Breve guía sobre las enfermedades cardiovasculares

Corazón
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Actualizado 29/09/2018 11:25:15 CET

   MADRID, 29 Sep. (EDIZIONES) -

   Las enfermedades cardiovasculares, un conjunto de trastornos que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos, son la principal causa de muerte en todo el mundo. Cada año mueren más personas por alguna de estas enfermedades que por cualquier otra causa, según advierte la OMS, que este sábado celebra el Día Mundial del Corazón.

   Además, desde la institución internacional creen que de aquí a 2030, casi 23,6 millones de personas morirán por alguna enfermedad cardiovascular, principalmente por cardiopatías y accidentes cerebrovasculares. De hecho, se prevé que estas enfermedades sigan siendo la principal causa de muerte, por ello es tan importante a día de hoy prevenirlas.

   En España, la enfermedad cardiovascular es también la primera causa de muerte (29,39%), por delante del cáncer (26,36%) y las enfermedades respiratorias (12,27%), según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

   Así, las enfermedades cardiovasculares pueden afectar tanto al corazón como a las arterias, según subraya a Infosalus la cardióloga investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) Leticia Fernández Friera, quien precisa que, las más frecuentes son por un lado la 'arterioesclerosis', que afecta a las arterias, al sistema circulatorio, de forma que si la arteria que se afecta está en el cerebro o se dirige a él puede producir los ictus o los accidentes cerebrovasculares.

   En el caso de que la arteria enferma esté en el corazón, la especialista indica que puede generar un infarto agudo de miocardio o una angina de pecho; y en el caso de afectar a las piernas producir la arteriopatía periférica.

   Además, la experta subraya que, en caso de que la enfermedad afecte al corazón, lo puede hacer en distintas partes del mismo, como en el músculo, provocando una 'miocardiopatía'. A su vez puede afectar las válvulas del corazón o 'puertas que separan las cavidades del corazón', generando así 'valvulopatías'; o bien perjudicar al 'sistema eléctrico de corazón', encargado de las contracciones del corazón que le permiten funcionar, ocasionando las arritmias cardíacas.

   La también especialista en cardiología del HM Montepríncipe de Madrid indica que otro tipo de enfermedades que pueden afectar al corazón, y que también son cardiovasculares, son las enfermedades congénitas, aquellas con las que se nace. Entre éstas se encontrarían las 'cardiopatías congénitas', tales como los defectos entre las válvulas o las cavidades del corazón, unas patologías que se detectan por ejemplo al nacer los niños, o en las enfermedades infecciosas en la fase crónica.

   "Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad a día de hoy, a pesar de todos los avances realizados en el campo de la prevención y del tratamiento. Pero de todas, el 75-80% de la mortalidad se la lleva la arterioesclerosis, que es la más importante, la enfermedad que daña a las arterias de nuestro cuerpo", destaca la doctora Fernández.

   A su vez, la OMS realiza la siguiente clasificación sobre las enfermedades cardiovasculares:

   - La cardiopatía coronaria: Enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco.

   - Las enfermedades cerebrovasculares: Enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro.

   - Las arteriopatías periféricas: Enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores.

   - La cardiopatía reumática: Lesiones del músculo cardiaco y de las válvulas cardíacas debidas a la fiebre reumática, una enfermedad causada por bacterias denominadas estreptococos.

   - Las trombosis venosas profundas y embolias pulmonares: Coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.

CÓMO PREVENIRLAS

   Desde la OMS indican que la mayor parte de las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse actuando sobre determinados factores de riesgo comportamentales, como el consumo de tabaco, las dietas malsanas y la obesidad, la inactividad física o el consumo nocivo de alcohol.

   Por parte de la Fundación Española del Corazón (FEC) recuerdan que la práctica de ejercicio físico de forma regular es clave en la prevención de estas enfermedades, como también lo es seguir una alimentación equilibrada o dejar de fumar.

   Mientras, la cardióloga del CNIC destaca la importancia de la prevención en aquellos factores de riesgo cardiovascular que se pueden cambiar, como los antes mencionados, ya que la edad y el sexo masculino, por ejemplo, no se pueden modificar.

   "Dentro de los factores que podemos cambiar está en nuestra mano la hipertensión arterial (cifras muy altas de la presión arterial de nuestras arterias); el fumar; la diabetes mellitus (niveles altos azúcar en sangre); y el colesterol alto o hipercolesterolemia. Hay otros factores de riesgo emergentes, asociados a los tradicionales, como el sedentarismo, la falta de ejercicio, la obesidad, el estrés emocional; "también tienen que ver y están muy interconectados con la dieta y el ejercicio físico", apostilla la doctora Fernández.

   Así con todo, recomienda hacerse una analítica anual para ver el nivel de azúcar en sangre, el control de la tensión arterial, echar poca sal en las comidas, evitar al máximo las bebidas azucaradas, así como las grasas saturadas, seguir la dieta mediterránea, y comer más frutas y legumbres.

   La especialista del HM Montepríncipe ve también conveniente la práctica de ejercicio físico moderado y mantenido. "No valen excesos de gimnasio bruscos, como ir un día al gimnasio y no ir más en toda la semana, tiene que ser por lo menos tres veces a la semana, al menos 30 minutos de ejercicio físico moderado. Es mejor hacerlo de forma mantenida y constante y hacerlo con amigos, para estar motivado, y deportes que gusten", agrega.