Así nos ayuda el cerebro a tomar decisiones (buenas y malas)

Publicado 26/06/2019 8:17:37CET
Thinking woman looking up at many question marks
Thinking woman looking up at many question marksGETTY//SIPHOTOGRAPHY - Archivo

   MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Una teoría predominante en neurociencia sostiene que las personas toman decisiones basadas en cálculos globales integrados que ocurren en la corteza frontal del cerebro. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Yale han descubierto que tres circuitos distintos que se conectan a diferentes regiones del cerebro participan en la toma de decisiones correctas, equivocadas y en la determinación de cuáles de ellas se almacenarán en la memoria.

   El estudio de la toma de decisiones en ratas puede ayudar a los científicos a encontrar las raíces de la toma de decisiones erróneas comunes a los trastornos de salud mental, como la adicción, explican los autores en la revista 'Neuron'.

   "Los cálculos específicos para la toma de decisiones se modifican en individuos con enfermedades mentales --señala Jane Taylor, profesora de Psiquiatría y autora principal del estudio--. Nuestros resultados sugieren que estas deficiencias pueden estar relacionadas con la disfunción dentro de distintos circuitos neuronales".

   Los investigadores utilizaron una nueva herramienta para manipular los circuitos cerebrales de las ratas mientras hacían elecciones entre las acciones que los llevaron a recibir recompensas o no recompensas.

   Los autores encontraron que la toma de decisiones no se limita a la corteza orbital frontal, donde radica el pensamiento de orden superior. En cambio, los circuitos cerebrales de la corteza frontal orbital que se conectan a las regiones cerebrales más profundas realizaron tres cálculos de toma de decisiones diferentes.

   "Hay al menos tres procesos individuales que se combinan en formas únicas para ayudarnos a tomar buenas decisiones", añade Stephanie Groman, científica investigadora asociada de psiquiatría y autora de la investigación.

   Groman asegura que una analogía sería decidir sobre un restaurante para la cena. Si el restaurante A tiene buena comida, se activa un circuito cerebral. Si la comida es mala, se activa un circuito diferente. Un tercer circuito registra los recuerdos de la experiencia, buenos o malos. Los tres son cruciales para la toma de decisiones, dice Groman.

   Por ejemplo, sin el circuito de 'buena elección' no puede regresar al restaurante con buena comida y sin el circuito de 'mala elección' no puede evitar el restaurante con mala comida. El tercer circuito de 'memoria' es crucial para tomar decisiones como si regresar al restaurante después de recibir una mala comida después de varias buenas.

   Las alteraciones en estos circuitos pueden ayudar a explicar por qué las personas continúan tomando decisiones dañinas incluso después de experiencias negativas repetidas.

   Los investigadores de Yale ya demostraron anteriormente que algunos de los mismos cálculos cerebrales se interrumpieron en animales que habían tomado metanfetamina.

   "Debido a que utilizamos una prueba que es equivalente a las que se usan en los estudios de toma de decisiones en humanos, nuestros hallazgos tienen una relevancia directa para las personas y podrían ayudar en la búsqueda de nuevos tratamientos para el abuso de sustancias en humanos", concluye Groman.

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