Publicado 02/08/2022 17:11

Desarrollan un nuevo y eficaz tratamiento para el dolor de espalda crónico que actúa sobre el sistema nervioso

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MADRID, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los investigadores han desarrollado un nuevo tratamiento contra el dolor de espalda crónico que se centra en el reentrenamiento de la forma en que se comunican la espalda y el cerebro, según ha demostrado un ensayo controlado aleatorio llevado a cabo por investigadores de la Universidad del Sur de Nueva Gales del Sur (UNSW Sydney) y Neuroscience Research Australia (NeuRA), junto a otras universidades australianas y europeas.

El estudio, financiado por el Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica de Australia (NHMRC) y publicado en el 'Journal of the American Medical Association', dividió a 276 participantes en dos grupos: uno se sometió a un curso de 12 semanas de reentrenamiento sensoriomotor y el otro recibió un curso de 12 semanas de tratamientos simulados diseñados para controlar los efectos del placebo, que son habituales en los ensayos sobre el dolor lumbar.

El profesor James McAuley, de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNSW, y la NeuRA explican que el reentrenamiento sensoriomotor altera la forma en que las personas piensan sobre su cuerpo con dolor, cómo procesan la información sensorial de su espalda y cómo la mueven durante las actividades.

"Lo que observamos en nuestro ensayo fue un efecto clínicamente significativo sobre la intensidad del dolor y un efecto clínicamente significativo sobre la discapacidad. Las personas estaban más contentas, decían que su espalda se sentía mejor y su calidad de vida era mejor --afirman--. También parece que esos efectos se mantuvieron a largo plazo; el doble de personas se recuperaron por completo. Muy pocos tratamientos para el dolor lumbar muestran beneficios a largo plazo, pero los participantes en el ensayo declararon haber mejorado su calidad de vida un año después".

El nuevo tratamiento desafía los tratamientos tradicionales para el dolor de espalda crónico, como los fármacos y los tratamientos centrados en la espalda, como la manipulación de la columna, las inyecciones, la cirugía y los estimuladores de la médula espinal, al considerar el dolor de espalda de larga duración como un problema modificable del sistema nervioso y no como un problema de disco, hueso o músculo.

"Si se comparan los resultados con los estudios que analizan el tratamiento con opioides frente al placebo, la diferencia para eso es de menos de un punto sobre 10 en la intensidad del dolor, es sólo a corto plazo y hay poca mejora en la discapacidad. Vemos resultados similares en los estudios que comparan la terapia manual con la simulada o el ejercicio con la simulada", asegura el profesor McAuley.

"Este es el primer tratamiento nuevo de este tipo para el dolor de espalda, que ha sido la causa número uno de la carga mundial de discapacidad en los últimos 30 años, que se ha probado frente a un placebo", destaca.

El profesor McAuley explica que el tratamiento se basa en investigaciones que demuestran que el sistema nervioso de las personas que sufren dolor de espalda crónico se comporta de forma diferente al de las personas que tienen una lesión reciente en la zona lumbar.

"A las personas con dolor de espalda se les suele decir que su espalda es vulnerable y necesita protección. Esto cambia la forma en que filtramos e interpretamos la información de nuestra espalda y cómo la movemos --comenta--. Con el tiempo, la espalda se vuelve menos apta, y la forma en que la espalda y el cerebro se comunican se altera de manera que parece reforzar la noción de que la espalda es vulnerable y necesita protección. El tratamiento que hemos ideado pretende romper este ciclo autosostenible", añade.

El profesor Lorimer Moseley AO, catedrático distinguido de la Universidad de Australia Meridional, apunta que "este tratamiento, que incluye módulos y métodos educativos especialmente diseñados y un reentrenamiento sensoriomotor, pretende corregir la disfunción que ahora sabemos que está implicada en la mayoría de los dolores de espalda crónicos y que es una alteración dentro del sistema nervioso. La alteración da lugar a dos problemas: un sistema de dolor hipersensible y una comunicación imprecisa entre la espalda y el cerebro".

El tratamiento pretende alcanzar tres objetivos. El primero es alinear la comprensión del paciente con los últimos conocimientos científicos sobre las causas del dolor de espalda crónico. El segundo es normalizar el modo en que la espalda y el cerebro se comunican entre sí y, en tercer lugar, reeducar gradualmente al cuerpo y al cerebro para que vuelvan a estar protegidos y retomen sus actividades habituales.

El profesor Ben Wand, de la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos) y director clínico del ensayo, destaca que mediante un programa de entrenamiento sensoriomotor, los pacientes pueden ver que su cerebro y su espalda no se comunican bien, pero también pueden experimentar una mejora de esta comunicación. "Creemos que esto les da confianza para seguir un enfoque de recuperación que entrene tanto el cuerpo como el cerebro", señala.

Las terapias tradicionales se centran en arreglar algo en la espalda, inyectar un disco, aflojar las articulaciones o fortalecer los músculos. Lo que hace diferente al reentrenamiento sensoriomotor, según el profesor McAuley, es que examina todo el sistema: lo que la gente piensa sobre su espalda, cómo se comunican la espalda y el cerebro, cómo se mueve la espalda, así como el estado físico de la misma.

Los autores del estudio afirman que es necesario seguir investigando para replicar estos resultados y probar el tratamiento en distintos entornos y poblaciones. También quieren probar su enfoque en otros estados de dolor crónico que muestren una alteración similar en el sistema nervioso. Son optimistas en cuanto al despliegue de un paquete de formación para llevar este nuevo tratamiento a las clínicas y han reclutado a organizaciones asociadas para iniciar ese proceso.

Una vez que el nuevo tratamiento esté disponible a través de fisioterapeutas formados, fisiólogos del ejercicio y otros médicos -el profesor McAuley espera que esto ocurra en los próximos seis a nueve meses-, las personas con dolor de espalda crónico deberían poder acceder a él a un coste similar al de otras terapias ofrecidas por esos profesionales.

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