Actualizado 26/03/2020 11:02 CET

Breve guía sobre la hepatitis C: la importancia del diagnóstico precoz

Hepatitis C treatment    Hepatitis C - sexually transmitted disease blood test and treatment
Hepatitis C treatment Hepatitis C - sexually transmitted disease blood test and treatment - HAILSHADOW - Archivo

MADRID, 26 Mar. (EDIZIONES) -

Se estima que la hepatitis C es la primera causa de mortalidad infecciosa en España. Desde 2012, se calcula que se han producido 4.789 muertes anuales, unos 13 fallecidos cada día, a causa de esta enfermedad.

Así lo resalta la Guía de recomendaciones para el diagnóstico precoz, la atención, el manejo y la prevención de la hepatitis C en Atención Primaria, elaborada por la Asociación Española para el Estudio del Hígado, junto con SEMERGEN, semFYC y SEMG, que también resalta que, en los últimos años, la aparición de tratamientos que curan la infección hasta en un 95% de los casos ha mejorado las expectativas para los enfermos, al tiempo que reformula la gestión de la atención ala cronicidad y la morbilidad de los pacientes.

Pero, ¿qué es la hepatitis C? Según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS) se trata de una enfermedad del hígado causada por el virus del mismo nombre. "Ese virus puede causar hepatitis, tanto aguda como crónica, cuya gravedad varía entre una dolencia leve que dura algunas semanas, y una enfermedad grave de por vida. Es una importante causa de cáncer hepático", mantiene.

Asimismo, resalta que el virus de la hepatitis C se transmite a través de la sangre, y la mayor parte de las infecciones se producen por la exposición a pequeñas cantidades de sangre a través del consumo de drogas inyectables, de prácticas de inyección o de atención sanitaria poco seguras, y de la transfusión de sangre y productos sanguíneos sin analizar.

En una entrevista con Infosalus, el presidente de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEHH) y catedrático de la Universidad de Málaga, el profesor Raúl Andrade, destaca que se estima que, en España, alrededor de 22.500 personas estarían todavía infectadas de hepatitis C y no diagnosticadas de la infección, según datos de un estudio epidemiológico elaborado el año pasado por el Ministerio de Sanidad.

"España ya no tiene un problema significativo como sí lo tuvo en los 80 con esta enfermedad. Actualmente, además, hay un tratamiento muy eficaz y bien tolerado", subraya el también jefe de Digestivo del Hospital Universitario de Málaga.

Y es que, a diferencia de otras enfermedades virales crónicas, el tratamiento actual de la hepatitis C cura la infección hasta en un 95% de los casos. "Es un tratamiento muy bien tolerado que prácticamente no causa efectos adversos. Coexisten pastillas entre 8 y 12 semanas. Éstas se toman diariamente y al cabo de ese periodo la probabilidad de curarse es cercana al 100% y el virus desaparece para siempre. El tratamiento, eso sí, no confiere inmunidad, por lo que el paciente se puede volver a infectar", advierte el doctor.

Sobre cómo puede prevenirse, el profesor Andrade manifiesta que "teniendo comportamientos responsables", ya que una de las vías de contagio más frecuentes es por el uso de drogas, pero sobre todo por compartir utensilios que se emplean para ello, ya sea por vía intravenosa o inhalada. "Es absolutamente excepcional que se transmita por trasfusión de sangre. Otra posibilidad de contagio, aunque también remota, es al hacerse un tatuaje en sitios sin garantía de higiene y la esterilización adecuada", remarca el presidente de AEHH.

ADIVINARLO A TRAVÉS DE UN TEST

Desde la asociación reclaman al Ministerio de Sanidad que se pase a una siguiente fase del plan nacional de lucha contra la hepatitis C aprobado hace 4 años, que pasaría por el cribado poblacional de la hepatitis C. "Se podría hacer de forma abordable, por edades. De la población general por debajo de los 40 casi nadie está infectado, al margen de estos grupos vulnerables, salvo quienes emplean drogas que es grupo de riesgo. Entonces habría que empezar por sujetos por encima de 50, a los que someterles a ese cribado poblacional, a través de un test", añade.

Además de ser una fuente de contagio para otros, el especialista señala que esta enfermedad es "muy peculiar" porque está silente durante años pero va inflamando el hígado de forma lenta pero progresiva, de forma que cuando se entrevé el caso ya es previsible que ese hígado esté enfermo y tenga cirrosis, o incluso cáncer de hígado en estadios avanzados. "De hecho, la hepatitis C supone a día de hoy la causa más frecuente de trasplante de hígado", matiza el doctor Andrade.

No obstante, según resalta, en 2015 llegó una "revolución terapéutica" en torno a la hepatitis C, que hizo que cambiará de forma total su tratamiento. "Incluso cuando se ha desarrollado cirrosis hay bastantes probabilidades de que la enfermedad se mantenga estable y no progrese, y el hígado se recupere de forma integral", celebra el experto.

En concreto, en 2015 aparecieron distintas moléculas que empleadas en combinación son efectivas contra el virus, que tiene gran capacidad de mutar, por lo que se hace necesaria la combinación de varios fármacos contra él y evitar que se replique. "Ésa fue la revolución, esas moléculas que, en combinación, son extraordinariamente eficaces y logran erradicar la enfermedad casi al 100%. Antes, el tratamiento era menos eficaz y se toleraba peor. Hoy todo el mundo se puede tratar de la hepatitis C", sentencia el doctor Andrade.