Publicado 18/11/2021 07:29CET

La depresión de los padres se asocia a una peor salud mental en la infancia

Archivo - Mujer sentada en el suelo del pasillo abrazando a su hija. Depresión, dolor, trauma.
Archivo - Mujer sentada en el suelo del pasillo abrazando a su hija. Depresión, dolor, trauma. - CHAMELEONSEYE/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los niños que viven con un progenitor que sufre depresión tienen más probabilidades de desarrollarla y de no alcanzar los hitos educativos, según un nuevo estudio publicado esta semana en la revista de acceso abierto 'PLOS ONE' por Sinead Brophy, de la Universidad de Swansea (Reino Unido), y sus colegas.

La depresión materna es un factor de riesgo conocido para la depresión en los niños y se asocia con una serie de resultados adversos para la salud y la educación de los niños, incluyendo un menor rendimiento académico. Sin embargo, hasta la fecha, los factores de riesgo asociados a la depresión paterna han sido menos examinados.

Comprender los efectos de la depresión materna y paterna en los resultados de los hijos tiene implicaciones para la prevención y la intervención temprana.

En el nuevo estudio, Brophy y sus colegas utilizaron datos del banco de datos Secure Anonymised Information Linkage (SAIL) reunidos como parte del estudio Born in Wales (Nacido en Gales), financiado por el Gobierno galés.

En el estudio se utilizó información sobre los niños nacidos en Gales entre 1987 y 2018, así como sobre sus madres y padres -o figura masculina estable y adulta en el mismo hogar-. El diagnóstico de depresión tanto de los padres como de los niños se obtuvo de los registros de los médicos generales en el banco de datos SAIL.

En general, el 34,5% de las madres y el 18% de los padres estables tenían un diagnóstico de depresión. En la descendencia, el 4,34% de todos los niños, el 2,85% de los niños y el 5,89% de las niñas fueron diagnosticados de depresión. Los niños eran más propensos a desarrollar depresión si su madre tenía depresión antes de su nacimiento, después de su nacimiento, o tanto antes como después de su nacimiento.

El riesgo de depresión también aumentó cuando su padre/hombre estable tenía depresión antes de su nacimiento, después de su nacimiento o ambos antes y después de su nacimiento. Además, las probabilidades de alcanzar los hitos al final de la escuela primaria disminuían significativamente si alguno de los padres tenía depresión; por ejemplo, las probabilidades de aprobar los exámenes de la Etapa Clave 3 (KS3) eran de 0,57 si la madre del niño tenía depresión tanto antes como después de su nacimiento y de 0,56 si su padre/hombre estable tenía depresión tanto antes como después de su nacimiento.

Otros factores de riesgo para la depresión de los niños identificados en el estudio fueron ser mujer, que su madre tomara antidepresivos y no tener un hombre estable en el hogar. Los autores concluyen que el impacto de la depresión paterna requiere más atención de la que se le ha prestado hasta ahora, y sugieren que los enfoques holísticos sobre el bienestar de toda la familia y la depresión ayudarán a garantizar resultados positivos para los niños.

"Los niños que viven con un progenitor (madre o padre) que tiene depresión tienen más probabilidades de desarrollar también depresión y de no rendir tanto en la escuela, en comparación con los niños que viven con un progenitor con depresión tratada --concluyen--. Trabajar con las familias y tratar la depresión de los padres (tanto de los padres como de las madres) puede ser beneficioso a largo plazo para la salud mental y el rendimiento escolar de los niños. Esto nunca ha sido más importante que después del cierre y el COVID, ya que la depresión también es contagiosa", resaltan.

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