Publicado 28/12/2020 07:36CET

Los ARN reguladores promueven la metástasis del cáncer de mama

Pulmón de ratón con metástasis (verde) formado por células cancerosas que se diseminan desde un tumor de mama primario.
Pulmón de ratón con metástasis (verde) formado por células cancerosas que se diseminan desde un tumor de mama primario. - UNIVERSIDAD ROCKEFELLER - Archivo

MADRID, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los científicos del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL), en Estados Unidos, han descubierto un fragmento de ARN regulador de genes que puede contribuir a la propagación de muchos cánceres de mama. En experimentos con animales, los investigadores pudieron reducir el crecimiento de tumores metastásicos con una molécula diseñada para atacar ese ARN y desencadenar su destrucción. La misma estrategia podría usarse para desarrollar un nuevo tratamiento de cáncer de mama para pacientes.

El estudio, dirigido por el profesor y director de investigación de CSHL, David Spector, se publica en la revista 'Nature Communications'. En 2016, Spector y sus colegas identificaron docenas de moléculas de ARN que eran más frecuentes en las células de cáncer de mama que en las células no cancerosas del mismo tipo.

Todos eran ARN largos no codificantes (lncRNA): moléculas de ARN que no codifican proteínas y se cree que desempeñan varias funciones reguladoras dentro de las células. El estudio actual investigó cómo uno de estos, el ARN 25 asociado a tumores mamarios (MaTAR 25), afectaba el comportamiento de las células de cáncer de mama en ratones.

Los experimentos de Kung-Chi Chang, un estudiante de posgrado en el laboratorio de Spector, indican que la molécula contribuye a la progresión del cáncer de varias maneras, acelerando el crecimiento de las células y su capacidad para migrar e invadir tejidos.

Estos efectos pueden deberse a cambios en la actividad del gen tensin1, que el equipo descubrió que es uno de los objetivos de MaTAR 25. Tensin1 ayuda a conectar el citoesqueleto interno de una célula a la matriz externa que lo rodea y, por lo tanto, está posicionado para influir en el movimiento de una célula, así como en sus vías de regulación del crecimiento.

Para eliminar MaTAR 25, los investigadores diseñaron una pequeña pieza de ácido nucleico que reconoce y se une a su secuencia. Una vez unida, esa molécula, conocida como oligonucleótido antisentido, alerta a una enzima dentro de las células para que destruya el lncRNA. Cuando los investigadores inyectaron esta molécula en el torrente sanguíneo de ratones, alcanzó las células tumorales y degradó la mayor parte del MaTAR 25, con efectos dramáticos.

"Cuando hicimos la histología de los tumores descubrimos que eran muy necróticos, lo que significa que hubo mucha muerte celular después de que este ARN se degradara --recuerda Spector--. Y obviamente, ese es un hallazgo importante, pero igualmente, si no más importante, encontramos un reducción muy significativa de la metástasis a los pulmones. Así que esto realmente nos dio datos muy interesantes de que esta molécula de ARN tiene cierto potencial como objetivo terapéutico".

El equipo de Spector descubrió que los niveles altos de un ARN análogo llamado LINC01271 están asociados con una enfermedad más agresiva en los tumores de mama de los pacientes. Ahora están investigando si un oligonucleótido antisentido que se dirige a LINC01271 puede interferir con el crecimiento tumoral y las metástasis en modelos de cáncer de mama derivados de pacientes.

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