijayanand para vincular la expresión génica con el desarrollo de la enfermedad. El equipo también aprovechó la base de datos del inmuno epítopo, un recurso dirigido por LJI que contiene información sobre cómo interactúa el sistema inmunitario con alérgenos como los ácaros del polvo doméstico.

   ¿Por qué los ácaros del polvo doméstico? Estas criaturas microscópicas son difíciles de evitar, lo que significa que casi todo el mundo ha estado expuesto. Incluso en personas sin alergia a los ácaros del polvo doméstico (HDM), es probable que el sistema inmunitario reaccione de alguna manera a medida que aprende a reconocer las moléculas de HDM. Esto hace que el HDM sea un modelo útil para estudiar qué causa las alergias y los ataques de asma.

   El equipo de LJI utilizó una técnica que forma parte del arsenal de herramientas de la 'revolución genómica', llamada RNA-seq de células individuales (o transcriptómica de células individuales) para ver exactamente qué genes y moléculas producen las células T específicas en respuesta a los alérgenos HDM.

   Probaron células de cuatro grupos de personas: personas con asma y alergia a HDM, personas con asma pero sin alergia a HDM, personas con alergia a HDM y sujetos sanos.

   Su análisis sugiere que un subconjunto de células T auxiliares, llamadas células reactivas a HDM que expresan interleucina (IL) -9 Th2, es más frecuente en la sangre de las personas con asma alérgica a HDM en comparación con aquellas que solo son alérgicas a HDM.

   Análisis posteriores sugirieron que esas células IL9-TH2 están enriquecidas en un grupo de moléculas / genes que aumentaron el potencial citotóxico de esas células. En otras palabras, esas células T específicas podrían matar otras células e impulsar la inflamación.

   En contraste, otro subconjunto de células T se destacó en los sujetos no alérgicos.

   Estas células T expresan una 'firma de respuesta de interferón' y se enriquecieron para un gen que codifica una proteína llamada TRAIL. El trabajo realizado por Seumois y sus colegas sugiere que TRAIL podría ser importante porque podría amortiguar la activación de las células T auxiliares.

   Este hallazgo puede significar que las personas con esta población celular específica podrían tener menos inflamación impulsada por las células T en respuesta a los alérgenos HDM. Por último, esto podría proporcionar una pista de por qué algunas personas desarrollan alergias y asma, mientras que otras no.

   "Ahora, si los estudios funcionales confirman este efecto amortiguador, tenemos curiosidad por saber si hay una manera de aumentar la activación de estas células T o inducir su proliferación en poblaciones asmáticas o alérgicas --reconoce Seumois--. ¿Podemos actuar sobre esas células muy temprano, antes de que se desarrolle el asma?".

   Por ejemplo, los estudios de genómica como este pueden algún día ayudar a identificar a los niños en riesgo de desarrollar asma y alergias. La detección temprana podría abrir la puerta a la acción preventiva sobre las células inmunes antes del desarrollo de alergia y asma.

   Si bien Seumois enfatiza que hay mucho más trabajo por hacer, cree que el método transcriptómico utilizado para este estudio podría acelerar la investigación futura de asma y alergia. "Este es el primer análisis transcriptómico de RNA-seq de una sola célula a gran escala para LJI --señala--. Ahora que hemos desarrollado el banco de conocimientos y la tubería de análisis, podría aplicarse a muchas enfermedades".