Actualizado 10/03/2022 09:39

Cuándo los niveles de ácido úrico pueden ser alarmantes: ¿qué alimentos influyen?¡Olvídate de las gambas!

Archivo - Alimentos ricos en purina. Ácido úrico. Gota
Archivo - Alimentos ricos en purina. Ácido úrico. Gota - PIOTR_MALCZYK/ ISTOCK - Archivo

   MADRID, 10 Mar. (EDZIONES) -

   El ácido úrico no solo afecta a los adultos varones, sino que es frecuente entre el público en edad adulta; eso sí, no mucho en adolescentes, y nada tiene que ver con la idea del comedor de gambas.

   Según afirma la directora del Centro Nutt de Valencia Elisa Escorihuela, farmacéutica y experta en dietética y nutrición, durante una entrevista con Infosalus, el acido úrico es un compuesto químico que se metaboliza en unas sustancias llamadas 'purinas'. Estas dice que las podemos producir de forma endógena, es decir, las puede fabricar nuestro propio cuerpo, o bien las podemos obtener a través de los alimentos y bebidas.

   Después, señala que se disuelve en la sangre y se elimina a través de los riñones junto con la orina. "Sin embargo, en algunas ocasiones el cuerpo no es capaz de eliminar la suficiente cantidad de este ácido y, en otras, el cuerpo produce más ácido úrico de lo normal, siendo varias las causas", menciona la autora de 'Dietoterapia' (Vergara). De hecho, indica que niveles elevados de ácido úrico pueden estar relacionados con el sobrepeso, de forma que en cuanto este se modifica se ve cómo el ácido úrico se regula.

   Así, precisa que se considera como 'hiperuricemia, cuando se concentran niveles elevados de ácido úrico en sangre. "Cuando los niveles se mantienen elevados un tiempo prolongado se pueden ir formando y acumulando cristales de urato monosódico, con unas aristas puntiagudas que se acumulan en las articulaciones y producen un ataque de gota, un proceso inflamatorio caracterizado por un dolor intenso", añade. A su vez, subraya que puede dar lugar a la aparición de una artritis recurrente aguda o crónica.

EL PAPEL DE LA DIETA

   Una de las principales causas de aparición de la hiperuricemia es la dieta, dado que, según prosigue esta experta, una alimentación en la que predominen alimentos ricos en purinas pude favorecerla, aumentando así el riesgo de padecer gota.

   "Pensamos en ácido úrico y pensamos en que hay que quitar el tomate, el marisco, así como las hojas verdes, pero realmente hay mucho más detrás. (...) Algunas bebidas como la cerveza y los licores también pueden contribuir al aumento de los niveles de ácido úrico en plasma. No debemos obviar que los alimentos ricos en fructosa también son susceptibles de potenciar hiperuricemia, ya que la fructosa puede participar en las vías de producción del ácido úrico", resalta la directora del Centro Nutt de Valencia.

   Entre otras recomendaciones nutricionales en casos de hiperuricemia, y de cara a prevenir ataques de gota, recomienda: asegurar una buena hidratación, poner atención al consumo de carbohidratos y fibra, reducir la ingesta de legumbres, reducir el consumo de carnes rojas y de vísceras, disminuir el consumo de grasas saturadas y de pescado, potenciar el consumo de lácteos, valorar el uso de suplementos de omega 3, potenciar la ingesta de vitamina C, el consumo de café, aparte por supuesto de realizar ejercicio físico diario.

   Frecuentemente afecta más a los hombres, según prosigue, y en cuanto al tratamiento señala que no siempre este debe ser farmacológico: "Ya desde el principio, a no ser que tenga un ataque de gota que sí que tendríamos que actuar, pero con un tratamiento nutricional, y con la consecuente pérdida de peso, se avanzaría mucho en su control".

LOS ATAQUES DE GOTA

   Según advierte Escorihuela, el ácido úrico puede ser peligroso porque, al final, si hay una concentración muy elevada en sangre se pueden producir "unos cristalitos que se pueden acumular sobre todo en las extremidades", dando lugar a los conocidos como 'ataques de gota', por los que la persona prácticamente no se puede mover, al presentar una inflamación muy grande en cualquier extremidad del cuerpo.

   Como curiosidad, esta especialista resalta que los niveles bajos de ácido úrico se han relacionado con la aparición de algunas enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Párkinson.