Consejos para proteger la vista si vas a practicar deportes de invierno

Esquiar, esquí, nieve
PIXABAY / UP-FREE
Publicado 24/01/2019 13:10:39CET

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las condiciones climatológicas que se avecinan van a facilitar en gran medida la práctica de deportes de invierno, como el esquí o la escalada, pero la realización de estas actividades no puede conllevar un descuido de la salud ocular.

La Academia Americana de Oftalmología indica que un estudio realizado en 2010 sobre la seguridad contra los rayos UV en los esquiadores demostró que la mayoría de ellos no se protegía del sol de forma consistente.

La última parte del invierno y el comienzo de la primavera resultaron ser los períodos en los cuales los esquiadores están expuestos a los niveles más altos de rayos UV.

La luz solar es la fuente principal de radiación ultravioleta (UV), según la American Cancer Society, que añade que la cantidad de rayos UV que llegan al suelo aumenta en superficies más altas. Algunas de ellas, como el agua o la nieve, pueden reflejar estos rayos, lo que aumenta su exposición.

Los rayos solares puede quemar las córneas, retinas o cristalinos. "La luz solar puede dañar seriamente las estructuras del ojo, lo que aumenta el riesgo a largo plazo a desarrollar patologías como queratitis, cataratas o incluso degeneración macular asociada a la edad", ha advertido la experta en salud visual de Alain Afflelou, Celia Piñero.

Además, el riesgo para la salud ocular se incrementa en invierno, según ha indicado Piñero. Entre la causas más destacables se encuentran el aire, el frío o la calefacción, lo que también puede hacer que la visión esté más débil a la hora de exponerse al sol. Lo más común en inverno es sufrir sequedad ocular, que se traduce en una sensación de quemazón o picor.

GAFAS DE SOL

Los expertos de Alain Afflelou indican que para conseguir una protección adecuada de los ojos frente a la luz solar, lo principal es utilizar gafas de sol "apropiadas".

- Deben cumplir con las normas ISO para protección y el marcado CE. De esta forma puede saberse que cumplen con las normas de seguridad europeas.

- Tienen que filtrar el UV-A y UV-B de un 99 a un 100 por ciento.

- Incorporar filtros de al menos cuatro de protección, ya que es la más segura en condiciones soleadas intensas.

- La forma y el tamaño son "fundamentales", dicen. La gafa debe adecuarse al rostro y cubrir bien el ojo, incluso por las zonas laterales para evitar reflejos por la parte interior de la lente.

- Por otra parte, debe ser resistente a los golpes. Lo ideal es que estén fabricadas con policarbonato.

OTRAS COSAS A TENER EN CUENTA

La Academia Americana de Oftalmología ha recordado que las nubes no deben engañar. "Los rayos solares pueden atraver la nebilina y las nubes de poco espesor. El daño en los ojos provocado por el sol puede ocurrir en cualquier época del año, no sólo en verano", apuntan.

El organismos también especifica que nunca hay que mirar directamente al sol. Hacerlo puede provocar una retinopatía solar, que implica un daño en la retina del ojo causado por la radiación solar. De manera paralela, recomiendan evitar la exposición solar entre las 10.00 y las 14.00 horas porque los rayos UV son más fuertes. Por último, ha instado a no olvidarse de proteger a niños y personas mayores.

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