El cambio climático provoca hasta 153.000 millones de horas de trabajo menos al año en todo el mundo

Publicado 30/11/2018 16:44:58CET
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MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de investigadores del International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA) publicado en la revista 'The Lancet' ha concluido que el calor extremo porducto del cambio climático hizo perder hasta 153.000 millones de horas de trabajo durante 2017 en todo el mundo.

De acuerdo con los datos del informe, enmarcado dentro de la coalición de investigación 'The Lancet Countdown: Seguimiento del progreso en la salud y el cambio climático', 157 millones más de personas vulnerables sufrieron una ola de calor en 2017 que en 2000, y 18 millones más que en 2016. Solo China perdió 21.000 millones de horas, el equivalente a un año de trabajo para el 1,4 por ciento de su población activa. India perdió 75 mil millones de horas, equivalente al 7 por ciento de su población activa total.

El informe apunta que el aumento de las temperaturas como resultado del cambio climático está exponiendo a la sociedad a un riesgo de salud "inaceptablemente alto", y advierte, por primera vez, que las personas mayores en Europa y el este del Mediterráneo son "particularmente vulnerables" a los picos de calor extremo.

Así, revela que el riesgo en Europa y el Mediterráneo oriental proviene del envejecimiento de la población que vive en ciudades, con un 42 y un 43 por ciento de los mayores de 65 años, respectivamente, vulnerables al calor. En África, se cree que el 38 por ciento es vulnerable, mientras que en Asia es del 34 por ciento.

El estudio también señala que la contaminación del aire ambiente provocó varios millones de muertes prematuras a causa de partículas finas a nivel mundial en 2015, una conclusión de los científicos del IIASA que confirman investigaciones anteriores.

Los principales médicos, académicos y profesionales de las políticas públicas de 27 organizaciones han contribuido con el análisis y son los autores del informe. Junto a IIASA, los socios detrás de la investigación incluyen al Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el University College London (Reino Unido) y la Universidad Tsinghua (China), entre otros.

EL CARBÓN PRODUJO MEDIO MILLÓN DE MUERTES

El investigador de IIASA, Gregor Kiesewetter, dirigió un equipo del programa de investigación de contaminación del aire y gases de efecto invernadero que estimó los peligros de la contaminación del aire para la salud humana. Han estimado que solo el carbón representa el 16 por ciento de las muertes prematuras relacionadas con la contaminación, alrededor de 460.000.

Las grandes contribuciones a la contaminación del aire ambiente provienen del sector residencial, principalmente de combustibles sólidos como la biomasa y el carbón. La industria, la generación de electricidad, el transporte y la agricultura también son importantes contribuyentes. "La distribución muestra que, desafortunadamente, un enfoque dirigido a un solo sector o combustible no solucionará el problema. La contaminación del aire es un problema multifacético que requiere estrategias integradas que abarquen muchos sectores, que diferirán de un país a otro", señala Kiesewetter.

Por otra parte, el estudio ha demostrado que el calor exacerba en gran medida la contaminación del aire en las zonas urbanas, ya que el 97 por ciento de las ciudades de los países de ingresos bajos y medianos no cumplen las directrices de la OMS sobre calidad del aire. También ha probado que el aumento de las temperaturas y el calor no estacional son responsables de la propagación de la cólera y el dengue.

"El estrés por calor es muy pronunciado, especialmente entre los ancianos urbanos y las personas con enfermedades subyacentes, enfermedades cardiovasculares, diabetes o enfermedades renales crónicas. En temperaturas altas, el trabajo al aire libre, especialmente en la agricultura, es peligroso. Las áreas desde el norte de Inglaterra y California, hasta Australia, están experimentando incendios salvajes con muertes directas, desplazamientos y pérdidas de viviendas, así como impactos respiratorios por inhalación de humo", advierte el copresidente de la coalición responsable del estudio, Hugh Montomery.