El cáncer de cérvix desaparecerá en 50 años gracias a la detección y a la vacuna del virus del papiloma, según experto

Actualizado 29/09/2009 19:43:27 CET

MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

El cáncer de cuello de útero puede desaparecer en un plazo de 50 años gracias a la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) y a que los países comiencen a aplicar programas nacionales de prevención basados en la detección del virus, según aseguró el director del Centro de Investigación del Cáncer de la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido), el profesor Jack Cuzick, durante el Congreso de la Organización Europea de Cáncer (ECCO, en sus siglas en inglés) celebrado recientemente en Berlín (Alemania).

Según este experto, cuando la vacunación y la prueba de detección de VPH, considerada "mucho más sensible que la citología", se empleen juntas de forma generalizada el cáncer de cuello de útero desaparecería, para lo que es necesario "un gran esfuerzo y voluntad política tanto a escala nacional como europea".

En este sentido, las mujeres vacunadas mayores de 16 años necesitarán someterse a cribado de forma regular durante el resto de su vida, porque la vacuna no es efectiva en mujeres que ya han sido expuestas al virus.

"Incluso para chicas protegidas antes de esa edad con la actual vacuna, hay una necesidad de algún cribado para salvaguardarlas de cánceres causados por tipos de VPH que no están en la vacuna, por lo que el cribado seguirá siendo necesario en el futuro", aseguró el experto.

Al contrario de la citología, la prueba de VPH está casi completamente automatizada, diseñada para detectar el virus en la muestra en lugar de realizar el estudio basándose en el examen visual, y es mucho menos probable que sea afectada por el error humano. Para el profesor Cuzick, todos los países deberían estar en la actualidad cambiando ya a la prueba de VPH dado que muestran una sensibilidad del 95 por ciento para las lesiones más graves, mientras que la proporción de la citología está entre el 50 y el 70 por ciento.

Por último, el profesor Cuzick advirtió a los países europeos que son ellos quienes deben tomar la iniciativa en los debates sobre cómo aplicar los programas de cribado y vacunación, y no dejar el liderazgo de esta discusión a las compañías farmacéuticas, según informa en un comunicado Qiagen, empresa que acaba de firmar un acuerdo con Merck & Co. para aumentar el acceso a la vacuna y a la prueba de detección del VPH en los países en vías de desarrollo.