Publicado 05/07/2021 14:07CET

Las células cancerosas se comen a sí mismas para sobrevivir

La mayoría de las células de cáncer de páncreas tienen mutaciones en el gen KRAS que permiten un crecimiento no regulado. En esta imagen, la versión mutante y cancerígena de la proteína KRAS se tiñe de rojo en las células de cáncer de páncreas.
La mayoría de las células de cáncer de páncreas tienen mutaciones en el gen KRAS que permiten un crecimiento no regulado. En esta imagen, la versión mutante y cancerígena de la proteína KRAS se tiñe de rojo en las células de cáncer de páncreas. - DEREK CHENG/TUVESON LAB/CSHL, 2021

MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) han mostrado una forma completamente nueva en la que las células cancerosas pueden reparar el daño que, de otro modo, podría matarlas.

Tanto en las células normales como en las cancerosas, la membrana celular actúa como la piel de las células. Y los daños en la membrana pueden poner en peligro la vida. El interior de las células es fluido, y si se hace un agujero en la membrana, la célula simplemente sale flotando y muere, un poco como un agujero en un globo de agua.

Por tanto, los daños en la membrana celular deben repararse rápidamente, y ahora las investigaciones de un equipo de investigadores daneses demuestran que las células cancerosas utilizan una técnica llamada macropinocitosis. La técnica, que ya es una herramienta conocida para las células en otros contextos, consiste en que las células cancerosas tiran de la membrana celular intacta sobre la zona dañada y sellan el agujero en cuestión de minutos. A continuación, la parte dañada de la membrana celular se separa en pequeñas esferas y se transporta al "estómago" de las células, los llamados lisosomas, donde se descomponen.

En el laboratorio, los investigadores dañaron la membrana de las células cancerosas mediante un láser que dispara pequeños agujeros en la membrana y desencadena la macropinocitosis. Aquí pueden ver que si se inhibe el proceso con sustancias que bloquean la formación de las pequeñas esferas de la membrana, la célula cancerosa ya no puede reparar el daño y muere.

"Nuestra investigación proporciona conocimientos muy básicos sobre cómo sobreviven las células cancerosas. En nuestros experimentos, también hemos demostrado que las células cancerosas mueren si se inhibe el proceso, y esto apunta a la macropinocitosis como objetivo para futuros tratamientos. Se trata de una perspectiva a largo plazo, pero es interesante", explica Jesper Nylandsted, líder de la investigación, que se ha publicado en la revista 'Science Advances'.

POSIBILIDAD DE RECICLAJE

Una de las propiedades más peligrosas del cáncer es cuando la enfermedad se extiende por el cuerpo. Si los tumores aparecen en nuevas partes del cuerpo, la enfermedad se vuelve más difícil de tratar y suele requerir formas de tratamiento más extensas. Además, cuando las células cancerosas se extienden por los tejidos del cuerpo, son especialmente propensas a dañar su membrana.

Otros investigadores han demostrado anteriormente cómo las células cancerosas pueden utilizar otra técnica para reparar la membrana, concretamente atando la parte dañada, de forma parecida a cuando un lagarto lanza su cola.

Sin embargo, los experimentos realizados en el laboratorio podrían indicar que especialmente las células cancerosas agresivas utilizan la macropinocitosis. Esto puede deberse a que la célula cancerosa tiene la oportunidad de reutilizar la membrana dañada cuando se degrada en los lisosomas. Este tipo de reciclaje será útil para las células cancerosas porque se dividen con frecuencia, lo que requiere grandes cantidades de energía y material para las nuevas células.

Y aunque los investigadores han publicado ahora los nuevos resultados, su trabajo no ha terminado. Así lo explica otro miembro del equipo de investigación, Stine Lauritzen Sonder: "Seguimos trabajando e investigando cómo las células cancerosas protegen sus membranas. En relación con la macropinocitosis, en particular, también es interesante ver lo que ocurre después de que se cierre la membrana. Creemos que el primer remiendo es un poco tosco y que después es necesaria una reparación más profunda de la membrana. Puede ser otro punto débil de las células cancerosas, y es algo que queremos examinar más de cerca".

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