Actualizado 02/11/2021 10:55 CET

El aumento de la temperatura provoca el 7% de los ingresos por enfermedad renal

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MADRID, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El mayor estudio del mundo sobre el impacto de los cambios de temperatura y las enfermedades renales revela que el 7,4% de todas las hospitalizaciones por enfermedad renal pueden atribuirse a un aumento de la temperatura. Sólo en Brasil, donde se centró el estudio, esto equivale a más de 202.000 casos de enfermedad renal entre 2000 y 2015, según publican los investigadores en la revista 'The Lancet Regional Health-Americas'.

El estudio, dirigido por el profesor Yuming Guo y el doctor Shanshan Li, de Planetary Health de la Universidad de Monash, en Australia, cuantifica por primera vez el riesgo y la carga atribuible de las hospitalizaciones por enfermedades renales relacionadas con la temperatura ambiente utilizando datos de ingresos hospitalarios diarios de 1816 ciudades de Brasil.

El estudio llega en un momento en que el mundo se centra en el impacto del cambio climático en la conferencia COP26 que se celebrará en Glasgow a partir del 31 de octubre.

En 2017, un artículo histórico publicado en 'The Lancet' declaró que las enfermedades renales eran un problema de salud pública mundial, estimando que casi 2,6 millones de muertes eran atribuibles a una función renal deteriorada ese año. La incidencia de la muerte por enfermedad renal había aumentado un 26,6% en comparación con la década anterior, un aumento que este estudio puede indicar que fue, en parte, causado por el cambio climático.

El estudio analizó un total de 2.726.886 hospitalizaciones por enfermedades renales registradas durante el periodo de estudio. Según el profesor Guo, por cada aumento de 1°C en la temperatura media diaria, se produce un incremento de casi el 1% en las enfermedades renales, siendo los más afectados las mujeres, los niños menores de 4 años y los mayores de 80 años.

Las asociaciones entre la temperatura y las enfermedades renales fueron mayores el día de la exposición a temperaturas extremas, pero se mantuvieron durante uno o dos días después de la exposición.

En el artículo, los autores, que también son de la Universidad de Sao Paulo, en Brasil, sostienen que el estudio "ofrece pruebas sólidas de que deben desarrollarse más políticas para prevenir las hospitalizaciones relacionadas con el calor y mitigar el cambio climático".

"En el contexto del calentamiento global, deberían desarrollarse más estrategias y políticas para prevenir las hospitalizaciones relacionadas con el calor", añade.

Los autores aconsejan que se incorporen urgentemente intervenciones en la política gubernamental sobre el cambio climático, entre las que se incluyen las dirigidas a individuos específicos, como las mujeres, los niños, los adolescentes y los ancianos, ya que son más vulnerables al calor en lo que respecta a las enfermedades renales.

"Además, debe prestarse atención a los países de ingresos bajos y medios como Brasil, donde todavía se necesitan sistemas de alerta de calor fiables y medidas preventivas", añade el profesor Guo.