Publicado 14/02/2021 07:59CET

¿Es beneficioso tomar suplementos vitamínicos?

Mujer tomando suplementos vitamínimos.
Mujer tomando suplementos vitamínimos. - ISTOCK

   MADRID, 14 Feb. (EDIZIONES) -

   Las vitaminas son moléculas orgánicas biológicamente activas que se encuentran en pequeñas cantidades en los alimentos y que son esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

   "Las vitaminas son esenciales para la salud porque forman parte de cientos de procesos metabólicos e intervienen en el correcto funcionamiento de todos los sistemas y órganos de nuestro cuerpo. Se clasifican en liposolubles (A, D, K y E) e hidrosolubles (grupo B y C)", afirma en una entrevista con Infosalus el doctor Íñigo Uriarte, del equipo médico de Melio, una plataforma 'on line' de análisis de sangre que ofrece contenido personalizado para que sus usuarios puedan controlar y mejorar su salud.

   La gran mayoría, según destaca, ejercen su función actuando como coenzimas (partes no proteicas de las enzimas), es decir, los componentes importantes de las reacciones químicas celulares, si bien asegura que también pueden ejercer como antioxidantes y estabilizadoras de las membranas, entre otras funciones.

   Según destalla, algunos de los procesos más importantes en los que están involucradas las vitaminas son:

   .-La producción de energía

   .-La formación de glóbulos rojos

   .-La detoxificación y eliminación de radicales libres

   .-El funcionamiento del sistema inmune y las barreras de defensa

   .-El funcionamiento del sistema nervioso y la función psicológica

   .-El mantenimiento de nuestros tejidos: Huesos, piel, cabello y uñas, etc

   .-El funcionamiento del sistema cardiovascular, el corazón y la coagulación

   .-El correcto funcionamiento de la vista

   Entonces, ¿cómo saber que estamos tomando las vitaminas suficientes? Para entenderlo, el doctor Uriarte señala que las vitaminas entran dentro del grupo de micronutrientes, porque aunque son esenciales, necesitamos ingerirlas en pequeñas cantidades. "La mejor manera de asegurarse de una ingesta suficiente de vitaminas es mantener una dieta lo más variada posible, ya que éstas se encuentran distribuidas en distintos alimentos, tanto de origen animal como vegetal", agrega.

   Sin embargo, el experto de Melio reconoce que mantener una dieta variada "no siempre es fácil", y determinadas situaciones (la edad, algunas patologías, el embarazo, el consumo excesivo de alcohol, entre otras) pueden favorecer la deficiencia de algunas vitaminas.

   Dependiendo de la vitamina, y del grado del déficit, pueden aparecer síntomas al poco tiempo, o por el contrario pasar desapercibido durante años. Con ello, precisa que alguno de los síntomas que pueden delatar una deficiencia son: Cansancio constante, fragilidad del cabello y de las uñas; calambres musculares y debilidad muscular; llagas y otros problemas bucales; infecciones respiratorias recurrentes.

   "Estos síntomas son muy genéricos y pueden deberse a muchas otras patologías, además de que cuando estos síntomas aparecen generalmente es que la deficiencia se ha mantenido durante mucho tiempo y el daño generado es avanzado. Por esto, la mejor manera de detectar un déficit no es esperar a que aparezcan síntomas, sino comprobarlo mediante una analítica. Un análisis de sangre puede delatar la deficiencia de alguna vitamina tanto de manera directa, como de manera indirecta (por ejemplo, niveles bajos de glóbulos rojos puede delatar deficiencia de B9 o B12)", defiende Uriarte.

   En concreto, cita que el déficit de vitamina más frecuente en la población española, y en casi todo el mundo, es el déficit de vitamina D (calciferol), hasta el punto de constituir una "epidemia" que afecta a más de la mitad de la población.

   Según explica, esto es debido a que la principal fuente de vitamina D (80-90%) es la producida en nuestra piel con la exposición a la radiación UV de la luz solar. En verano, bastan 10 minutos de exposición al sol del mediodía para producir la dosis diaria de esta vitamina, pero debido a la latitud en la que nos encontramos, en invierno la radiación UV disminuye considerablemente. "Esto, junto con el hecho de que cubrimos la mayoría de nuestro cuerpo y pasamos menos tiempo en el exterior, hace muy complicado obtener las dosis adecuadas de esta vitamina en los meses de invierno (y gran parte de otoño y primavera)", advierte el especialista de Melio.

   Es más, añade que la vitamina D que proviene de la alimentación es escasa, no suele superar el 10-20% de las necesidades diarias, ya que son pocos los alimentos que la contienen y, en general, en poca cantidad. Los pescados grasos (atún, caballa, sardina, salmón, etc.), la yema de huevo o el queso son los alimentos que contienen más vitamina D, resalta.

   Se trata de un déficit que puede provocar enfermedades como la osteoporosis en adultos (sobre todo en edades postmenopáusicas) o raquitismo en niños. Asimismo, se han asociado con la obesidad, la diabetes, un aumento del riesgo cardiovascular, el dolor crónico, síndrome del colon irritable y un mayor riesgo de infección y complicaciones por infecciones respiratorias, como la gripe o la COVID-19, según enumera el experto.

   Los otros déficits de vitaminas más frecuentes son los de la vitamina B12 (cobalamina) y B9 (folatos o ácido fólico) y, según subraya, ambos pueden generar anemia (niveles bajos de glóbulos rojos y/o hemoglobina), una patolgoía que causa cansancio, palidez y pérdida de peso (entre otros). "El déficit de B9, además, puede generar problemas congénitos durante el desarrollo embrionario por lo que es importante que las embarazadas aseguren una ingesta suficiente. Estas tres deficiencias de vitaminas (D, B12 y B9) se pueden estudiar a través de una analítica, aunque la mayoría de médicos no la suelen incluir en los chequeos generales", sostiene Uriarte.

   Por eso, sobre si es bueno que por propia voluntad tomemos suplementos vitamínicos, sin tener ninguna patología, el experto de Melio mantiene que en general, si seguimos una dieta equilibrada (y una exposición suficiente a la luz solar) sería suficiente para cubrir nuestras necesidades diarias: "Tomar suplementos vitamínicos sin tener deficiencias no sólo no nos va a aportar mayores beneficios, sino que incluso algunos estudios sugieren que puede llegar a ser perjudicial si se toman en grandes dosis".

   No obstante, el especialista sí apunta que si sabes que tu dieta no es lo suficientemente variada (y por algún motivo no la puedes cambiar), tomar un suplemento multivitamínico puede ser una forma de asegurar la ingesta; aunque siempre se recomienda la prescripción médica para ello.

   Ahora bien, el doctor Uriarte recuerda que sí existen algunas situaciones no patológicas en las que sí está recomendado la suplementación con algunas vitaminas:

   .-Embarazo y lactancia: Los requerimientos nutricionales de la mujer durante el embarazo aumentan considerablemente, y las posibles complicaciones que puede sufrir tanto la madre como el niño debido a una deficiencia hace muy recomendable la suplementación. Es especialmente importante el ácido fólico (B9), ya que la deficiencia puede generar espina bífida y otros defectos congénitos.

   .-Veganos: La vitamina B12 se encuentra exclusivamente en alimentos de origen animal, por lo que los veganos necesitan suplementación de B12 para evitar desarrollar anemia y otros problemas derivados de su déficit.