Publicado 26/01/2021 08:37CET

Colesterol elevado, cuáles son las razones

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Colesterol - GETTY - Archivo

   MADRID, 26 Ene. (EDIZIONES) -

   Es frecuente (por desgracia, ya que no debería ser así) que a muchos a partir de determinada edad nos hagan un análisis de sangre y se vea que tenemos el colesterol alto, ¿esto qué significa?¿Qué puedo hacer para remediarlo? En primer lugar, debemos partir de la idea de que el colesterol no es malo en sí.

   En concreto, el colesterol es uno de los lípidos o grasas "más importantes" que se encuentran en nuestro cuerpo. Según explica el Gobierno de La Rioja, sirve para la formación de las membranas de las células de nuestros órganos y como 'materia prima' para la síntesis de las hormonas sexuales, y de las tiroideas. "También es precursor de los ácidos biliares, fundamentales para la digestión de los alimentos grasos", aprecia.

   La Fundación Española del Corazón, por su parte, indica que La mayor parte del colesterol se produce en el hígado, aunque también se obtiene a través de algunos alimentos. "Los rayos solares lo transforman en vitamina D para proteger la piel de agentes químicos y evitar la deshidratación"

   "Todas las células de los mamíferos (incluido el hombre) tienen la capacidad de sintetizar su propio colesterol. En las glándulas suprarrenales (fabrican hormonas) el colesterol es necesario para la síntesis hormonal del cortisol, imprescindible para vivir", agrega por su parte Carlos Morillas, jefe de la Sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Dr Peset (Valencia) y responsable de la Unidad de referencia de lípidos en una entrevista con Infosalus.

   Así, la Fundación Española del Corazón señala que la sangre conduce el colesterol desde el intestino o el hígado hasta los órganos que lo necesitan y lo hace uniéndose a partículas llamadas 'lipoproteínas', y existen dos tipos:

   .- De baja densidad (LDL): se encargan de transportar nuevo colesterol desde el hígado a todas la células de nuestro organismo.

   .- De alta densidad (HDL): recogen el colesterol no utilizado y lo devuelve al hígado para su almacenamiento o excreción al exterior a través de la bilis.

   Además, y de acuerdo con esta interacción, la entidad distingue dos tipos de colesterol:

   .- Colesterol malo: el colesterol al unirse a la partícula LDL se deposita en la pared de las arterias y forma las placas de ateroma.

   .- Colesterol bueno: el colesterol al unirse a la partícula HDL transporta el exceso de colesterol de nuevo al hígado para que sea destruido.

   De esta forma, el doctor Morillas recuerda que la mayor parte del colesterol es transportado en forma de LDL, el colesterol 'malo': "Cada 40 mg/dl de reducción de LDL se asocia a una disminución del 20-25% en la mortalidad por enfermedad cardiovascular. Las concentraciones elevadas de HDL o colesterol 'bueno', generalmente se asocian a un menor riesgo cardiovascular".

   "Si sus niveles en sangre se elevan producen 'hipercolesterolemia'. Está demostrado que las personas con niveles de colesterol en sangre de 240 tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200", alerta la FEC en este sentido.

   Mientras, el experto del Hospital Universitario Dr Peset advierte de que la hipercolesterolemia representa el principal factor de riesgo para presentar enfermedades cardiovasculares, especialmente cardiopatía isquémica e infarto agudo de miocardio, por ese depósito que se realiza en los tejidos periféricos del cuerpo y en la pared arterial, ante la imposibilidad de las células de absorber todo el colesterol que circula por la sangre, y que da lugar a las llamadas 'placas de ateroma', que contribuyen a un estrechamiento de las arterias, originando la 'aterosclerosis'.

   Con todo ello, el doctor Morillas enumera las que representan las principales razones de tener el colesterol más elevado de lo que deberíamos: "Hay causas secundarias que pueden elevarlo como el hipotiroidismo, dietas con abundante ingesta de grasas saturadas y grasas trans (alimentos procesados, carne roja animal, bollería industrial). La obesidad y la diabetes tipo 2 aumentan las LDL pequeñas que son las que más producen enfermedad cardiovascular. La falta de ejercicio y el tabaquismo disminuyen el HDL o colesterol bueno".

¿CÓMO DETECTAR EL COLESTEROL ELEVADO?

   Lo normal, según subraya la FEC, es que la hipercolesterolemia no presente síntomas ni signos físicos, así que indica que su diagnóstico sólo puede hacerse mediante un análisis de sangre que determine los niveles de colesterol y también de los triglicéridos.

   "Se debe de hacer un análisis con 12 horas de ayuno en toda persona a partir de 40 años, o en caso de presentar alto riesgo cardiovascular a cualquier edad (menos relevante el ayuno para LDL, pero importante para valor de triglicéridos); y posteriormente una segunda analítica de comprobación en la que se descartarán causas secundarias de ese aumento de colesterol", aclara el doctor Morillas.

   Por otro lado, y para reducir estos niveles altos de colesterol, este especialista del Hospital Universitario Dr Peset apuesta por seguir una dieta saludable (como la mediterránea), baja en grasas saturadas, colesterol y grasas trans (limitar la ingesta de alimentos procesados y de carne roja, aumentando la ingesta de pescado, frutas y de verduras), así como aumentando el ejercicio físico para incrementar el colesterol HDL.

   Desde la FEC abogan por una alimentación equilibrada y sin grasas saturadas, basada en la dieta mediterránea, "la idónea" porque su aporte de grasas proviene fundamentalmente de los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados presentes en el pescado y los aceites de oliva y de semillas. "También es importante el consumo de vegetales, de legumbres, de cereales, de hortalizas y de frutas", agrega.

   A su vez, ve conveniente un programa de ejercicio aeróbico (caminar, carrera suave, ciclismo, natación, por ejemplo), a intensidad moderada (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y desarrollado de manera regular (tres a cinco sesiones por semana), aumenta el HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de triglicéridos.

   Eso sí, el doctor Morillas ve fundamental individualizar siempre el riesgo cardiovascular de cada paciente, considerando todas sus circunstancias y en función de su riesgo marcar un objetivo deseable del colesterol malo (LDL). "Hay que remarcar que el colesterol malo elevado no duele, pero se va acumulando en la pared arterial formando placas que a largo plazo podrán obstruir la luz arterial y producir un evento cardiovascular", sentencia.