Asocian por primera vez el microbioma intestinal y la susceptibilidad frente al VIH y su progresión

Archivo - Prueba 'myBIOME'  de microbioma intestinal
Archivo - Prueba 'myBIOME' de microbioma intestinal - SYNLAB/MICROBA - Archivo
Publicado: jueves, 9 diciembre 2021 7:58

   MADRID, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Los hombres que contrajeron el VIH en los primeros días de la pandemia del VIH/SIDA albergaban una mayor abundancia relativa de microbios intestinales proinflamatorios frente a los antiinflamatorios antes de convertirse en seropositivos en comparación con sus homólogos que seguían siendo VIH-negativos, según una nueva investigación publicada hoy en la revista 'Microbiome'. Además, los que evolucionaron más rápidamente hacia el sida tenían la composición del microbioma intestinal menos favorable.

   El estudio, realizado en la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, y que utilizó muestras de pacientes conservadas desde el inicio de la pandemia de VIH/SIDA a principios de los años 80, es el primero que relaciona la composición del microbioma intestinal antes de la infección con la susceptibilidad y la progresión del VIH.

   "Había algo en el tracto intestinal de estos hombres antes de que adquirieran el VIH que era diferente a los hombres que no contrajeron el virus", explica el coautor Charles Rinaldo, doctor y profesor de enfermedades infecciosas en la Universidad de Pittsburgh.

   "No sólo corrían un mayor riesgo de contraer el VIH, sino que, una vez seropositivos, también corrían un mayor riesgo de desarrollar el SIDA en comparación con las personas con un microbioma más normal --prosigue--. Este descubrimiento nos ayuda a comprender lo que subyace a la susceptibilidad de los hombres al VIH mucho antes de que tuviéramos medicamentos antivirales para controlar el virus. También podría tener implicaciones para la cura o incluso la prevención de la enfermedad".

   Los científicos analizaron muestras de heces y sangre donadas a partir de la primavera de 1984 -meses antes de que se descubriera que el VIH era el responsable del sida- por hombres homosexuales inscritos en el Estudio de Cohortes Multicéntrico sobre el Sida (MACS), financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), que contaba con cuatro sedes en todo el país, incluida Pittsburgh.

   En aquel momento, el sida estaba matando a los amigos de los participantes, pero los científicos no sabían por qué, así que el MACS recogía muestras de heces de los voluntarios cada seis meses para tratar de encontrar una causa. Una vez que se descubrió el VIH, dejaron de recoger esas muestras, pero en lugar de tirar las que ya tenían, el equipo del MACS las congeló criogénicamente y las almacenó en un biorrepositorio.

   En 2017, Rinaldo, entonces presidente del Departamento de Enfermedades Infecciosas y Microbiología de la Escuela de Postgrado de Salud Pública de Pitt, estaba discutiendo el biorrepositorio con el doctor Shyamal Peddada, que entonces era presidente del Departamento de Bioestadística de la escuela y tiene experiencia en el microbioma.

   "En aquel momento, un nuevo y creciente conjunto de investigaciones relacionaba el microbioma con nuestra respuesta inmunitaria", recuerda Peddada, coautor y actual jefe de la rama de bioestadística y bioinformática del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD) de los NIH de Estados Unidos.

   "Nos dimos cuenta de que el MACS había conservado, afortunadamente, un tesoro de especímenes --reconoce--. La ciencia había avanzado hasta el punto de que ahora podíamos volver a visitar este biorrepositorio para averiguar qué ocurría en el microbioma y el sistema inmunitario de los hombres antes y después de contraer el VIH".

   Los investigadores obtuvieron muestras conservadas de sangre y heces de 265 participantes que no tenían el VIH cuando se inscribieron en el MACS. De los participantes, 109 contrajeron el virus en ese primer año; el resto no lo hizo.

   La doctora Yue Chen, profesora asociada de Salud Pública de Pitt y coautora principal, procesó las muestras de heces de 35 años con la ayuda de la doctora Alison Morris, catedrática de medicina pulmonar, de alergias y de cuidados críticos de Pitt.

   A continuación, los datos fueron analizados por el coautor principal, el doctor Huang Lin, becario del NICHD, que determinó qué familias y especies de microbios habitaban en los intestinos de los participantes y cómo difería la abundancia de estos microbios entre las muestras utilizando métodos estadísticos novedosos que desarrolló como parte de su trabajo de tesis doctoral bajo la supervisión de Peddada en el Departamento de Bioestadística de Salud Pública de Pitt.

   Los participantes que acabaron contrayendo el VIH tenían una mayor abundancia relativa de 'Prevotella stercorea', una bacteria que promueve la inflamación, y niveles más bajos de cuatro especies de Bacteroides que se sabe que intervienen en la respuesta inmunitaria.

   Al mismo tiempo, Chen también investigó los marcadores de inflamación en la sangre de los participantes. Descubrió que los participantes que acabaron contrayendo el VIH tenían niveles más altos de inflamación antes de la infección que sus homólogos que no contrajeron el VIH.

   Los científicos creen que el microbioma intestinal agravaba la respuesta inmunitaria y fomentaba la inflamación, lo que hacía que los hombres con perfiles de microbioma desfavorables fueran más susceptibles de contraer el VIH y menos capaces de evitar que la enfermedad progresara hasta convertirse en un sida completo en una época anterior a la existencia de la terapia antirretroviral.

   "Este tipo de estudio no se había hecho antes con el VIH, por lo que nuestro equipo sabe --resalta Rinaldo--. Si el microbioma intestinal influye de esta manera en la susceptibilidad de una persona al VIH, podría estar haciendo lo mismo con otros patógenos, como el COVID-19".

   Los científicos señalan que se necesita más investigación antes de que los hallazgos puedan utilizarse para elaborar orientaciones específicas para las personas que buscan mejorar su microbioma para prevenir la adquisición del VIH.

   "Pero sabemos que, en general, una dieta rica en frutas, verduras y fibra suele dar lugar a un microbioma intestinal más saludable --subraya Pedadda--. Le diría a cualquiera que quiera mejorar su salud que considere mejorar su dieta".