Publicado 15/12/2020 10:23CET

Cvirus.- Unicef pide que se vacune de la Covid-19 a los profesores, después del personal sanitario y pacientes de riesgo

Una profesora imparte clase de manera presencial en la facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, durante el inicio de las clases de forma escalonada. En Sevilla, (Andalucía, España), a 05 de octubre de 2020.
Una profesora imparte clase de manera presencial en la facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, durante el inicio de las clases de forma escalonada. En Sevilla, (Andalucía, España), a 05 de octubre de 2020. - María José López - Europa Press - Archivo

MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, ha pedido que se dé prioridad a los profesores para recibir la vacuna contra la Covid-19, una vez que el personal sanitario de primera línea y la población de alto riesgo estén vacunados, ya que "ayudará a proteger a los profesores del virus, les permitirá enseñar presencialmente y, en última instancia, contribuirá a mantener las escuelas abiertas".

"La pandemia de COVID-19 ha causado estragos en la educación de los niños en todo el mundo. Vacunar a los maestros es un paso fundamental para que vuelvan a estudiar", señala el organismo internacional que recuerda como, a finales de abril de 2020, el cierre de escuelas interrumpió el aprendizaje de casi el 90 por ciento de los estudiantes en todo el mundo.

Si bien ese número ha disminuido desde entonces, "sigue existiendo la idea infundada de que el cierre de escuelas puede ralentizar la propagación de la enfermedad, a pesar de la evidencia creciente de que las escuelas no son el principal impulsor de la transmisión comunitaria"; en consecuencia, a medida que los casos se van disparando en muchos países, las comunidades están cerrando las escuelas de nuevo.

Unicef entiende que las decisiones sobre la asignación de las vacunas dependen en último término de los gobiernos, por eso les recuerda que "las consecuencias de no recibir educación de manera prolongada o de recibir una educación deficiente son graves, especialmente para las personas más marginadas". "Cuanto más tiempo pasen los niños fuera de la escuela, menor será la probabilidad de que regresen y más difícil será para sus padres volver al trabajo", añade.

"Son decisiones difíciles que obligan a asumir contrapartidas difíciles. Pero lo que no debería ser difícil es la decisión de hacer todo lo que esté en nuestra mano para salvaguardar el futuro de la próxima generación. Esto comienza por proteger a los responsables de abrirles las puertas a ese futuro", concluye.