Publicado 18/03/2022 08:14

Cuando la hepatitis C y la patología dual van de la mano

Archivo - Patología dual.
Archivo - Patología dual. - WILDPIXEL/ISTOCK - Archivo

    MADRID, 18 Mar. (EDIZIONES) -

   La Patología Dual se identifica en aquellos pacientes que coexisten con trastornos por uso de sustancias (TUS) con otras patologías psiquiátricas, como son los trastornos depresivos o la esquizofrenia. Además de presentar una elevada prevalencia de suicidio, en estos pacientes se suma el elevado riesgo de infecciones como la del virus de inmunodeficiencia humana VIH, el virus de la hepatitis B y C (comorbilidad somática), y con tendencia a una mala respuesta al tratamiento.

   Así lo explica la doctora Marta Torrens, vicepresidenta de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), médico psiquiatra y directora del Proceso de Adicciones del Hospital del Mar-Barcelona, quien añade igualmente que estos "pacientes duales" constituyen un grupo de riesgo elevado desde la perspectiva clínica y social, ya que clínicamente frecuentan con asiduidad los servicios de Urgencias, y requieren de un número de ingresos psiquiátricos superior al habitual.

   Además, explica que los usuarios de centros de adicciones presentan una elevada prevalencia por el virus de la hepatitis C (VHC), con un manejo complejo y variabilidad en el proceso asistencial.

   Desde la perspectiva social, dice que los pacientes presentan una elevada conflictividad social con altas tasas de desempleo y marginalidad, así como de conductas criminales y violentas. Por ello, la también profesora de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona ve necesario fomentar acciones para normalizar y sistematizar su actividad, acreditando el compromiso con la eliminación del VHC entre los distintos niveles asistenciales.

   En este sentido, la doctora Torrens apunta a la 'Estrategia mundial del Sector Salud en hepatitis víricas, 2016-2021', publicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en mayo de 2016, y que tiene como objetivo la eliminación de las hepatitis B y C "como problema de salud pública", reduciendo para 2030 en un 90% la incidencia de nuevas infecciones y en un 65% la morbilidad relacionada con ambas infecciones.

   A su vez, señala que el Objetivo de Desarrollo Sostenible para la OMS es combatir las hepatitis como amenaza para la salud pública con su eliminación en 2030 de una manera "sostenible, específica y ambiciosa", y sobre todo haciendo un llamamiento a la erradicación global de los virus de la hepatitis C (VHC) y de la hepatitis B (VHB).

   En concreto, la vicepresidenta de la SEPD precisa que la estrategia de la OMS define la eliminación como "una reducción del 80% en nuevas infecciones por hepatitis C y una reducción del 65% en la mortalidad e involucra a todos los responsables políticos, académicos, doctores, asociaciones, etc".

LA VOLUNTAD DE ESPAÑA

   En España, esta doctora señala que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad publicó en 2015 el 'Plan estratégico para el abordaje de la hepatitis C en el sistema Nacional de Salud, y además las comunidades autónomas también han elaborado diferentes planes de prevención, de control y de eliminación de la Hepatitis C. "En la actualidad, en España, los pacientes con Trastorno por consumo de sustancias, también afectados por otras enfermedades psiquiátricas, denominados pacientes duales, constituyen uno de los grupos prioritarios para conseguir los objetivos de OMS de la microeliminación de la hepatitis C", remarca esta experta.

   A su vez, destaca que el desarrollo en los últimos años de fármacos antivirales de elevada eficacia y bien tolerados por esta población ha facilitado que se puedan llevar a cabo las estrategias adecuadas para eliminar esta enfermedad vírica.

EL PROYECTO 'HEPCELENTES'

   De hecho, celebra que para facilitarlo se ha desarrollado el proyecto 'HepCelentes', cuyo objetivo es diseñar un programa de certificación para los centros de adicciones, a partir de la elaboración de una guía orientada a estandarizar la prevención, el diagnóstico, el control y el tratamiento del virus de la Hepatitis C en España.

   Detalla la doctora que el proyecto se estructuró en cuatro fases secuenciales: normalización, a partir de una revisión bibliográfica se creará una guía de certificación para los centros de adicciones; implementación, donde se desarrollarán diferentes formaciones sobre los indicadores de la guía en los centros de adicciones; certificación, con auditorías externas en los centros de adicciones realizadas por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) para evaluar su cumplimiento y obtener la certificación; y una fase de comunicación, con la difusión del proyecto a través de webs de sociedades científicas y de las redes sociales.

   "Aunque las tres últimas fases del proyecto se encuentran todavía en desarrollo, se está avanzando visiblemente sobre ellas", resalta la doctora Marta Torrens, vicepresidenta de la Sociedad Española de Patología Dual.

   Así con todo, esta experta subraya que este proyecto HepCelentes, basado en un programa de certificación para los centros de adicciones, facilitará la estandarización del proceso asistencial, así como la gestión de los usuarios VHC entre niveles asistenciales, compartiendo buenas prácticas entre los centros, y afianzando su compromiso con la eliminación del VHC en España.

   "La mayoría de las enfermedades psiquiátricas, incluyendo la patología dual, son enfermedades de curso crónico en las que el objetivo terapéutico es mantener al paciente asintomático el máximo de tiempo posible, mediante un tratamiento estable y personalizado para él", sostiene la doctora.

   En su opinión, esto implica que cuando aparecen nuevas enfermedades, por ejemplo, la infección de hepatitis C, se tenga muy en cuenta la medicación que ya está tomando el paciente, y para adaptar el nuevo al que ya está tomando el paciente, y no al revés. "En relación a los datos uno de cada tres pacientes españoles con infección por VHC, también están recibiendo tratamiento con psicofármacos una media de tres psicofármacos por paciente. Y en el caso de pacientes con patología dual este promedio de medicación asciende a cuatro", apostilla la miembro de la SEPD.