Actualizado 31/07/2021 10:33 CET

¿Qué es la covid persistente? Lo que se sabe hasta ahora

Archivo - Paciente de covid atendido por una médica.
Archivo - Paciente de covid atendido por una médica. - BYMURATDENIZ/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 31 Jul. (EDIZIONES) -

   Estamos inmersos en una quinta ola de contagios y con cifras elevadísimas que nos recuerdan a los peores días de la pandemia. Las UCI hospitalarias empiezan a saturarse, se van acumulando de nuevo fallecimientos, y los centros de Atención Primaria permanecen desbordados.

   Ante este escenario y un mayor número de contagios cada día es previsible el aumento de afectados por la Covid persistente, que se desarrolla según los datos disponibles actualmente entre el 10%-15% de los infectados por el SARS-CoV-2, especialmente en los casos de pacientes con independencia del número de síntomas.

   Así nos lo explica en una entrevista con Infosalus el doctor Lorenzo Armenteros, portavoz COVID-19 de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), una de las sociedades científicas españolas más involucradas en el estudio en nuestro país de este trastorno, y que precisamente acaba de publicar una guía para la atención al paciente con Covid persistente o 'Long Covid', como también se le llama, que ha sido ya avalada por más de 50 sociedades y asociaciones científicas.

   "Se trata de pacientes en los que la sintomatología de la infección persiste una vez pasada la fase aguda de la enfermedad, más allá de las 12 semanas del inicio de sus síntomas. Esta sintomatología puede ser la misma del paciente contagiado, o puede haber síntomas nuevos", aclara el experto.

   En concreto indica que, aunque se hayan recogido hasta 201 síntomas dentro de la caracterización de la COVID persistente, 20 suelen ser los más frecuentes entre los que destacan: la sintomatología respiratoria, la disnea y tos; la cefalea; dolores osteomusuclares; astenia o incapacidad a la hora de realizar tareas ordinarias como caminar 50 metros o coger a nuestro hijo en brazos, así como un cansancio de grado extremo; además de la niebla mental, un trastorno cognitivo en el que se afecta la memoria, así como la capacidad de concentración de estos pacientes.

   "La elaboración de tareas sencillas e intelectuales en estos pacientes implica actualmente un esfuerzo mayor de lo normal para realizarlas. Si quizá antes en 5 minutos realizaban una determinada actividad, ahora precisa de 3 horas para desarrollarla. Les resulta muy complejo el tener concentración para hacer tareas incluso habituales o sencillas", remarca el doctor Armenteros.

   Este portavoz COVID de la SEMG reconoce que "da temor" el desarrollo de niebla mental ante esta quinta ola de contagios: "Si hasta ahora afectaba a personas intelectualmente activas, ahora empieza a afectar a personas que están trabajando sobre todo desde el aspecto cognitivo, estudiantes universitarios o niños en edad escolar, con lo que el resultado de este trastorno cognitivo puede ser aún más grave y se puede traducir en un retraso en el colegio o en sus estudios universitarios o de posgrado".

PERFIL DE PACIENTE  DE COVID LARGA

   Otra de las claves de la Covid larga, según reseña el experto, es que se está viendo que es más frecuente en mujeres entre 35 y 45 años, posiblemente por una influencia hormonal, "aunque no esto no impide que se dé en hombres, incluso en personas mayores, jóvenes o niños".

   Además, llama la atención que la COVID persistente no solo puede desarrollarse en pacientes que han contado con muchos síntomas durante la infección, sino que de forma excepcional también puede tener lugar en personas que han cursado la enfermedad de forma asintomática; si bien recalca que con más frecuencia tiene lugar en los casos que cuentan con síntomas.

   Su justificación estaría, según se cree, en que en los asintomáticos si durante la infección ha habido una inmunidad tan importante que ha impedido el desarrollo de la enfermedad, esta también reducirá la posibilidad de Covid persistente, prosigue el médico general y de familia.

EL TRATAMIENTO Y PRONÓSTICO DE LA COVID PERSISTENTE

   Actualmente la Covid larga se trata de modo sintomático, es decir, cada síntoma se trata de forma individual, así como multiprofesional, de manera que son muchos los profesionales implicados en ello.

   Ahora bien, el portavoz de la SEMG en materia de COVID-19 celebra que se están viendo ciertos beneficios genéricos como la actividad física, capaz de ayudar en la reducción de los síntomas, así como la vacuna, que en algunos casos los síntomas han mejorado con su administración, tal y como refleja el último estudio de la SEMG al respecto, donde se notificaba que uno de cada 4 pacientes con Covid persistente (26%) mejoraba su síntomas tras vacunarse, siendo además un efecto independiente del tipo de vacuna.

   El doctor Armenteros señala que actualmente muchos pacientes con esta afección no se contemplan en las unidades post Covid que se están creando en los hospitales para los pacientes que han precisado ingreso hospitalario y lo padecen, porque también pueden desarrollarlo los pacientes que han pasado la infección en casa.

   "El esfuerzo que se está haciendo desde las sociedades científicas y los pacientes por que se reconozca la enfermedad está logrando muchos avances, como que muchas especialidades la reconozcan y algunas de las unidades que se crearon como postcovid en hospitales están ya incluyendo a estos pacientes, con la colaboración de la Atención Primaria, que es la que ha tenido el primer contacto con estos pacientes y más esfuerzo ha hecho por ellos", resalta el miembro de la SEMG.

   Sobre el pronóstico recuerda que afectaciones similares por otros coronavirus que después produjeron cuadros de síntomas persistentes tras la infección (como lo es la Covid larga), Armenteros subraya que, con el tiempo, estos se recuperaron, por lo que existe esperanza en este sentido, aunque todavía no se manejan tiempos sobre ello.

   Aquí ve vital que se encuentre un antiviral contra la infección del virus, de forma que ya no solo se traten los síntomas de la infección, sino que se combata la infección en sí, el virus que la ha creado. "Pero de momento no hay nada que luche contra la enfermedad en sí. Se debe tratar el microorganismo que la provoca y en este caso se intenta buscar aquello que trata el virus y conseguir que se erradiquen los síntomas de Covid Persistente. Por lo que la solución final es un antiviral contra el SARS-CoV-2", subraya el experto.

   En su opinión es necesario también el que se reconozca como una enfermedad la Covid larga, una patología con entidad propia que afecta a la vida laboral o intelectual de quienes la padecen.

   "La Covid persistente es una de las múltiples consecuencias aparte de la muerte en UCI y ingresos de esta enfermedad y eso implica la gravedad de la misma, aunque lo hayamos tenido en grado menor podemos tenerlo", mantiene.

   Otra cosa que se está viendo ahora, según refleja un estudio americano y precisa Armenteros, es que muchos pacientes que han tenido la COVID tienen una mayor tendencia al inicio temprano de patología crónica impropia de la edad que tienen, como hipertensión o diabetes (una especie de envejecimiento precoz), y esto hace que los profesionales estén muy atentos ante su posible aparición.