Publicado 31/08/2021 07:16CET

Desarrollan una prueba completa para evitar las enfermedades genéticas de novo en los embriones

Archivo - Feto, embrión
Archivo - Feto, embrión - NATURE - Archivo

MADRID, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

Investigadores belgas han desarrollado un nuevo método integral para detectar mutaciones genéticas de novo en embriones utilizando AND de los padres del posible padre afectado, es decir, de los abuelos del embrión. La identificación del grupo de genes heredados de uno de los padres que está vinculado con la mutación es necesaria para transferir solo embriones sanos. Hasta ahora, este ha sido un proceso difícil y a menudo puede involucrar múltiples biopsias de embriones.

Las variantes de novo (VDN), mutaciones genéticas que no eran previamente identificables en la historia familiar de uno de los dos futuros padres, pueden causar enfermedades en cualquier hijo que tengan. Cuando uno de los progenitores presenta una VDN causante de una enfermedad, el riesgo de transmitirla a un hijo puede ser de hasta el 50%, por lo que es prioritario poder identificar embriones sanos para transferirlos y evitar un embarazo afectado.

Para lograr este objetivo, es necesario identificar el grupo de genes heredados de uno de los progenitores (el haplotipo) que está vinculado con la mutación para transferir sólo embriones sanos. Hasta ahora, este proceso ha sido difícil y a menudo puede implicar múltiples biopsias de embriones, que en sí mismas conllevan un riesgo.

Pero un grupo de investigadores belgas ha desarrollado un nuevo método único que utiliza el AND de los abuelos del futuro bebé, que han presentado en la conferencia anual de la Sociedad Europea de Genética Humana.

La doctora Eftychia Dimitriadou, jefa de la Unidad de Genética Reproductiva del Centro de Genética Humana del Hospital Universitario de Lovaina (Bélgica), y sus colegas reclutaron a 22 parejas en las que uno de los miembros era portador de una mutación VDN que causaba un trastorno mendeliano. Un trastorno mendeliano suele estar causado, aunque no siempre, por alteraciones en un solo gen. La práctica actual de selección de embriones mediante pruebas genéticas de preimplantación (PGT) para estas parejas es complicada --explica--. Implica dirigirse a un gen específico y, por lo tanto, falta información importante de todo el genoma".

Los investigadores decidieron intentar agilizar el proceso utilizando la secuenciación de lectura larga (LRS), una técnica que puede leer la secuencia de fragmentos muy largos de AND. Una de las principales ventajas de la LRS es que es mucho más precisa a la hora de detectar variantes en el número de copias (VNC), es decir, supresiones o duplicaciones de fragmentos de AND, y variantes de un solo nucleótido (VSN), es decir, alteraciones en la secuencia de una sola molécula de AND, especialmente en regiones donde se repiten las mismas secciones de AND.

Determinar la existencia de estas variantes tiene importantes implicaciones para el diagnóstico o la predicción de enfermedades genéticas. En concreto, el LRS permite secuenciar por separado las dos copias de una región o fragmento de AND (en el posible progenitor portador de la mutación de novo), una heredada de cada progenitor (los "abuelos" del embrión).

"Esto nos permite determinar si la mutación causante de la enfermedad está localizada en la copia materna o paterna del cromosoma afectado en los pacientes con VDN --explica Dimitriadou--. Posteriormente, podemos realizar un análisis completo de los embriones en una sola prueba y transferir los que no están afectados, y todo ello en un único flujo de trabajo. Sin embargo, este es el mejor de los casos. En las raras ocasiones en que los dos abuelos tienen los mismos perfiles de SNP, la interpretación es aún más difícil".

Además de detectar enfermedades de herencia dominante, en las que una sola copia de la mutación asociada a la enfermedad es suficiente para causarla, la prueba también es capaz de detectar embriones con un número anormal de cromosomas en todo el genoma (aneuploidías). Sin embargo, una prueba completa no significa que sea posible detectar todas las anomalías genéticas.

La nueva prueba se ha aplicado clínicamente hace poco, pero de los 23 ciclos de FIV/PGT que ya se han llevado a cabo, 15 embriones estaban libres de mutaciones, sin anomalías genéticas detectables en todo el genoma y con una calidad adecuada para la transferencia. Se han producido seis embarazos y han nacido tres bebés.

"Dado que los niños que nacen con un trastorno genético suelen tener manifestaciones físicas graves, es comprensible que sus padres se preocupen con frecuencia por el riesgo de que el niño esté afectado por una enfermedad hereditaria, por ejemplo, la neurofibromatosis o el síndrome de Alport --continúa--. Para los padres, el descubrimiento de que uno de ellos padece la enfermedad supone ya una enorme carga emocional, por lo que estamos orgullosos de haber podido aportar nuevas esperanzas a las familias afectadas. Nuestro trabajo es un buen ejemplo de lo que puede conseguir un equipo académico multidisciplinar orientado al paciente".

"Sin embargo, hay una nube en el horizonte --advierte--. Pruebas nuevas e innovadoras como la nuestra, desarrollada en nuestro hospital, pueden ser prohibidas por el Reglamento de Dispositivos In Vitro (IVDR) de la UE, que entrará en vigor en mayo de 2022".

Según señala, "el IVDR amenaza el desarrollo y el uso de las pruebas desarrolladas por los propios laboratorios al prohibir su uso si existe un "equivalente" producido comercialmente en el mercado. Pero a menudo la prueba que se considera equivalente no es lo suficientemente precisa. Prohibir el uso de pruebas para enfermedades raras, o las que se realizan con poca frecuencia y, por tanto, tienen poca importancia para el sector comercial, amenaza la facilidad de los laboratorios para desarrollar las nuevas pruebas de diagnóstico especializadas que se necesitan si queremos seguir sirviendo mejor a los intereses de los pacientes", concluye.

El presidente de la conferencia de la ESHG, el profesor Alexandre Reymond, director del Centro de Genómica Integrativa de la Universidad de Lausana (Suiza), añade que "la medicina reproductiva comenzó con el objetivo de permitir a las parejas infértiles tener hijos. En los 43 años transcurridos desde el nacimiento del primer bebé por fecundación in vitro, los progresos han sido muy rápidos, incluso en el diagnóstico prenatal. Ahora --destaca--, gracias a la secuenciación de lectura larga, puede dar un paso más y ayudar a las familias 'genéticamente en riesgo' en su deseo de tener una descendencia no afectada".

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