Publicado 18/06/2021 07:19CET

Los anticuerpos producidos en el pulmón pueden evitar que las infecciones respiratorias sean graves

Archivo - Pulmones.
Archivo - Pulmones. - ROADLIGHT/PIXABAY - Archivo

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

Sólo un pequeño subgrupo de personas que contraen una infección pulmonar llegan a enfermar gravemente, pero no está claro quiénes lo harán ni por qué. Esto puede verse ahora ampliamente en el contexto de la COVID-19, donde la mayoría de las personas tienen una enfermedad leve o no la tienen, mientras que otras con la misma infección se ponen extremadamente enfermas o incluso mueren.

Los investigadores acaban de descubrir que, tras recuperarse de una infección respiratoria, las nuevas células se depositan en el tejido pulmonar, persisten allí y se convierten rápidamente en células secretoras de anticuerpos si los pulmones se vuelven a infectar más tarde por algo similar.

"Cada vez está más claro que nuestros pulmones tienen su propio sistema inmunitario especializado, diferente del sistema inmunitario del resto del cuerpo", explica el autor principal, Joseph Mizgerd, profesor de medicina, microbiología y bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, en Estados Unidos, según publica en línea en el 'Journal of Clinical Investigation'.

Mizgerd y su equipo estudiaron una combinación de infecciones en modelos experimentales y análisis de células recogidas de pulmones humanos. "Descubrimos que los pulmones que se habían recuperado de las infecciones tenían nuevas células que no existían antes de la infección, capaces de producir rápidamente anticuerpos cuando se les estimulaba.

"Demostramos que los anticuerpos de los pulmones ayudaban a combatir los microbios y que la eliminación de las células que fabricaban estos anticuerpos comprometía la defensa pulmonar contra los patógenos respiratorios", destaca Mizgerd.

Según los investigadores, las diferencias en los anticuerpos específicos de los pulmones y en las células secretoras de anticuerpos pueden ser uno de los factores importantes que determinan quién enfermará mucho o, por el contrario, experimentará síntomas leves o incluso ninguno cuando se infecte por un patógeno respiratorio.

"Con una mejor comprensión de los componentes de la inmunidad pulmonar que previenen las infecciones graves, podremos identificar quiénes son propensos a padecer enfermedades graves cuando se infectan", añade Mizgerd.

Cree que la inmunidad localizada en los pulmones difiere de otros tipos de inmunidad más convencionales en que tiende a prevenir la enfermedad grave en lugar de evitar la infección por completo y tiende a ser eficaz contra una gama más amplia de microbios en lugar de contra un solo virus o bacteria.

"Aprovechar este conocimiento puede proporcionar oportunidades para desarrollar nuevos tipos de vacunas que prevengan la enfermedad grave causada por un espectro más amplio de microbios, como para todos los coronavirus o todos los virus de la gripe", asegura.