CMancha.-Tres de cada 1.000 recién nacidos en Castilla-La Mancha sufre sordera severa o profunda

Actualizado 23/08/2010 11:49:17 CET

TOLEDO, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los resultados obtenidos en los estudios realizados en Castilla-La Mancha durante en los últimos seis años reflejan una incidencia de detección de hipoacusia severa o profunda en los recién nacidos, es decir, con pérdida parcial de la capacidad auditiva, que oscila en torno a 3 de cada 1.000, según informa la Junta.

En total, en estos años, 104.122 bebés nacidos en la red de hospitales públicos de Castilla-La Mancha han sido objeto del programa de Detección Precoz de la Hipoacusia Neonatal, cuya finalidad es detectar posibles problemas auditivos en los recién nacidos para iniciar un tratamiento lo antes posible.

Este programa preventivo, impulsado por la Consejería de Salud y Bienestar Social dentro del programa de Salud Materno-Infantil, se implantó en el año 2004 y se desarrolla en todos los hospitales del Sistema Sanitario Público de Castilla-La Mancha. El año pasado, el porcentaje de cobertura alcanzó casi el 98 por ciento.

Detectar precozmente la sordera es de suma importancia para su tratamiento. Cuanto antes se sepa si el bebé tiene algún problema de audición, antes se le podrá ayudar en su rehabilitación y conseguir que se desarrolle normalmente, evitando la progresión de la sordera y las secuelas que acarrea: dificultades en la adquisición del lenguaje, retraso en el aprendizaje, la comunicación y la relación social.

Para ello, y de forma protocolaria, el programa se aplica a todos los bebés que nacen en los hospitales castellano-manchegos con el objetivo de realizar un diagnóstico en edades tempranas y, de este modo, favorecer su abordaje inmediato con un tratamiento precoz que minimice sus repercusiones en el desarrollo del niño.

La prueba, que se realiza de forma coordinada entre los servicios de Pediatría y Otorrinolaringología a partir de las 48 horas de vida, es un procedimiento sencillo e indoloro que no ocasiona ningún tipo de molestia al niño. Consiste en la emisión de un sonido determinado (otoemisiones acústicas) a través de un auricular que se coloca en el oído del bebé. En caso de audición normal, la prueba registra la presencia de una señal.

Si en esta exploración inicial la valoración no es normal, la prueba vuelve a repetirse y, para ello, en el plazo de un mes se vuelve a citar a los padres para que acudan de nuevo a consulta con el bebé. En caso de que el resultado continúe siendo anormal, el pequeño deberá pasar por una tercera consulta antes del sexto mes de vida.

Si tras esta última exploración se confirma la existencia de hipoacusia, inmediatamente se aplican las pautas de tratamiento adecuado para paliar el déficit auditivo (audífono, implantes cocleares, rehabilitación).

Los déficits de audición, hipoacusia o sordera, afectan a 5 de cada 1.000 nacidos vivos. Los principales factores de riesgo están relacionados con la herencia genética, las malformaciones congénitas, presentar bajo peso al nacer y las infecciones perinatales, entre otras.

Desde la Consejería de Salud y Bienestar Social se recuerda a los padres que existen otras formas de sordera que pueden tener su inicio durante la infancia y que por este motivo es recomendable acudir a los controles periódicos de salud que el pediatra o el médico de familia realiza a los niños a lo largo de la etapa infantil.

El programa de Salud Materno-Infantil que desarrolla el Gobierno de Castilla-La Manca tiene como objetivo procurar un óptimo estado de salud de las gestantes, recién nacidos, niños y niñas hasta el segundo año de vida, a través de diferentes actuaciones.

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